jueves, 30 de enero de 2014

'Retrato de una Mujer Argentina'

‘Retrato de una Mujer Argentina’

Veo en tus ojos un cielo combustible
un mar revuelto, el precio susceptible
de querer quererse más,
de librar los Lunes
de librarse de Dios para ser libre.
Primavera entre comisuras
amor sin comillas
compañía con astillas
y besos a la hora de cenar.
Se busca cuerpo de guitarra para hombre flamenco,
mi asignatura pendiente
mi huelga, tu talento
mi herejía, tu alegría
mi próximo suspenso.
Sos un suspiro en la cama
un aplauso en la cocina
dos carcajadas que se escapan,
un desenfoque en el alma
un aplauso en mi funeral.
Sos el castigo que nunca me quise perdonar,
sudor frío que hace que el Invierno quiebre,
suave, como con tacto de hierro; canela en la nieve.
Otro ‘quizás’ eterno
un Edén baldío
mi temblor favorito
y el magnetismo de un rosa gris.
Sos los versos que nunca supe terminar
y los únicos de los que no me arrepentí. 



Juan Íñigo Gil
30/01/2014

martes, 28 de enero de 2014

'De donde vengo'

Realmente sabré de donde vengo cuando me vaya, pero de momento, perdonen la verdad. Vengo de donde las luciérnagas venden sus alas por alijos de droga, donde el Invierno tira la toalla. Es la tierra del mañana porque el resto del día dormimos, donde las promesas salen caras cuando soñar es gratis y  la Luna está cansada de tanto fumar hachís. Y vivo, que no es poco, una vida donde ser consecuente es más importante que ser feliz; peleando porque el único encuentro deseado no sea el de una bala en dirección contraria. He aquí mi psicoanálisis de una ciudad sonámbula, un viaje trascendental al espesor de entre tus nalgas. Una bomba entre nubes, un barba entre acné, una vulva entre mis dientes. Vivo donde el amor no es paz sino curiosidad, donde el mercurio tiñe mi vientre. Soy de donde los cocodrilos venden sus muelas para pagar la hipoteca, donde debería empezar a tomarme las cosas a broma o a chutarme heroína; allá donde el sol es una estufa, el amor una limosna y la vida una escusa.

Y debo ser un poeta penoso, la poesía me ha dado más amigos que enemigos. Sevilla lo confirma, ella me ha dado la solución, ahora sólo falta trucar la pregunta. Basado en hechos banales, vivo donde Dios como concepto no está mal, pero como stripper gana mucho más; donde todos quieren un héroe cuando se acaban las drogas y desarmados, piden una tapa por caridad. Aquí estoy a gusto, en un Agosto continuo, como mosca en sopa o cigarro en váter, bebiendo al sol zumo de palabras para saber quién soy y sobre todo, quién puedo ser. Pueden encontrarme en la Alameda, donde la cerveza eclipsa a la realidad.

Los hombres ocupados y los niños obesos. No se confundan, Sevilla huele a polen y no a incienso; aquí somos más de cerveza que de besos, ya saben, venimos de un mundo donde sólo McDonalds tiene más poder que la Iglesia, un planeta de colores donde el hambre despintó a la Pantera Rosa. La poesía es una estampa y el deseo un baile, Sevilla baila coja, cógela. Vivo en la Híspalis de los cortijeros de rebajas, camareros sin acento y cofrades con rastas, tierra de poesía y posesos, de escupir sangre entre incienso.
Ciudad de paz (posiblemente por pereza), donde los tiros andan sin remordimientos, con las manos en los bolsillos, tranquilos, cerveza en mano por la Palmera. Tenemos escuela de niños dementes, hombres imberbes y viejos verdes entrenados en el arte de comer potaje en Septiembre color naranja Alfalfa, quedando empate jugando en casa. Donde la digestión dura lo que dura la siesta y me pregunto, apurao’, ¿Ubi sunt la comida que sobra en casa de la abuela?

