domingo, 30 de marzo de 2014

A.M.R


                                                                Aplausos, mentiras y razones 



Se vendió a las circunstancias
y enterró su dignidad
compró un par de bocas que hablan
y enmascaró su soledad
postula y defiende las mieles
de pieles que vende, luego aprende
que el mundo es sugerente
y que todo no es permanente


Je ne peux pas ecouter , parce que j'ai ecouté trop
tout les choses que t'a eté , sont simplement mort
Je ne veux pas parler avec le péché de la raison
mais je  jamais pas oublier, que pour toi j'etait moins


Se hechizó de idiosincrasia
y ni siquiera  pillo la gracia
se perdió en un manual, de esos
en los que todo viene mal
escuchó al torpe mentiroso
el mismo que es rencoroso
que vende la piel del oso
por miedo a perder un socio


Je ne peux pas ecouter , parce que j'ai ecouté trop
tout les choses que t'a eté , sont simplement mort
Je ne veux pas parler avec le péché de la raison
mais je  jamais pas oublier, que pour toi j'etait moins



Se olvidó de las verdades
de esas que duelen y hieren
escucho las vanidades
de una tropa de falsos fieles
compraron su reverencia
y así obtuvieron su perdón
perdió toda decencia
una zorra de poca monta se la montó

When will arrive a time, I don't have to die
To show how you have sold your mind
When will arrive a time, i don´t have to suffer
to let  the others make sure their own success


Villagrán14














viernes, 28 de marzo de 2014

'Gisaroles con espejo'

Vivir pendiente de la muerte es como alabar esa sensación que tienes al saber que la gomilla que has estirado tanto va a volver e impactará contra tu cara. Que te paras a pensarlo y se pasa peor en ese momento que en el mismo choque.
Yo siempre admiré a aquellos que hombres que lo tienen todo y deciden comprarse una casa en una isla perdida o los artistas que no venden su obra ni se prostituyen, o esos mafiosos que no temen a nada y van en contra de la ley. Ellos saben, o parecen saber, las cosas importantes. Son gente independiente y no sola. Autosuficientes, capaces de ponerte a parir de manera creativa, hiriente, mudarse a una isla desierta o simplemente meterte una bala en el cogote si les tocas mucho las narices. Hay que ser valiente para eso, han debido sufrir bastante supongo para llegar a ser así. Son gente con coraje que parecer superar la media aunque sin preocuparse de ello, que no esperan ni alaban nada, como girasoles que en vez de mirar al sol se colocan un espejo justo enfrente. Siempre quise ser así, un tipo al que no le importe comer solo, que no vaya a funerales por cumplir ni les importara perder en una pelea. Esas cosas. Gente al fin y al cabo tan sensata como para no estirar demasiado una gomilla.


Juan Íñigo Gil
Marzo14

'Defiambres'

'Inmortal'
...hasta los vanidosos quieren morir, saben que morir es la única posibilidad de ser recordados. Los pobres ansían morir, los ricos lo necesitan para sentirse vivos y seguir gastando su dinero. Morir a los artistas los atrae, a los valientes los reta y a los débiles los acecha. Hasta los tontos, con la muerte son tontos y sin ella son tan sólo un estorbo. Los hombres de bien la asumen y los de mal la crean. Los suicidas la aman y los curas viven de ella. Mueren los taxistas, los surfistas y las peluqueras, los dioses, los poetas y los niños. Mueren los días muriendo cíclicamente las mañanas, las tardes y las noches. La sexualidad, el poder, la belleza y la juventud. No digo que se tema morir, pero sí ir asumiéndolo. Estoy convencido de que con una oportunidad que le den a la muerte, con sólo una, de verdad, bastará.


'Fiambre'
No me pregunten cómo he llegado hasta aquí pues ya estoy muerto y la verdad, tampoco querría cambiarlo. Asómensen, no sean tímidos, mucho menos escrupulosos o sensiblemente hipócritas y miren mi cadáver pocho sobre la hierba. La verdad es que nunca fui muy agraciado físicamente pero hay que reconocer que soy (ahora que estoy muerto me cuesta hablar en presente) todo un recital de colores y olores: amarillo agrio por arriba, espuma blanca y amarga en la boca, rojo brillante sobre las costillas, verde agrio en las ingles, naranja pastoso en el vientre y marrón como el moho en los pies. Miren ahora que pueden pues empieza la hierba a crecer hermosa, fuerte. Tumbado así estoy seguro que podría oír el susurro de las raíces y cómo crece la hierba, siempre tuve buen oído para esas cosas. Fíjense en cómo se mezcla, por no decir se pierde, el blanco de mi cara entre el verde de la yerba, el olor a muerto con el de campo mojado. Me escalan mariquitas, me anidan grillos y retumban en mis cavidades, me saltan los saltamontes (los 'salta-yo'), las abejas me colonizan, los mosquitos me dejan más seco aún y las aves en lo alto, tapándome el sol, me cagan por todo el cuerpo. Miren como las hormigas intentan desplazarme en volandas porque tapo una entrada de su hormiguero, aún muerto sigo estorbando. Me han crecido setas en el seno de la garganta y sobresalen por la nariz, la boca y las orejas con esas cúpulas rojas con manchas blancas. Mientras, parece que me oxido, que mi carne se va poniendo tierna, marrón, como mustia; espero fermentar y servir de alcohol a los gusanos. Estoy convencido de que le gustaría a Lorca con ese verde que él quiere, se fijaría primeramente en el moho que me crece entre los dedos de los pies, supongo, es el verde más extraño que seguro podría imaginar. Estoy seguro. ¿Oh, no se han fijado? Miren la charca que se me ha formado en el ombligo (mi madre siempre dijo que adelgazara, que un tan ombligo tan gordo espantaría a las chicas). Ahora parece un parque acuático de pulgas. Mis uñas, qué uñas, las condenadas parecen seguir creciendo, ni siquiera respetan que haya muerto. ¿Ven aquél conejo tras los arbustos? Estoy deseando que las lime para estar bien guapo – Siempre fui bastante coqueto y ahora no iba a ser menos –.
Los yerbajos crecen con ese sonido crepitante – supongo – y casi me cubren, casi no se me ve. Joder, no lo van a creer, pero estoy  convencido de que estaría bastante cómodo si estuviera vivo así, ya saben, quitando las cosquillas de los bichos y todo eso. Qué calma rediós, qué paz. Esperaría impaciente que anocheciera para ver el cielo estrellado, siempre quise saber qué hacen los animales mientras dormimos, si se fijan sabrán que no hay documentales que expliquen qué hacen las cucarachas por la noche o cómo duermen las libélulas. ¡Mierda!, ¿ven aquello?, Una puta lata de refresco a diez metros de mi lecho. Habrá que ser cabrón (y guarro) para hacer algo así, parece que ya uno no puede morir tranquilo sin que venga un mamarracho cretino a tirar basura a tu nicho. Por dios, hubiera preferido que fuera un casco de esas bebidas alcohólicas de cristal y que todo el campo, mi campo, saliera ardiendo conmigo tumbado. Miren como cojones se oxida, retorciéndose sobre sí misma y siendo explorada por los animales, como si quisiera robarme protagonismo un objeto inanimado. Joder, cuando estaba vivo tampoco podía con este tipo de cosas, no crean, me refiero a que durante toda mi vida siempre había algo que intentaba joderme y aunque no siempre lo consiguiera, el mero hecho de intentarlo era suficiente como para arruinarlo todo. Ya podía ser tu cumpleaños que aquel primo tuyo retrasado soplaba las velas sin tu consentimiento o cuando una chica te llamaba la línea se cortaba o se iba la luz o lo cogía tu abuelo el chocho y colgaba. Pero las chicas son otro temas. El caso es que apuesto que incluso en el Louvre o en el Taj Mahal o en el Pentágono, en la fachada de atrás, cualquier cretino tira – latas seguro ha escrito 'Jódete' o cualquier otra mamarrachada. Quizás por eso esté ahora donde estoy o me guste estarlo. El mundo es una lata, ya ven, basta con morir para que te tiren basura a diez metros.


