martes, 7 de enero de 2014

Vincent parte 20

Vincent parte 20

La atmosfera de la habitación es melancólica, la lluvia ha cesado por completo y solo una brisilla húmeda se come el aire. La estancia se va quedando vacía de luces y las sombras comienzan a tomar posesión de la estancia, Eléonore sabe que se está haciendo tarde, pero no tiene ni la más remota idea de cómo actuar, está fría y perdida. Vincent ha recogido los restos del café y ahora está sentado en el borde de la cama. Cada uno está sumido en su propio vacío existencial.

-Me gustaría poder entenderte…o quizás no, no estoy del todo segura, solo de pensar que podría estar en tu pellejo, me hace tener ganas de llorar…

-Mi vida es una mentira…y lo peor es qué está manchada de sangre, todo éste piso lo está…

-¿Vas a hacer algo?...¿Vincent?

-¿Hacer algo?...¿Para qué?...mi madre fue asesinada y eso no tiene vuelta de hoja.

-Pero…nose, ¿Te conformas?, es decir ¿Ya está?, ¿no quieres buscar respuestas?, ¿te vale esto acaso?

-No lo sé…no sé nada, piensa que quién matara a mi madre, debe de andar muy lejos de aquí…de todas maneras ¿Cómo iría a encontrarlo?, solo tenemos esa puta clave…

-Ya…lo sé…¿ Vas a obviarlo? , ¿Cómo si no hubiera pasado nada?...no sé, me parece demasiado impactante como para tratar de olvidarlo de un día para otro.

-Mi madre…literalmente, se puede decir… que literalmente murió por mí…

-Sí …hizo un gran sacrificio…por eso mismo, me parece extraño que habiendo hecho tal cosa, pretendas tomártelo como algo irrelevante.

-No pretendo tomármelo como algo irrelevante.

La conversación se estanco en gran medida, Vincent metió la cabeza entre sus brazos, y se quedo clavando su mirada en el suelo, mientras Eléonore se tumbó de lado mirando hacia la ventana. Se sumió en sus pensamientos y dejo que sus ojos viajaran de izquierda a derecha, buscando un punto en el que quedarse perdidos. Deseaba echarle una mano al hombro…tocarlo y hacerle sentir que ella, estaba allí, no se conocían de nada, pero eran dos seres vivos maltratados por la vida. Y ambos, de forma, ya sea consciente o inconsciente, necesitaban curar sus heridas.

-Si has podido resolver el acertijo del poema…¿Porqué no puedes hacer lo mismo con la clave?

- Vincent…yo, son cosas distintas…eso podría significar cualquier cosa, no tengo ni la más remota idea, créeme que me gustaría ayudarte.

-Estamos hechos de dolor,   y eso es lo único que damos…somos monedas de cambio, somos un tráfico de sentimientos y gestos, nos consume el mismo odio que puede consumirle a cualquiera, pero…aún así pretendemos obcecarnos, en la idea de que hay algunos con más derechos que otros…con más derecho a la vida. Dime…¿Cómo se puede vivir en un mundo así?

-No te quito la razón…yo también soy una víctima de…

-Ahí está el problema…todos somos víctimas de algo, de la vida, de la muerte, de nuestra propia conspiración personal contra el mundo…todos, todos necesitamos mostrar esa víctima que llevamos dentro.
 ¿Qué sería el mundo sin víctimas?, ¿Cómo nos mentiríamos a nosotros mismo, cuando tratásemos de ayudar a alguien, fingiendo humildad?, muchas veces ayudamos a otro, para dejar de victimizarnos a nosotros mismos y escuchar otra cantinela triste en nuestros oídos. Es eso precisamente lo que hacemos, compadecernos de otros para después recibir reconocimientos y así no parecer otra víctima más. No nos damos cuenta pero en nuestro día  a día, usamos y tiramos a los demás como pañuelos, necesitamos estar atentos para ver quién da el primer paso, para ver las intenciones de los demás, gana el que manipula antes, el que menos se mancha y mas pisa, ese es el ganador de este jodido circo.

-Estas triste…

-Sí, llevo demasiado tiempo triste.

Vincent se levantó de la cama, con los ojos caídos y se limitó a mirar por la ventana al igual que Eléonore, la cual no tardó en percatarse de ello, y se incorporó de la cama, incomoda, al estar bajo la línea de visión de Vincent. Decidió sentarse.

-Estoy bastante cansada, me produce una gran nostalgia este tiempo…que asco.

- ¿Esperas visita?