Las iglesias se toman como equipos de fútbol y el fútbol como política. La política en bares, la creencia en el adobo y las prisas en el tablao’. Pasen y beban, a su derecha podrán ver al Giraldillo con el mono, pidiendo cartona y papelillos, y a su izquierda a la Macarena, con mejillas rojas y perdida en la Alameda; y antes de decir ‘Sevilla’ ya les habrán robado el mechero. No se preocupen si no me oyen bien, en Sevilla los problemas de audición no tienen importancia, para eso en las sevillanas repetimos las letras, las letras repetimos. Aquí podrán gozar de un genial sistema de belleza aclarándose la cara en el Guadalquivir, o de Justicia, donde los acusados cruzan los dedos y los jueces tiran los dados. Del mismo modo, pued[Este párrafo queda cerrado por fiesta provincial, disfruten mientras de alguna cofradía del Ku Klux Kan o de algún rodaje de anuncio para Estrella Damm. Podrán encontrarme en Huelva, el pueblo más grande de Sevilla; pero no lo hagan, respeten al funcionario.]

Caminante no hay camino, está cortado por la cofradía de la Borriquita… Quizás Sevilla sea demasiado sevillana, siendo ésta donde las verdades nos guían, pero las mentiras nos empujan; donde quemamos a la ciencia por brujería y los sueños los patrocina Cruzcampo. Sevilla es el infierno de los daltónicos por eso de sus colores, pero no se engañen, los mejores colores de la capital son los que están en la Sala. Aquí la felicidad no engorda ni la tristeza mata. Me quedo con el Sol de Invierno, con vender los empastes para volver a volver a la ciudad donde la vida se va al traste, concretamente a cualquiera de los de la guitarra de Silvio… Y es que hay amores que matan, como es intento burdo con la Torre Pegi de acercarnos a Manhattan. 

Lo mejor de la Semana Santa de Sevilla es la serranía de Huelva y su mejor poesía se recita en el Falla. Tenemos gente sin educación y con clase, al montadito como hegemonía de la elegancia y a la Feria para limar discrepancias entre rebujitos. Donde los Beatles harían su ‘live on the roof’ en la Giralda, eclipsados por Ecos del Rocío. Sevilla, donde descubrí que mi vida era el Show de Truman porque a un actor se olvidó sesear.

La misma Sevilla de la España de pandereta, pero a ritmo de Dubstep mientras el rey se mete setas. La misma del mundo que vio morir a Elvis y me publicará cuando muera. Y sé que quizás esperaban una guía un poco más fiel y digna, pero ya saben, soy español, y aunque así se lo hubiera prometido, en España, literalmente, lo prometido es deuda.



Juan Íñigo Gil
28/01/14



(Capten la ironía y el humor antes de que sea al revés)

jueves, 23 de enero de 2014

Our wasted time 3º parte.

Our wasted time
 3º parte

     Como ya se les avisó hace tres años, el caso de su madre, no es más que una demencia senil. Y como pueden ver no hace no otra cosa que…

     ¿Nada más que una demencia senil?—Cortó Sharon—.

     Sharon por favor no pierdas los modos—Atajó rápido Ariel, evitando que su hermana montara en cólera—.

     Como les estaba diciendo, su madre padece una demencia senil, que por los síntomas que está mostrando, se encuentra por desgracia muy desarrollada. Como pueden observar, los delirios se han vuelto más habituales, usted mismo lo ha comprobado Ariel, ella cree estar hablando con su difunto marido, Steven…

     ¿No hay remedio alguno?— ¿Absolutamente nada?—Preguntó Ariel confuso—.

     Le explico Señor Ariel, la demencia senil está caracterizada por la degeneración parcial «En principio» y total, de las funciones cognitivas. Conforme la enfermedad avanza tanto la memoria, como la psicomotricidad se ven afectadas en gran medida. Presenta también desordenes profundos de orientación espacio-temporal…digamos, que el cerebro se pudre lentamente.

Ambos hermanos fijan sus miradas sobre los papeles del contrato. Suspiros.
En la habitación contigua, se escucha a los dos enfermeros restantes, dar una falsa conversación a la señora Rachel. Lo que Sharon escucha la hiere profundamente.