Juan Íñigo Gil
Marzo14


'No de Noviembre'

‘A todos ellos’
Los calvos que se dejan bigote para disimular, los que andan lento o no se echan al lado cuando vienen de frente, los que llevan al perro sin amarrar, los que se saltan la fila, los que hablan flojito o demasiado alto, los que fuerzan el acento, los que usan la escalera mecánica con prisas, los que te repiten la pregunta entera con un ‘¿Cómo que…?’ delante, los que llevan música sin cascos, los que estornudan como si fuera la última vez que fueran a hacerlo, los que pitan cuando el semáforo justo cambia a verde, los que te piden de merendar, los que niegan masturbarse, los bohemios de Facebook, los que confunden solitario con soledad, los que no se dejan espiar, los que pierden la virginidad antes que la vergüenza, los que ‘creen en Dios pero no en la Iglesia’, los de la voz molesta, los pacifistas de derecha, los que luchan no por dejar de ser pobres sino por ser ricos, los que hablan demasiado cerca, los monótonos (peor, los monotemáticos), los que preparan el dinero antes de pagar, los que van igual a la Feria que a un entierro, los que repiten el chiste tras contarlo…, A todos ellos (y más), no jodáis, meteos la manos en el culo antes que saludarme.


‘Amor de Biblioteca’
Era como tratar de usted a una niña, como uno de esos amores de biblioteca con los que nunca quisieras topar. Con las manos pintadas a boli, un par de fórmulas con letra achatada, torcidas como la vibración de las cuerdas de un violín, como si lo hubiera escrito aburrida, y mangas que cubrían media mano. Los ojos no eran muy rasgados, eran de un verde en espiral y pintados. Yo no soy muy bueno calculando distancias, pero juro que había más de ellos a mí que de la tierra al cielo. Tenía el pelo negro, aún no sé si llevaba ondulado o alborotado, las chicas son capaces de hacer eso, eran como de bruja, a juego con la blusa, la misma que tapaba media mano de forma que sobresalían, tímidos, unos dedos delgados y repletos de anillos, con las uñas pintadas de un color que sólo una mujer podría describir, pero nada de horteradas, no sean tan necios, eran como si estuvieran preparándose para hacer cosquillas. Lo que mejor recuerdo, cómo no, era que tenía un millón de pecas, enserio, por todo el cuerpo imagino. Pensé que le debían haber dado problemas de niña pero ahora era seguro que el punto más fuerte de su físico. Son como un filtro elegante sobre una superficie casi pálida. Puntos ligeros, tranquilos, nada de rugosidades ni espacios sin cubrir, como si ella los hubiera colocado adrede. Una tapadera de granito o como cuando cierras con fuerza los ojos y ves esos puntos animados. Más pecas que estrellas, de verdad. Del cuello colgaba un una cuerda con romboide de madera sobre aquel pecho juvenil y a los lados parecía bailar con sus manos sus sobre un libro, como si le estuviera haciendo un favor.
Y no es que sea demasiado sensible a la belleza, que lo soy, y esté exagerando, pero aquella madurez sobresaliente me dejaba tonto. No es que fuera del todo femenina, por dios, no sean básicos, es mucho más. Es sutil pero amenazante, como un rasgado de las costuras que retumba o una luna ardiendo. Como si Mozart renunciara a mitad de concierto o todos los astros se apagaran de golpe. Es de paja de funambilista. Con esos ojos del color de la redención, con reflejo metálico y en los que no se puede vivir más de tres segundos, lo digo enserio.
Siento un frío que arde sólo de recordarla, como de luto feliz. No tiene pinta de ser de aquí, no puede ser tan básica, lo más seguro es que venga de tierras nevadas y haya tomado ese tono de piel. Debe ser así, no se ven chicas así por aquí. La verdad es que no consigo concebir la tierra de la que venga (si es que viene de alguna), no imagino lugar a la altura. Con ese misticismo y ese saber estar que roza la ausencia. No creo que haya nadie que haya podido enseñar a ser así, a moverse con ese estilo y gracia, como templando el aire. La imagino obsesivamente, tratando plantear su vida, queriendo encontrar algo que esté a la altura. A qué debe oler, cómo sería su voz por teléfono, qué música oiría y qué instrumento tocaría (debía tocarlo, no puede ser tan simple), qué comería, cuándo la olvidaré. Más pecas que estrellas, lo digo enserio.




Juan Íñigo Gil
Marzo14

jueves, 27 de marzo de 2014

Our wasted time 12º parte

Our wasted time 12º parte



Our wasted time soundtrack-Listen, Learn and Repeat





El edificio está divido en los tres departamentos de cada distrito, las clases van en orden ascendente de edad y descendiendo en capacidad de aforo, conforme se cursan años. Esto forma parte del plan de especificación y profesionalización del alumnado, emprendido por el gobierno años antes. El cual permite ir “desechando”  a los individuos que no den el perfil necesario, para el nivel de la clase y la consecuente finalidad de cursar el año académico.

El edificio en el que Marvin se encuentra, es de un color amarillo mucho más enfermizo que todas aquellas chicas con atuendos amarillos,  en el pelo, que vio antes. Se abre un pasillo a la izquierda, uno a la derecha y una escalera central que lleva a los despachos. Marvin  se encuentra en la zona de la derecha, en la cual solo están los alumnos de dieciséis a diecinueve años. Quedando la izquierda como la zona comprendida entre los diez y quince años.

En esta nueva sección del centro, la educación es sumamente específica y directa, las clases constan de quince alumnos de máximo y las de los dos años siguientes de diez y tres respectivamente, Conforme Marvin entra en la clase, puede observar como una chica de su misma edad, se mira los ojos en el reflejo de la ventana, parece como escudriñando en su propio iris en busca de algo. No hace más que abrir y cerrar los ojos, mientras se aleja y se acerca al cristal casi rítmicamente.

Una profesora de unos treinta y pocos años, llega a la puerta de la clase y con una tarjeta magnética abre el aula. Ese año, Marvin sólo tiene cinco asignaturas: matemáticas, literatura, una mezcla de materias de ciencias, Historia contemporánea y la nueva asignatura instaurada por el gobierno “ The Ethical behavior”. Una vez que entraron en la clase los quince alumnos se repartieron por entre los bancos de forma aleatoria, sólo había tres bancos, y cada uno con cinco sitios, Marvin tímido, se queda un momento quieto, esperando a que todo el mundo se siente, una vez que comienza a vislumbrar dónde podría sentarse, se dirige al único banco en el que sobra un sitio libre. 

Se sienta junto con dos chicas y dos chicos, los dos últimos charlan animadamente sobre la iniciación del nuevo curso. Mientras, una de las chicas mira su móvil entretenida, la otra, está sentada en la otra punta del banco, está girada hacia fuera, y parece tener poco interés en lo que ocurre a su alrededor, es la chica que estaba mirándose los ojos en el reflejo de la ventana. Marvin la mira desinteresado por un momento y se sume en sus pensamientos nuevamente.

La profesora comienza a hablar iniciando la presentación del nuevo curso y los detalles del mismo.

     Buenos días, mi nombre es Cassie, y voy a ser vuestra tutora éste año, debo de daros la enhorabuena por haber llegado hasta aquí, el hecho de haberlo conseguido implica que sois alumnos con una capacidad y unas cualidades aptas, para seguir recibiendo una educación, en este caso, recibiréis una más específica aún. Para que podamos ir determinando vuestra especialización de cara al mundo laboral.