-No, claro que no Vincent…

-vale…

-¿Puedo hacer algo por ti?, creo que voy a marcharme a casa ya…disculpa mi intromisión en todo esto. He sido lo más parecido a una maniaca insoportable y obsesiva…te pido disculpas Vincent.

-¿Esperas visita?          

-¡Que pesado te pones ¡¿Qué visita?

Se levantó de la cama y atinó a ver por la ventana la silueta de una chica, una chica que le sonaba mucho, terriblemente conocida.

-¿Pero qué…?, ¿Quién es?...

Unos segundos después su mente brilló y cayó en la cuenta definitivamente.

-HOO… la chica del servicio…¿ Qué hace entrando en el jardín?

-Mucho me da, que ella no va a venir hasta aquí a decírtelo…así que…

- Tienes razón…voy a bajar a hablar con ella ¿Vienes?.

-Umm…no es en absoluto asunto mío, pero miraré la función desde el portal, venga bajemos.

Ambos bajaron y Eléonore cruzó la calle dejando a Vincent desganado y apoyado en el portal. Cuando por fin entró en el jardín puso observar como aquella chica, llamaba simultáneamente a la puerta y el timbre al mismo tiempo. Estaba furiosa.

-Disculpa, ¿Buscas a alguien?

-¿Qué? ¡Ha! ¡Con que estás ahí!, ¡Por fin te encuentro!, ¡tú eres la única culpable, eres una asquerosa y una ratera.

-Pero ¿De qué hablas?

-¡Esta puta foto lo ha jodido todo!( Y le tiró la foto que Julie había recuperado de la papelera) ¿Cómo has encontrado ésta foto?, Dímelo o te juro que te lo saco a bofetadas.

-Pero esa foto…yo…

-¡Dímelo ahora mismo!

- Esa foto estaba en mi casa, no sé cómo llegó a donde estaba, simplemente la encontré y…

-¡Cállate! ¡Ya has hablado suficiente!

Vincent se acercó un poco a la escena que se estaba protagonizando, pues veía que se enturbiaba por momentos, se quedó en la puerta del jardín. Eléonore por otra parte recogió la foto del suelo e intentaba calmar la ira de Claire, la cual se enfadaba cada vez con más rapidez.

-¡Te voy a decir una cosa rarita , que eso es lo único que eres, una rarita, ¿Crees que se puede ir de servicio en servicio montando numeritos exóticos y jodiéndole la vida a la gente como si nada?.

-Pero sigo sin entender nada…

- Mira, por culpa de esta maldita foto, mi novia se ha enterado que es adoptada y que la de la foto resulta ser su verdadera madre, y que da también la jodida casualidad de que está muerta.

-Pero ¿Cómo?, ¿Qué?...eso no tiene ningún sentido.

-¡HAA!, ¡se acabó!, ¡has tocado mi fibra sensible!

Claire, levantó el brazo en señal de violencia para pegarle una bofetada y lo soltó con toda su fuerza sobre la cara de Eléonore, ésta apenas tuvo tiempo para cubrirse la cara y recibió todo el impacto en el pómulo derecho, la foto volvió a salir volando y cayo dos metros a lado, por allí mismo llegaba Vincent para evitar que Claire volviera a la carga.

-HE! HE! YA! BASTA YA!

Claire se hecho un poco para atrás y reconvirtió un poco de su furia en control, Vincent la invito a tranquilizarse y hablar con calma, y se volvió a Eléonore.

-Por cierto, ahora te jodes y te quedas con el bofetón dado. Podría haberlo evitado pero me acorde del sobre que tiraste en mi cabeza.

-¿Quién eres tú? Si puede saberse.

-Me llamo Vincent, ¿Y tú eres..?

-Claire…y quítate de en medio que aun no he terminado.

- No me voy a quitar, ¿dime porque le pegaste?

-¡Joder por esa maldita foto, ella es la culpable de todo!, ¡ Lo ha echado todo a perder!.

Vincent sin perder de vista Claire cogió la foto y se la puso a la altura de los ojos.

¡Boom!, ¡glándulas suprarrenales en plena acción!, ¡Salivación!, ¡Sudoración en manos y espalda! Y finalmente escalofrío…

-¿Qué?...¿Mamá…?, Dios…es mi …es mi madre…¿Eléonore…?

Se giró hacia ella y le enseñó la foto.

Silencio.

 Nadie musita nada, excepto Eléonore que se acerca a Vincent y susurra…

-Esa es la foto que recordé cuando miré en el piso el portafotos de tu madre…creo que todos deberíamos hablar…esto… esto podría responder a algunos interrogantes.



Villagrán13

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