     ¡Ahora vamos a dar un paseo por el campo, tienen que estar los almendros preciosos!— Exclamaba llena de júbilo la señora Rachel.

     Pero señora Rachel, usted no puede salir al campo sola, se va a perder—Comentó un enfermero sonsacándola—.

     ¡No, me va a acompañar Steven!, ¡Siempre me acompaña a pasear sobre las seis!

     Pero, señora Rachel. Si Steven no está aquí, no la podrá acompañar.

     ¡Si podrá, es que aún no ha llegado de la fábrica, tiene que estar al llegar ¡Mire, son las seis menos diez!
La pobre e incomprendida de la señora Rachel, les enseño un reloj de pulsera que se había quedado parado justo en esa hora. Era un reloj con  una correa de cuero carmesí, los bordes del reloj eran dorados, aunque se habían desgastado con el paso del tiempo.

     Si me permiten, les explicaré detalladamente, en qué consiste exactamente nuestro trabajo, y de cómo nuestra fundación hace más liviana, la carga de estas situaciones.

     ¡Mi madre no es ninguna carga…!—Gritó a media voz Sharon—.

     Sharon por favor…si hay algo que debemos hacer ahora, es aceptar la realidad— La calmó Ariel —.

     Piensen que esa mujer que está en la otra habitación, hace mucho tiempo que dejó de ser una persona normal hace mucho tiempo. Piensen que ella ya no los reconoce, por desgracia, han pasado a ser seres completamente desconocidos para ella.

El enfermero cogió el marco dónde aparecía la fiesta de cumpleaños de Sharon, y sin mirarlos a la cara dijo:

—Su hermano tiene razón Sharon, el paso previo a todo esto, es la aceptación completa de la situación. No pretenda hacerme creer que no preferiría, dedicar su tiempo a crear una familia feliz o a viajar a lo largo y ancho del mundo  ¿De verdad es usted una persona con una voluntad tan fuerte, como para sacrificar su propia existencia en alguien…en alguien que va perdiendo sus recuerdos a cada segundo que pasa?...Sharon su madre ya no la reconoce como hija, ni a usted tampoco señor Ariel, no porque no quiera, si no porque ya no puede. Ahí arriba todo ha adquirido un caos que nos es todavía incomprensible. Comprendo que esto pueda ser doloroso de escuchar, pero créame Señora Sharon… «Los vivos no deberían morir por los muertos» — Dijo el enfermero, mientras le entregaba el marco con la foto—.

Sharon acogió aquella foto entre sus manos con lentitud.  Repasó con su dedo pulgar el rostro de su madre. La foto la mostraba a ella, sentada en las piernas de su madre con un gorro de cumpleaños sobre su cabeza, se podían observar algunos niños correteando por detrás y como es Sharon de seis años,  señalaba con sus manitas hacia la cámara.

Levantó la cara. con una lágrima corriendo por la mejilla derecha, y buscó la cara de Ariel. ÉL Solo musitó: «Es lo mejor »

Acto seguido el enfermero añadió:

—Se nos ha hecho bastante tarde, les pediría que nos acompañaran en la ambulancia junto con su madre, y que firmemos los papeles en nuestra fundación. He pensado que al estar allí, podrán comprender todo nuestra labor de primera mano, y despedirse de su madre de una manera menos dolorosa.

Ambos asintieron sin  ni siquiera haberse mirado. Ya habían tomado la decisión.

Villagrán14


miércoles, 22 de enero de 2014

Our wasted time 2º parte

Our wasted time
 2º parte

Ariel se dirigió a la cocina y un fuerte tufo maloliente, invadió sus fosas nasales. Comenzó a buscar el origen de aquel olor por la cocina.

Buscó en la despensa, solo había unas galletas de trigo y cereales abiertas, que se habían endurecido, unos sobres de levadura y harina caducados, un poco de arroz en una pequeña cajita transparente y dos paquetes de bolsitas de tila, aún sin haber sido abiertos.

Sin haber encontrado el origen  del olor aún, y éste haciéndosele más insoportable a cada segundo que pasaba, decidió buscar en el cubo de la basura. Pero al abrirlo, solo encontró dos botes de yogur medio empezados, que habían sido tirados con apenas dos cucharadas de menos.