     ¡Recordad que sois el futuro!, en vuestras manos está la continuidad del mundo conocido y la gestión del mismo. Como habréis podido comprobar desde que entrasteis en el colegio, se os ha ido educando en estos valores. Ahora ha llegado el momento de que los pongáis en práctica y empecéis a autodefiniros como personas dispuestas a prestar un servicio al mundo, personas dispuestas a guiar y reencaminar a aquellos que se hallan perdidos. Personas con iniciativa. Yo me encargaré de reforzar todo esto, yo os daré “The ethical behavior” a lo largo del curso, y os preguntareis… ¿Qué es eso?, pues…¿Qué mejor que hacer una lluvia de ideas, para intentar sacar entre todos una definición?

     ¡Adelante, no seáis tímidos! Dadme una referencia sobre lo que os suscita mi asignatura.
La clase guarda silencio por unos momentos, Cassie sentada encima de la mesa, comienza a hacer pequeñas preguntas a los alumnos de la primera fila, mientras, Marvin sigue aturdido con el efecto de la pastillas, preguntándose si es el único en sentirse así, comienza a mirar al resto de su clase, y puede ver como alguno de sus compañeros, yacen apoyados sobre sus brazos, están como cansados, pero sin embargo su concentración es buena, hay un extraño clima de tranquilidad. 

Nadie hace ningún comentario fuera de lugar o habla fuera de su turno, parece que todo estuviese inmerso en un trance perfecto, en el cual la posibilidad de que haya alteraciones es prácticamente nula.

     Yo creo que es una asignatura social— Comentó una chica sentada en la segunda fila

     Una asignatura social…interesante ¿Cuál es tu nombre?

     Soy Margaret, Margaret Swille

     Dime Margaret, ¿Qué es exactamente para ti una asignatura social?— inquirió algo más seria Cassie
     Pues, sería algo así como…algo que forma parte de todos, que incluye a un conjunto de personas ¿No?,

     Vas bien, te has acercado bastante pero aun faltan detalles ¿Alguien más tiene alguna sugerencia?— acto seguido se levanto una mano en la fila de Marvin

     ¡Yo! ¡Yo!

     ¡Adelante! ¿Cuál es tu nombre?

     Me llamo Fry, pienso que la asignatura, es social, pero que al mismo tiempo es también personal, porque el trato con las demás personas es algo que aprendemos poco a poco por nosotros mismos

     Es decir…se podría entender, que esta asignatura no solo nos ayuda a mejorar nosotros mismos, sino también la forma en la que tratamos a los demás ¿verdad?

     Eso sí, quería decir eso— contestó sonriente

     Muy bien, por ahí va la cosa, habéis  dado en el clavo, pero aún se le puede pegar un martillazo más ¿Algún voluntario más?

La chica que había estado mirándose los ojos en el cristal, levanta la mano, con cierta impaciencia y pasotismo.

     ¿Sí? Cuéntanos ¿Tu nombre…?

     Supongo que por el título de la asignatura, se puede claramente deducir que  es una variante de la típica asignatura de Ética, solo que cambiándole el nombre queda más bonito,  también supongo que habrá textos y textos,  junto con apuntes y apuntes, de cómo debemos de comportarnos de cara al mundo, y del efecto que puede tener en los demás nuestra forma de actuar, si…sinceramente creo que tu asignatura va de eso…

La clase entera se gira hacia atrás mirando fijamente a aquella chica, la cual se respalda a su aire en el banco mientras se acomoda del todo. Cassie está profundamente sorprendida, y la clase un tanto de lo mismo. Incuso el propio Marvin, sale levemente de su atonía por unos momentos, expectante por el pequeño discurso que acababa de presenciar.

Cassie, intenta como puede crear las palabras adecuadas para intentar salir de aquella horrible tesitura.

     Bueno, es un punto de vista, sin duda. Y sí, tienes razón, haremos un profundo estudio sobre cómo debe ser nuestro comportamiento de cara al público. ¿No os parece importante eso chicos? , ser cívico y legal es sumamente importante para nuestro estado organizativo, sino ¿Qué sería de nosotros? , alguien tiene que regir y hacer cumplir Las normas, y es esencial conocerlas para poder hacer un buen uso de ellas

Se le ve el plumero, Cassie, pillada por sorpresa completamente, recurre al conjunto colectivo, para evitar que aquel comentario tuviera más importancia de la que se le pudiera llegar a dar, y haciendo una pregunta detrás de otra, y respondiéndolas al momento ella misma, con un énfasis duplicado de por sí, se hizo nuevamente con el control de la clase, despertando de nuevo sonrisas y buenos ojos por entre los chicos.

El comentario de aquella chica queda completamente eclipsado y la atención se centra nuevamente en el verbo de Cassie, esta vez Cassie gana.

     Por cierto ¿Tu nombre?

     ¿En serio importa? —Contesto cortante la chica

     Bueno, estás en mi clase, y por obligación tengo que conocer a todo mi alumnado, ya que tengo que ir haciendo informes sobre todos vosotros cada semana, y tienes que figurar de alguna manera en la lista ¿Cuál es tu nombre?

     Bah…si insistes, soy Tracy… ¿Algo más?

     No, es suficiente gracias— contestó con una sonrisa brillante Cassie

     Estúpida…—susurró en voz baja

     ¿Dijiste algo?

     No nada, que me aburro

     Eso no es problema, ahora mismo os voy a poner una proyección, ¡para comenzar trabajando con fuerza y entusiasmo!

La clase se entusiasma, Tracy da por perdida la batalla definitivamente  y Marvin comienza a sentirse un poco menos turbado. 

Cassie tiene muchas herramientas, para salir de este tipo de apuros, y lo consigue de hecho, con una habilidad meticulosa, casi imperceptible, sabe lo que quiere escuchar el alumnado y cómo quiere escucharlo, y sabe enmudecer aquello que no interesa a nadie.

Villagrán14





R.I.F.


R.I.F

Reparto indebido de felicidad




En el mundo de los payasos
vuelan tartas de colores
aunque  siempre andan escasos
de auto-critica y valores 
buscan paz por los rincones 
de los negros callejones
que iluminan como grajos
Su legado de derroches

Son un clan de pies descalzos
con chaqueta y un buen Rolex
van pisando el mismo asfalto
que yo piso por las noches 
la decencia es la evidencia 
y mis preguntas sin respuestas
tan solo una falsa ciencia
que tu sigues cuando renta

Dame pan y dame agua, mortifica tu alter-ego 
 insanas son tus palabras, de cara al mismo cielo
Eres cupido en tus defectos, y Apolo en tus pensamientos
Perdona me pido Efesto, y tu te quedas con el resto

Soy la hormiga que tu pisas, y que luego te da risa
soy sombrero de alta capa,  siempre guardo un as en manga
De tus trucos y pillaje, aprendí a ser un sastre
no hay secretos en tus dedos, solo un niño insatisfecho

Cuando hablas de tus victorias
solo hay verbo para tus labios
dejas caer otra historia
de esas que siempre escuchamos
te escuchan como a un enviado
que precede un futuro lejano
lleno de tus demagogias 
y un ego bien sembrado

Siempre pisas la escoria
que aparece por tu lado
siendo el señor en la sombra 
de tu compañía de asegurados
que mantienen siempre guardado
el libido de besar tu mano
para entrar en la gloria
que prometiste en sus contratos

Te negué los peces para, que me enseñaras a pescar
que soy persona y ser humano, y depender esta demás
No quiero versos de tus poesías, no me quiero contagiar
solo pienso en tus delirios, y en tu orgullo henchido en sal

Soy un globo que se marcha, y tu el niño que le llora
las horas que siempre perdiste , volverán y las perderás ahora
De tus bromas de alto standing, aprendí tus depresiones
bebido de whisky y ginebra, toda luz se vuelve negra

Villagrán14














miércoles, 26 de marzo de 2014

Cura de Octubre

'Condición'
Vivo en el mundo donde la música ha creado al hombre y no al revés,
donde el único sentido es el del humor y no hay nada que no quepa en un papel
y aún así, aquí también se cumple: Se puede morir sin miedo pero no vivir sin él.


'Celebrar la vida'
Me apetece hoy celebrar que estoy viva pese a que mi vida sea una mierda,
tomar una buena bocanada de aire sin pensar que la contaminación me dará cáncer,
comerme la última croqueta del plato aunque mi médico me lo tenga prohibido
engañar al oculista y a la cajera y librarme de las gafas y de pagar las compresas,
quedarme con la paga de mis hijos y gastármela en puros
pincharle el condón a mi marido e ir a por el tercero
follarme un caballo y que me reviente por dentro
matar a mi suegra y no disculparme
invocar a Satán y tomarnos un té
votar al PP y quedarme tan pancha.


'Ciclo Vital'
Teta, biberón, zumo, Coca Cola, cerveza, teta, wishky y biberón.
Y aún así, soy 60% agua y 40% desgaste.
Destrozado y sin sabor, beber hidrata pero no sacia;
La vida por el desagüe y ni por esas desahoga.


'Jugar'
'Hay dos cosas con las que se juega: las mujeres y la comida'
me dijo una vez un gordo virgen con problemas de autoestima.



'Ceda el paso'
Pensando la vida en ella se va, se va.
Pasa la vida como un pestañeo doloroso
o un disparo sin maldad.
Deja atrás un alma de anís y una mente con fisuras,
80 años de pan y justicia, y un santo en el desván.
Manos amigas, compañeras, cómplices y comunistas,
un pijama con pelotillas y un recuerdo en la chistera.
El cuerpo agrietado, las manos sucias y la cara como la cal,
hay quien la recuerda con un chiste, los que no saben llorar.
Y pasa la vida, el hambre queda y la cena se enfría.
Pasa con prisas, le cede el paso, la deja pasar
y muriendo en vida, resoplando, piensa en ella, en cómo se va, se va.


Juan Íñigo Gil
Marzo14

Septumba

'Anuncio en una página de contactos'
Espero acabar siendo uno de esos viejos que han viajado más con Pink Floyd que con el Imserso y acaban camino del psiquiátrico mirándole el culo a la de Prestaciones Sociales, esperando al remake de Los Soprano por parte de Canal Sur.
No les importa cómo me llamo si ya he llamado su atención. Si quieren saber mi nombre, mi amistad y lo que surja tiene un precio: Dos cervezas. Han de saber antes que no me fío de nadie que me cueste imaginar cagando y soy capaz de mandarlos al carajo con un prejuicio y medio. Si aún así están interesados en hablar conmigo, pese a que hablar sea la manera más tonta de gastar saliva, estoy dispuesto a iluminarles con mi sabiduría y sex-appeal.
¿Cansad@ de hacerte pajas viendo la Mtv, de que los feos sean mayoría? Soy tu hombre. Llámame.


'Baile de sombras'
Se levantan las siluetas, una coja y la otra jorobada y se proyectan sobre la cal de la casa de campo. Los brotes de fuego de la hoguera las salpican y el viento intenta difuminarlas mientras bailan, como dientes de león. Se mueven juntas, como ondas infladas, casi brillantes, parecen inflamables. Esquivan las estrellas mientras a una se le cae el sombrero y a la otra se le levanta la falda. Aligeran el ritmo nerviosas, el sol asoma. Bailan con fuerzas entre los primeros destellos y forzadas ante la marea amarilla. Sube el sol, bajan las sombras. Menguan con el ritmo y la soltura y se diluyen lentas en la cal, ciegas, ahogadas, blancas.


'Negro, Blanco y Naranja'
Masa negra, peluda, con hocico de mora y manchas blancas, como si le hubiera caído pintura clara al azar. Tumbada en la cocina, casi no ve por los pelos, su cara infantil queda en segundo plano por un naranja brillante en la que clava sus ojos de carbón y lame con la lengua raspada. Firme pero paciente, estudia el mordisco, busca el sabor a ciegas. Mueve la cola en círculos y le tiemblan las piernas traseras. Está bastante gorda para ser una perra, con esas tetas rebosantes sobre el felpudo de 'Bienvenido' y la panza teñida. Dudo que algún día descubra el contorno de su hocico y la forma afrutada de sus manchas e intente comerse en un grito desesperado de hambre. La llamo y aligera el ritmo de la cola y de la lengua. No lo duda, ve que me acerco y clava sus colmillos sobre la fruta, salpicándome de jugo los zapatos y atravesando un olor dulce mi cerebro. He visto a humanos disfrutar menos con una cigala. Masca como una vieja mellada, pausada pero ansiosa, casi delirante, dejando fluir el jugo afrutado por las barbas, perdiéndose entre colores que huelen, negro, blanco y naranja.


'El oráculo ha hablado'
Catorce años esperando y cuando el oráculo habló lo hizo con rintintín, estrangulando las palabras con la más fina ironía y moviendo los dedos para entrecomillarlas. '¿Que qué pasa con la guerra? ¿Que cuándo se acabará la sequía? Yo llevo tres milenios en ayuno y a nadie he preguntado. Ya es hora de que inventéis la ciencia y me dejéis descansar, que últimamente tengo el sueño ligero. Y no seáis guarros y limpiadme un poquito el templo, que aquí uno es inmortal pero sigue siendo alérgico a las pelusillas... Si es que sois capaces de inventar el álgebra antes que la fregona... ¿Quién cojones os representa? ¿Sócrates? ¿Anda por aquí el cateto de Sócrates? ¿No? Pues decidle que tenía razón, el pavo no sabe una mierda. Anda iros ya de aquí que me tenéis contento, 'irse' antes de que me chive a Zeus, o a los persas. Buena eternidad.'


'El Beso'
Como darle un pellizco a un mendrugo de pan caliente
o el colapso furioso de las olas que se suicidan contra las rocas.
Con el tacto del cristal incandescente, apretando firme, como una soga
se deslizan suaves, los labios, en un atropello del ritmo.
Hay quien lo recuerda como un atajo a la divinidad,
pero besarla era como encontrarse con sed en alta mar,
era enterrar el cuerpo en un acorde de jazz.


Juan Íñigo Gil
Marzo14

A(u)gusto

'Colores'
El hambre fragua y el sol mengua, se rinde. La Juana friega resoplando y cantando coplillas de pueblo. Me fijo en la nariz fina y piel frágil, su cuerpo de correa y fruta dulce. Gitanilla de escarcha y tralla, con ojos color miel y boca feroz. La observo, manos en jarra desde la esquina, en su labor, mientras el azahar retumba y ella se retoca el pelo.
 - Juani corazón, déjame de tus colores, que en tu cara te sobran y yo del hambre me he quedao' pálido.
Y Juana no contesta, sonríe y no me mira. Juana sabe su oficio, y primero va el fregao' y luego los colores.



'A mi madre'
Mamá no llora porque mamá es fuerte, sabe que si Dios fuese perfecto no le importaríamos en absoluto. Mamá no puede llorar intuyo, porque no le quedan lágrima ni razones para ello. Ella no duerme si no espera a mañana y no sueña sino recuerda. Es joven y no le pesa el alma, por eso no camina encorvada. Sabe cómo afecta la edad al espíritu y la afonía al cante, y aún así canta y envejece joven, maternal. Mamá es autosuficiente aunque dice necesitarme, la más valiente y serena, por eso mamá, no quiero que Dios sea el protagonista en tu funeral.