El frigorífico.

Abrió la puerta de éste, y por fin dio con la fuente inconfundible del olor. Pescado podrido.

     Que porquería…tengo que deshacerme de esto ahora mismo.

Sobre un plato, cubierto con tela plástica de cocina, se encontraban tres cabezas de lo que parecía algún tipo de pescado de río, quías fueran truchas o salmonetes, o incluso truchas salmonadas. Por la pinta, parecía que la señora Rachel guardó esas cabezas, para hacer caldo de pescado, pero debió de olvidarlas. Al igual que otras tantas cosas.

Cogió la misma bolsa de basura que se encontraba puesta en el cubo, y sin pensarlo dos veces, tiró todo el contenido maloliente incluido el plato. Salió de la cocina y después de atravesar el jardín, salió a la calle camino de los contenedores. No había caminado dos minutos, cuando vislumbró a unos cuantos de metros un coche blanco. Era Sharon.

Ésta se paró justo a su altura cuando pasó a su lado.

     Hola, ¿Dónde vas?—Preguntó seca.

     Hola Sharon, esto es algo en mal estado que encontré en el frigorífico, voy a tirarlo estaba apestando toda la casa. Haz el favor de abrir las ventanas de la cocina cuando llegues, hay que ventilarla.

     Vale, ¿Ha llegado la ambulancia?

     Sí, hay un enfermero arriba con Mamá, y los otros dos están en la ambulancia, que está aparcada dentro del jardín por la parte de atrás.

     De acuerdo, te veo allí.

Aceleró lentamente y se perdió en el fondo de la calle, hasta conseguir entrar en la casa. Ariel tiró la basura y volvió a la casa. Sharon había abierto las ventanas y se encontraba en el mirador de arriba charlando con el enfermero que se había quedado a vigilar a la señora Rachel.

     Voy a avisar a mis compañeros, para que se encarguen de la señora Rachel, mientras aclaramos todas las dudas sobre el contrato ¿Podemos utilizar algún dormitorio o sala, para hablar con más intimidad?—Preguntó el enfermero—.

     Sí claro, le esperaremos en el dormitorio a mano derecha conforme termina de subir la escalera—Aclaró Sharon—.

Se quedaron los dos en el marco de la puerta, observando a la señora Rachel, observando a su madre. O lo que quedaba de ella.
Su voz se había enmudecido, pareciese que supiera al detalle todo lo que estaba a punto de ocurrir a su alrededor, se limitaba a observar por la ventana con la mirada perdida, sin centrarse en ningún punto en concreto.

     Vamos, firmemos esos malditos papeles…quiero terminar esto cuanto antes —sentenció Sharon—.

      Vale.

Se sentaron en el que fue el antiguo dormitorio de Sharon, hasta al menos los 23 años antes de que se fuera de casa. No pudieron evitar mezclarse con los recuerdos que impregnaban aquella habitación. Si bien era cierto, Sharon había cogido la mayoría de las cosas y se las llevó, pero aún quedaba algún que otro marco con fotos o peluches.

     No toques eso— Advirtió Sharon a Ariel cortantemente—.

     Vale…solo quería ver la foto más de cerca ¿Esto es tu sexto cumpleaños no?

     Sí, por eso mismo, ése cumpleaños está entre mis mejores recuerdos, no querría perderlo por culpa de tus manazas.

A los pocos segundos llegó el enfermero y cerrando la puerta tras de sí, se sentaron junto al escritorio, para comenzar toda la tramitación legal, del que sería el futuro próximo de la señora Rachel.

Villagrán14

Our wasted time 1º Parte



Our wasted time 
1º Parte 



  —¿Cuántas primaveras hemos visto nacer y florecer desde aquí  Steven? ¿Cuántas?,  ¿Puedes recordarlo?

Decenas de  veranos han iluminado con su luz, los árboles de toda esta vasta espesura, aunque también otros tantos inviernos, han congelado el alma de cada hoja y cada gota de lluvia ha sido un frío manto, para la tierra que solíamos pisar. ¿Recuerdas?