'Requiem de un ciempiés'
Tenía mil patas pero su barba las tapaba casi todas. Andaba cojo y a menudo tropezaba. Hoy somos huérfanos de sus andares, de cómo asomaba por el monte y su trasero aún estaba en casa. Sereno, tranquilo, siempre tuvo los pies en el suelo y no se le subió a la cabeza su fama de bailor' de flamenco. Siempre trabajador, tren de hormigas y calzador, todos recordamos su coraje cuando perdió la movilidad y tuvo que llevar mocasines y zapatos ortopédicos para su docena de pares delanteros, regalo del Zapatero. Más tarde deforestaríamos medio bosque para hacerle bastones y finalmente acabaría en cien sillas de ruedas, pero nunca dejaría de caminar. El único capaz de quedar primero y último en una maratón. Y aquí estamos todos hoy, cargando en fila con su ataúd, a amigo por pata: la Hormiga, el Saltamontes, la Mariquita, el Escarab... ¿Oís eso? ¡Se oyen pasos! ¿¡Son humanos!? ¡¡Aligerad el paso, corred!!

...Esperemos que el ciempiés no tenga en cuenta sólo hayamos enterrado su mitad delantera.


'Libertad'
Pentagrama: Hasta la música tiene barrotes.



'Recuerdo de un hombre sabio y prudente'
Toda mi vida ocupado y si me preguntaran qué he hecho en ella no sabría responder. Yo, que dejé de buscarme cuando estaba por encontrar, llevo 20 años aquí, más fantasmas que Primaveras, y sólo se me ocurre un consejo: En la vida es siempre más importante el ritmo que el rumbo; y no hay camino sino el mero placer de caminar asumiendo que (quizás) la vida esté hecha para morirse, echada a perder. Y aunque casi me corroa una necesidad imperante por morir para vencer ese miedo y la rabia me invada y quisiera hacer tanto ruido que despierte a los muertos, han muerto ya mis ídolos (aunque nunca me han faltado) y no quisiera cambiarlo, no quisiera cambiarme.

Y es que hay hombres por los que debería existir el cielo; firma un ateo hablando de hombres aventajados y en desventaja, flores con remaches. Yo he visto al hombre más recto caer y desde esa perspectiva todos somos igual de miserables. Y no quisiera ir de moralista, no por Dios (literalmente), pero aunque la vida sea una mentira, el ego una trampa y el mundo una hoguera, es el amor quien eclipsa la muerte, acuna el ego y sobre todo, rellena la vida. Por eso hay que ser valiente, no queda otra, y entrenar el alma para la derrota, enterrar la vergüenza, espantar el fracaso; dejar se ser egoísta y rechazar la inmortalidad. No habrá nadie que te enseñe a morir porque no hay nadie que sepa vivir; por haber hay incluso quien no quiere ser juzgado si no es para recibir halagos.
Yo hablo de valientes derrotados, estrellas tenues. Del hombre sabio y prudente que esperó a morir el día que empezaba la Primavera, y la Primavera no defraudó.
Y hoy el cielo está estrellado, burlón, sospecho que sabe las respuestas y lo que más importa, mis preguntas. Quizás no haya razón ni remedio, pero amaos por favor, antes de que se demuestre lo contrario.



Juan Íñigo Gil
Marzo14

martes, 25 de marzo de 2014

Julio P(r)osa

'Mecanismo Onírico del Lenguaje'
Sus labios se despegan lentos y torpes, dejando entrever dos paletas simpáticas que sobresalen blancas y que, si consigues fijarte, se puede ver restos de carmín en una de ellas. Son ligeros pero firmes, pesados, suaves e ingrávidos, se resbalan por el aire mientras se achican los ojos y se frunce el ceño. Aparece la lengua al fondo, parece húmeda, viva, independiente. Casi brilla. Se mueve temblando el aire, amenazante y en coordinación con la mirada, con los hoyuelos y las patas de gallos. Va a hablar, prepara la coraza. Toma aire, lo transforma en un suspiro y proclama <<puta>>.


'Dormida'
Siempre he querido pensar que no ignora que la deseo. Que simplemente lo sabe y deja que fluya como un arroyo sucio o un vómito teñido, así son las divas supongo. Y debe ser así, no hay otra, yo me refugio en su elegancia y ella en mi osadía. Seguro que siente miedo por cómo la imagino pero no lo dice por no rebajarse a mí. Debe guardar mis cartas bajo su cama, leyéndola antes de dormir y jugando con sus dedos a ser Dios. Mírala, ahí, tumbada, con los ojos cerrados y la cara blanca. Con esos tubos por la nariz, la bata de hospital y esas manchas moradas. La miro y no cabe duda, sabe que estoy aquí, observándola, como todas las mañanas. Estoy convencido de que se está haciendo la dormida.


'Odiablemente Feliz'
 - Lo enfermo es cuando ese punto crítico de autodestrucción se convierte en un refugio sadomasoquista, en una terapia suicida.
 - Pero me encanta odiarme doctor, a mí y a todo lo demás, empezando por usted. Yo me levanto siempre a las seis, blasfemando por el madrugón, la temperatura y por no encontrar las zapatillas (le confieso que la noche antes las escondo para darme el placer). Me aseo y me asqueo por mi cuerpo, me ducho a oscuras porque lo odio, y desayuno los restos de la cena de ayer, deseando estar muerto. Enciendo la tele, a veces me meto los dedos en la garganta y le vomito encima, insultando al presentador de turno, a la guarra que lo acompaña y a la directora que se la chupa bajo la mesa. Cojo fuerzas doctor, me peleo con mi jefe por faltar al trabajo, lo pongo a parir a él, a su empresa de mierda y a nuestra familia (trabajo en la empresa de mi cuñado). Luego escribo en mi blog todo lo que se me ocurre, empezando siempre por mí. Odio la vida, odio la muerte (de ahí que desista al suicidio), el amor, el cine, la canela, la verdad y la mentira, la terapia, las palomitas quemadas, las órdenes, la pasión... Y no se crea que venga por gusto, ya saben que me obligan, y aunque me abra con usted, lo odio... Y ya me he perdido, ¿por dónde iba?, odio perder el hilo de la conversación. ¡Ah si!, el clímax del día es el Telediario. Los veo todos, en diferido y en distintos idiomas. Tan sólo me retuerzo en el sofá odiando la puta existencia y la puta humanidad. Puedo pasar horas blasfemando y tirándome de los pocos pelos que me quedan. Mis ex – amigos me decían que tenían que encontrar mi sitio en el mundo pero yo ni siquiera quiero encontrar mi lugar, odio sin excepción a toda la gente que lo ha encontrado. Mire doctor, yo no quiero curarme, me gustar odiar, me hace sentir odiablemente bien. De hecho, soy yo el que debiera curarle a usted, porque en el fondo, sé que me odia, a mí, a su oficio, a la gorda de su mujer, el cuadro de mierda de la pared, a su sueldo, su jefe, la política, su país y a sus hijos incluso. Reconózcalo, odia hasta a su madre, no lo puede controlar, y seguramente esté deseando echarme de aquí porque me od...
- Hemos terminado.


'Goloso 69'
Despierto. Limpio los lamparones de semen de mi pijama y desayuno un plátano. Pongo a descargar cine X, limpio el lubricante de las sábanas y corrijo el artículo del Kamasutra de Wikipedia. No olvido mi lado romántico y me perfumo la mano antes de las pajas, después bajo a comprar condones sabor gloria. Recorto imágenes y las pego en mi diario y ligo en Internet con el nombre de 'Goloso69'. Hasta aquí todo correcto, mi rutina me domina sin pensar. No obstante, fue justo cuando abrieron la puerta de mi habitación mientras recreaba la escena de la mantequilla de 'El Último Tango en París' con mi propia mano, cuando mi rutina se vio quebrada, acudiendo a mí dos ideas reveladoras:
  - Mi epitafio: 'A chuparla'
  - Tengo que mudarme de casa de mis padres.



Juan Íñigo Gil
Marzo14

lunes, 17 de marzo de 2014

Our wasted time parte 11º


Our wasted time parte 11º

Our wasted time Soundtrack- A different happiness

Como de costumbre, Marvin se  entretiene demasiado y llega tarde a desayunar, sus dos hermanas pequeñas, Annie y Emily, ya están desayunando su ya, habitual refrigerio, y a juzgar por sus caras no parece hacerles ninguna gracia. Su madre lucha pasivamente con las pequeñas para que se acaben su comida.

     Buenos días mamá

     Buenos días Marvin, ¿Has estado otra vez toda la noche conectado a las Virtual life verdad? mira que ojeras tienes…

     No, solo las usé un rato antes de dormir—mintió

     Ya, vale, siéntate anda, te he guardado el desayuno en la campana, voy a calentarlo por segunda vez, y puedo asegurarte que será la última vez que lo haga

     Vale, prometo no volver a llegar tarde

     Por cierto aquí tienes— dijo poniendo una píldora sobre la mesa

     ¿Qué es? ¿Otra pastilla nueva?

     Sí , hace dos días entro en activo una nueva generación de pastillas, no es capricho mío Marvin, es la ley. Y deberías de habértela tomado hace unos veinte minutos, ya vas tarde hoy

     Deacuerdo, ahora me la tomo…

De nuevo, y justo al igual que la primera vez que Marvin recibió la Fine mind, éste, se queda con la píldora sobre la palma de su mano, jugando con ella, la remueve entre sus dedos, intentando captar sus características externas, puede notar como es algo pegajosa, y suelta un poco de polvo rosado, se queda observando su cobertura, en la cual hay un grabado que pone el nombre en cuestión, las dos palabras se encuentran escritas en forma de circulo, la imagen de la pastilla sobre las líneas de las manos de Marvin desprende un aura misteriosa y de una tranquilizadora calma al mismo tiempo, está completamente ensimismado, solo tiene ojos para la Fine mind

     ¿Vas a tardar mucho más en tomártela? Por favor Marvin, ya hablamos de esto en su momento

     No te preocupes, me la tomo— acto seguido, cogió la pastilla y se la bebió acompañada de un buen trago de agua, apenas noto nada, quías un regustillo final a algodón de azúcar

     Termina  de desayunar, voy a subir con  tus hermanas, para vestirlas y prepararlas para llevarlas al jardín infantil

     Tu mandas

     Y por favor, no te entretengas o llegarás tarde, ¿no querrás tener que volver a pincharte para la comprobación de identidad  verdad?

     No, la verdad es que no, es bastante desagradable

     Pues ya sabes, me voy arriba con tus hermanas, te veo a la vuelta por la tarde— y le regaló un beso en la mejilla

Su madre sube las escaleras con sus hermanas  cogidas por la mano, y él se queda en la cocina solo, con media tostada por delante y la mirada perdida. Normalmente la pastilla no suele tener efectos palpables a simple vista, simplemente produce un aumento de la concentración e induce a una suave serenidad. Pero algo diferente está experimentando Marvin, de buenas a primeras la luz de la mañana que se cuela por la cristalera de la cocina empieza a molestarle gradualmente, y termina cerrándola. El reloj marca las diez y cuarto, Marvin obediente, y evitando tentar a la suerte, coge sus cosas de manera mecánica, y sale a la calle para comenzar a andar de camino al colegio. 

Éste no se encuentra muy lejos, la distribución social y urbanística han experimentado ciertos cambios, y ahora, se construyen  complejos residenciales privados, con un colegio, un instituto y un centro de sanidad propios, estos complejos urbanísticos albergaban a unos quince mil habitantes aproximadamente, los cuáles  conviven  en una milimétrica armonía, los unos con los otros. No todos los habitantes pueden convivir con todos, hay  tres categorías ordenadas del uno al tres de forma ascendente, habiendo así tres secciones de urbanizaciones dentro de cada complejo. Éstas se encuentran separadas por barreras de diseño a modo de decoración, las cuales se encargan de separar e individualizar las acciones de cada urbanización. 

Sólo, y muy esporádicamente, los habitantes de la sección dos y tres, pueden mantener interacciones entre ellos. En la sección número uno,  podemos encontrar, la clase más humilde y sencilla. En su mayoría hay adosados de bajo coste y pequeñas casitas que destacan mínimamente sobre las otras, en las otras dos secciones se aprecia un nivel de vida, algo más elevado, pasando por los grandes chalets de la sección numero dos y las doradas mansiones de la sección tres.

Los alumnos entran al colegio por tres puertas diferentes, e incluso dentro del mismo están separados de los alumnos de las otras secciones, nunca hay interacción con otras secciones. El uniforme de Marvin está compuesto por una camiseta de cuello alto amarilla, unos pantalones sintéticos imitando la tela vaquera, y unos zapatos blancos de diseño con acabados amarillos también. El resto de secciones viste de verde y rojo, siendo el rojo el color de la sección tres.

Las aceras de la urbanización son todas exactamente idénticas, conforme Marvin avanza, puede ver al resto de sus compañeros salir de sus casa también idénticas, todos visten de amarillo, las chicas visten también con pantalones del mismo tipo, fue una decisión unánime del ministerio de educación, para evitar movimientos de rechazo desde las pretensiones  machistas y feministas, con el objetivo de promover una igualdad pareja entre ambos sexos. Todo atuendo que se luce en el pelo de una chica, lleva también por norma la obligación de ser de color amarillo o en su defecto blanco.

Una marea amarilla invade la calle de Marvin en dirección al colegio, chicos y chicas de todas las edades, comienzan una rutinaria marcha en silencio, nadie enuncia palabra. Solo el repiqueteo de los zapatos en el suelo y algún que otro estornudo rompe la monotonía de dicha marcha. Marvin puede  observar como él , no es el único en ser deslumbrado constantemente por el sol, una gran parte de sus compañeros, parecen sufrir aquel nuevo síntoma, ocasionado por la Fine mind.

Conforme los alumnos van llegando al colegio una serie de “Tutores “, salen a recibirlos y los van ordenado por filas y edades para entrar. La puerta principal del colegio tiene cuatro departamentos, los cuales se encargan de hacer pasar al interior a los alumnos. que han sido escrutados por los tutores. Ya en la fila, y con tan solo cuatro compañeros por delante  antes de ser escrutado también, Marvin, comienza a sentir una ligera apatía y de manera casi involuntaria, deja que su cabeza se incline hacia delante, sorprendentemente conforme avanza la fila, él también lo hace de manera mecánica casi.

Un tutor alto, con el pelo rubio y los ojos marrones claros, está pasando lista, en la fila de Marvin.

     ¿James Frender?

     Sí, soy yo— contestó el alumno justo delante de Marvin

     Vale, ¿Has tomado la Fine mind esta mañana?

     Sí, me la tome en casa

     Perfecto, firma aquí y mírame un momento a los ojos

Levanto la cara de aquel chico con la mano derecha, y después de analizar sus ojos, a través de de un pequeño cristal redondeado, comparó momentáneamente algo en su carpeta y lo hizo pasar.

El tutor se dirige ahora a Marvin, mientras éste cabizbajo se sume en mil pensamientos

     ¿Marvin Bellint?

     “¿Por qué nos miran los ojos…?” “¿Le ocurre algo a nuestros ojos?” “ Tendremos alguna enfermedad y no lo sabemos?”

     ¡Chico, he! , aquí ¿Eres Marvin Bellint?

     “ Soy Marvin, claro…ese es mi nombre”, “¿Por qué me preguntan cada día lo mismo?” “¿Soy importante?”

     Sí , soy Marvin Bellint…

     ¿Estás bien? , te noto raro chico

     ¿He?, no solo estoy cansado

     ¿Te has tomado la Fine mind?

     Sí claro, me la dio mi madre esta mañana

     Bueno, firma aquí, y mírame a los ojos

     Está bien— una vez que firmó, aquella lupa volvió a realizar su función analítica y el tutor volvió a consultar en su carpeta

     ¿Cuánto hace que te tomaste la pastilla Chico?

     Apenas diez minutos, el  tiempo de venir andando hasta aquí

     Vale, has de tomártela antes, pero está bien pasa

Marvin pasa por debajo del arco metálico y redondeado, que da presentación a la entrada del colegio, los pocos pensamientos y dudas que se habían presentado en su mente, cuando estaba en la fila, se han disipado, una profunda relajación lo invade de forma general y solo piensa en dar el cien por cien de sí en las clases.

Pasados unos cinco minutos, las puertas del colegio han cerrado y todo el conjunto de alumnos ya se encuentran dando clases. Los tutores se han retirado a sus respectivos trabajos y la jornada escolar comienza de nuevo.



Villagrán14


















'Cuerdas de Junio'

'Retrato de vieja sin remedio'
Tu boca callada, calándome y sin embargo, tus ojos gritando libertad. Te recuerdo casi como un accidente, con ese encanto sepia y con tacto de algodón. Mirándome, muda, fría, casi distante, como si no recordaras que no puedes hablar ni quieres hablarme. Con la piel curtida y el poco pelo despeinado, el olor a libro viejo, las piernas inmóviles y las manos temblando. Aguantas, lánguida, como si con cada movimiento te desvanecieras, con la espalda mojada y la boca caída, sin dientes, adornando una mirada atónita que habla más de lo que sabrías decir y rima como nadie, con nada. Desprendiendo magia por fascículos cuanto me intentar sonreír y sólo sale un balbuceo, un grito de auxilio débil y hueco que acaba por fundirse en la palidez de la cara. Otra arruga más.
Y no quedan lágrimas para tanta muerte ni para lo que queda de tiempo. No hay miedo para tanta lógica ni amor para tanto silencio. No hay remedio, te recuerdo y lo veo claro: No hay remedio porque no hay vida.



'Camino Empedrado' 
Río de plata gris y dureza bajando entre casas blancas, muriendo bajo un sol naranja de sierra entre cuestas y curvas estrechas. Ante tanto encanto e incomodidad, no me cabe más que enumerar sus piedras e incluso jugar con los sonidos que produce pisando los peñascos de distintos tamaños, como si fuera un piano rústico. Pienso en quién y cómo han cada puesto una de estas piedras, cuánta gente se habrá dejado el tobillo por pisar mal o cuántos viejos la han padecido. Quizás antes del camino empedrado la gente con suela deteriorada o simplemente sin zapatos (vaya usted a saber) resbalaran y se desplazaran rodando calle abajo sin empedrar.
El 'clac clac' baila en mis tímpanos relajado, con ritmo estudiado y me pregunto ¿Quién friega realmente esta calle y cómo? ¿A qué huelen las piedras por debajo? ¿Qué proceso de selección siguen las piedras que forman la calle y cómo se mantienen pegadas? ¿Sabrán todas de una manera similar? ¿Estudian los huecos y las piezas a modo de puzzle o simplemente rellenan al azar? ¿Tienen algo que ver el servicio de traumatología y la industria de la escayola con las calles empedradas?
Quizás no me entiendan si son de ciudad (con sus parques sin olivos y su lencería sin esparto), agarrándose por tanto a una inconexión sentimental... Una pena, pues entonces jamás entenderán al poeta, 'Caminante no hay camino, aún quedan piedras por empedrar'.



'Querida Mari Tere'
Querida Mari Tere,
Seré directa, no se puede ser más guarra. No es que te quiera mal, tú bien lo sabes, pero tu última visita resultó más destructora de lo normal. Deja que me explique con sinceridad, en el barrio ya todos sabíamos que eras un poco puta y la verdad Mari Tere, lo eres. Si no, explícame tú a mí los condones en la casetilla del perro o las goteras de lubricante que caen en la nevera. Y no es que yo vaya a malas, tú sabes que todos tenemos un lado que tapar (en tu caso literalmente, y son varios lados), pero hasta el cartero me preguntaba por tí y esos dos días que has pasado en casa. El caso es que dudo que vuelva a abrirte las puertas (desgastadas por cierto) de mi casa, Mari Tere, ya que corren rumores sobre el cura, tú, el cáliz y un cirio durante el entierro de mi abuelo (Empiezo a pensar además que no viniste sólo para darle santa sepultura). Porque una puede ser muy puta pero a ojos del Señor los dedos sólo valen para llevar alianza. Te has corrido Mari Tere, no tienes perdón. Para colmo te fuiste sin avisar, sin contar detalles y con dos de mis ex-maridos y mi quinto hijo... Mari Tere de verdad, ya puedes ir devolviéndome los dildos que te presté, la medicación del SIDA y los cursos de ventriloquia porque lo nuestro se ha acabado. No se puede ser más puta.

Atentamente, la Loli.


'El sexo y la poesía'
El sexo, al igual que la poesía, consiste en dar en la tecla. Pero escribo a máquina y sobre mujeres. Por eso estoy solo.

domingo, 16 de marzo de 2014

'A Mayo(res)'

‘Trozo de carne’
Como todas las leyendas, mi vida es una mentira. Sobrevivo tan ocupado que no recuerdo la pre-ocupación. Me explico, aunque mi endocrino no quiera que use comparaciones con la comida (algo en lo que difiere mi psiquiatra), imaginen un sándwich cuyos panes son el miedo y el deseo, y dentro, un trozo de carne que se retuerce por querer saber su sabor, por devorarse a sí mismo supongo. Esa es mi vida, con sus adornos que molestan y sus molestias que adornan, algo así como un ególatra suicida con hogar en una zanja; un salto desde la torre más alta hacia un mundo por acolchar. Tengo una vida de pega(s), inherente a un sentido de culpabilidad por estar vivo sin saber cómo, al deseo de dejar de sufrir por algo que ni siquiera duele.

Y por eso, entiéndanlo y no se lo tomen a mal, pero les odio. Y prefiero una canción a cualquier conversación, agachar la mirada a levantar la mano. Y si tengo que cambiarme de acera para no saludarle, no lo dudo, no me mire. En mi agujero sólo quepo yo, en mi hambre mando yo; no necesito que me enseñen en qué consiste la Primavera durante la guerra ni a qué huelen las nubes o el napalm.

De nada vale luchar contra los demás si aún no se vence a uno mismo, y ese ‘yo’ mío, el muy cabrón debe ser agonizantemente inmortal, objetivamente inmoral. Y no crean, que lo intento, que busco vivir de una manera ‘normal’, como si el amor le hiciera un favor a la existencia o el arte consistiera en salvar la vida y ésta en guardar al arte, pero ni por esas, la única solución que encuentro a la vida es no vivir.  Será que la muerte me rehuye y la me vida me tiene manía, que la mentira es la parte más útil de la verdad, que más eficiente es manipular que prohibir… Pero habrá que conformarse con vivir y creerse especial, ser inmortal hasta que se demuestre lo contrario.
Puede incluso que tengan razón en un mundo donde más importa la cabellera que la cabeza y  realmente me gusta no querer ser quién soy, que no soy un sociópata sino un infeliz.



‘Amor’
Amor, haces que vivir canse y la vida no tanto, que para los buenos amantes el cuerpo sea un ‘rasca y gana’, una bengala para el náufrago, una resaca para el cura. Que resuelva mis complejos antes que la tensión sexual con Carmela Soprano, que odiemos los números impares, el sexo sea un hobby e idolatremos al plástico. Hace que los gemidos tapen los ronquidos, que del roce nazca el cariño, el sudor y los sonidos siempre que acabamos con los pantalones por los tobillos. Que rebosen las arcas, amor sólo tú haces que mi semen no se fabrique para otras marcas.




‘Dormir‘
El madrugón para trabajar, la cafetera estropeada, la insinuación machista, la hipoteca, la guerra en Siria, el mendigo de la plaza, el negocio del arte, la mafia de la política, la amistad online, las películas de la tele, la gente que anda lento por la calle, la corrupción en España, la moda, el paro, el descenso a segunda, la rutina, el precio de la cultura, el insomnio, el spoiler de tu serie favorita, la metástasis en el cerebro, el tiro en la cabeza, la soledad, la mancha que no sale, la tauromaquia, los pro-vida, la rima que no convence, el suspenso, la sequía sexual, la religión, la depresión, los traumas, la comida sosa, los recortes en sanidad, los granos, la drogadicción, la ablación de clítoris, la piel de naranja, el nazismo, las frases autocomplacientes, los espasmos en la cocina, la discriminación racial, el móvil sin batería, la nevera vacía, los seguidores de Cristo y la madre que lo parió…  Pero tranquilos, ya me voy a dormir. Sólo pido una cosa: Ni se le ocurre a Dios despertarme cuando muera.



Juan Íñigo Gil
Marzo14

lunes, 10 de marzo de 2014

T.P.S



T.P.S

Trastorno de la personalidad suplantada





Me has encerrado en una botella de cristal
La has llenado con tus quejas
Unas quejas de vieja
Que me dejan  tras una reja
Y me evitan  respirar

Me has enterrado en tu cementerio  personal
Lleno de velas y poemas
Que siempre presentan dilemas
Con tus supuestos esquemas
Para el mundo dejar atrás

Dale un segundo a la vida, dame un momento de paz
 No uso alcohol  y pastillas, ni argumentos de potestad
Tu yo, no es yo, si no un tú de todos lados
Con sonrisas alegres a todos habrás comprado
Mas no ser un señor, siempre estará de lado
Escucha  un poco y aprende, que te han subido muy alto


Me has cortado la lengua con tus gritos
Yo no sangro tus terrores
Que le escupes a tu corte
Llena de rebeliones
Lideradas por proscritos



Me has mentido sabiendo que he sentido
Sabiendo que eres pobre
Y tú ser, todo un fantoche
De esos de mil reproches
Y sin nunca tomar partido

Dale un buen golpe a tu vida, olvida tu paja mental
No uses encantos y cría, un poco de seriedad
Todo lo tuyo es suyo, todo lo mío se perderá
Sin caer en manos manchadas, de payasos sin graduar
Olvida tus compromisos, y afronta la pura verdad
Aquel que te da la mano, al caer no te la dará

Villagrán14

Our wasted time 10º parte

Our wasted time 
10º parte 

Segundo capítulo
Our wasted time Soundtrack



El agua no termina de estar fría, y el sol luce resplandeciente. Una ligera brisa veraniega corre por todos lados y el olor a piña recién cortada, se expande por el ambiente. Las olas se mecen al ritmo del viento con perfecta sincronía, y el vaivén de sus movimientos va dejando un rastro de espuma de un blanco inmaculado en forma de ondas.

El fondo del mar puede vislumbrarse con perfecta claridad, el agua es transparente con ligeros toques verdosos claros y añil, pequeños peces muy finos y anchos, con colores planos  brillantes, se mueven inquietos de un lado para otro. Hay una parte de la orilla que emerge ligeramente por encima del oleaje, sobre ella, dos frondosas palmeras cocoteras con sus respectivos frutos proyectan una amplia sombra, que permite el reposo y la tranquilidad.

En el cielo hay muy pocas nubes, y éste luce un azul limpio.

      ¿Te apetece darte un baño? El agua parece tener buena temperatura hoy

     Bah…estoy tan bien aquí tirada…que vas a tener que arrastrarme—dijo mientras se estiraba

     Como quieras entonces…

Se levanta rápidamente y la coge por los tobillos con fuerza, tanto, que casi se la hecha a la espalda

     ¡He!, ¡Que era tan solo una broma!

Haciendo caso omiso de sus palabras la sigue arrastrando, y cuando llega cerca de la orilla la coge en brazos y corre hacia el agua.

     ¡Estás completamente loco!— dijo entre carcajadas

     ¡Tú solita te lo has buscado!

Y dicho esto, ambos se precipitan en el agua, las gotas saladas saltan, mientras la luz las atraviesa y crea pequeños reflejos cromáticos en su interior, bajo el agua ambos se miran entre la espuma del chapuzón, en un afán de comunicarse con ininteligibles palabras y gestos, ella comienza a bucear alejándose con rapidez, él no tarda en seguirla dando grandes brazadas bajo el agua y espantando a cualquier pececillo que se cruce a su paso.

Consigue salir del agua y dejarlo atrás con suma facilidad.

     ¡Pero qué lento eres! ¡Me lo pones demasiado fácil! ¡Hasta un crío podría escaparse de ti!
Mientras en la orilla, y revolviéndose sobre sí mismo, a duras penas consigue salir del agua y lanzarse a la carrera de nuevo, pero ni tan siquiera habiendo recorrido dos metros vuelve a caerse, ha pisado una gran piedra lisa y de color teja, ésta esta tan desgastada que en cuanto ha puesto el pie sobre ella, lo ha precipitado contra el suelo, como si de un patín se tratara.

Tumbado boca arriba y caído de bruces, se da por vencido y trata de hacer volver su respiración a la calma. Ella sin embargo, se acerca a la mesa y coge una rodaja de piña cortada, le da un bocado y vuelve hacia él. Aparece mirándolo desde arriba y por detrás.

     ¡Qué torpe eres! , mírate ahí tirado…te has llenado la cara de arena

     Estaría bien que me ayudaras a levantar

     No ,! es más divertido verte lleno de barro!— se mofó graciosa

     Venga ayúdame, estoy rendido, tú ganas ¿Vale?

     ¡No! ¿Quieres piña?

     No, ¡no quiero piña, ayúdame a levantarme por favor!

Se come el trozo de piña y se agacha lentamente, mientras, le limpia el barro de los labios  y le dice:

     Bueno pues te quedas sin piña, pero eso sí, te vas a llevar un beso

Le besa con lentitud y palpando que no haya restos de arena sobre su boca

     Te saben los labios a piña

     Claro idiota, acabo de comer piña

     ¿Qué te apetece hacer ahora? ¿Paseamos?

     ¡Sí me encantaría!

     Low battery

     ¿Qué?

     Que me encan…low battery

     ¿Low battery? Ho no…

Una voz electrónica comienza a sonar y repite constantemente “Low battery” , los colores se van difuminando y todo se empieza a volver negro, no se escucha nada. Ya no hay isla, no hay mar, no hay piña cortada, no hay pececitos, no hay arena, ni labios manchados, ya no está ella.

     ¡Qué mal…! Tengo que cargar de nuevo las gafas, justo ahora, qué lástima…

     ¡Low battery! ¡Low battery!

     Dios que pesadilla...— se levantó de la cama y cerró el programa del ordenador que emitía aquel estridente aviso

     Ya está. ¡Uf ¡ son las diez, debería comenzar a vestirme para ir al colegio

Marvin, es un chico de dieciséis años, que ha caído de lleno en la intrascendente y asocial vida del  año 2036, pertenece al rango número dos del estatus social y ni siente ni padece. Se podría decir que la “vida” como tal, que él conoce, no le supone ningún tipo de aliciente. Sus días trascurren, entre su aburrida realidad exterior y la realidad de las Virtual life, éstas últimas son un regalo de cumpleaños, que le hicieron sus padres, si bien, es trabajador, pero sería difícil destacar  alguna que otra facultad más en él. Siente una profunda pasión, por encerrarse en otro mundo ajeno a su realidad, hasta cierto punto sería comprensible, puesto  que siendo ciudadano del estatus número dos, las opciones sociales son mínimas. Se podría decir que las personas no sienten ningún tipo de atracción por hablar con otras personas, ese concepto sobra en estos tiempos. Su mente se ha encelado tanto con esas gafas, que lo más parecido al contacto, carne con carne, con una chica, se ha reducido a eso, a las Virtual life.

Villagrán14