No teníamos que preocuparnos por nada, todo era tan simple y sencillo, que las mayores dificultades representaban en sí la aventura de cada día. Cada detalle, por mínimo que fuera era suficiente para alegrar nuestras almas.

¡Cómo me gustaba ir al teatro!, ¡deberíamos sacar entradas de nuevo Steven!

¡Daría cualquier cosa por poder sentarme de nuevo en aquellos viejos y mullidos sillones!, aún recuerdo la ilusión que me hizo la primera vez que fuimos al teatro. Fue la tercera noche que salíamos juntos,

¡Hacías que cada segundo fuera inolvidable, y que la vida pareciera una película perfecta hecha a nuestra medida!

Tu cámara…siempre estabas con tu cámara, en cualquier parte veías una foto, y en cualquier foto veías un detalle fantástico, que siempre acompañabas de tu frase habitual.
« Ven corre, mira que foto tan interesante podemos hacer aquí »

Y entonces… tú sacabas el trípode, y me posicionabas encuadrándome en el plano, en ocasiones nos llevaba mucho tiempo eras sumamente perfeccionista, pero no me importaba, podía ver en tu cara el reflejo de la ilusión y las ganas de vivir. Y al menos para mí eso era suficiente.

¡Ho…! Qué maravillosos momentos, ¿Verdad Steven?

     ¿Aún sigue hablando sola? — Preguntó Ariel, al enfermero que había contemplado aquel soliloquio, sin musitar palabra alguna—.

     Si, lleva veinte minutos así. — Respondió poco impresionado—.

     ¿Van a llevársela ya?

     No podemos hacer absolutamente nada, hasta que su hermana venga y firme el contrato, junto con usted. Nuestra norma, es clara señor Ariel. « todas las partes han de estar conformes, y la decisión ha de ser unánime”.

     Comprendo, en ese caso no creo que Sharon tarde mucho más en llegar. —acto seguido dirigió una lánguida mirada a la escena y se marcho de allí escaleras abajo—.

Era una casa grande, estaba construida de ladrillos rojos y madera blanca barnizada.
Tenía dos pisos, y en uno de los extremos del segundo piso, se encontraba el salón-mirador donde la señora Rachel pasaría sus últimos minutos de añoranza. Tenía un amplio jardín, que en su día se mostraba cuidado y manchando de los cientos de colores, que las flores ofrecían a cualquiera que llegase.

Villagran14

'Hombre de Hojalata'

Ojos narcóticos color café,
calor de invernadero.
Llenos, humeantes, sin frenos,
como dos gotas de tinta que se atreven a ver
como dos escusas calientes por las que nacer
y una vez vistas ya las echas de menos.
Delirantes, como con prisas, obscenos
son el suicidio que nunca planeé
las dos únicas vidas a las que no temo.
Dos soles para dormir
pesados como plomos
y brillantes como la plata,
capaces de fundir
con sólo una mirada
al hombre de hojalata.



Juan Íñigo Gil
20/01/14

viernes, 17 de enero de 2014

'P(r)o(bl)emas de Enero'


'Test'
Para saber si el orgullo les miente
éste es el test
de los escrupulosos contra exigentes,
los que prefieren que en Invierno
la taza esté ¿Fría o caliente?



'De la nada un hito'
No pasa nada.
No hay efecto
ni golpe de gracia.
No hay verbos
ni arrogancia
ni agobios
ni sirenas
ni banderas
porque no pasa nada,
porque ya todo pasó.
Y me repito
entre ecos
'No necesito nada
porque todo me sacia'
Y estoy cómodo
pero no lo noto.
Y hay silencio
pero no lo escucho.
No soy feliz
porque no lo necesito.
Voy a hacer
de la nada un hito,
de la muerte un encuentro
y demostrar
lo bien que se está
cuando no se está;
Inexistente, inocuo, muerto.



'Me quiere'
Me quiere, se le nota en la manera en la que me ignora
en la que no me responde, en cómo no me besa.
en sus palabras mudas, en cómo se deja espiar.
Me estima, y yo la espero con flores y dos velas en la mesa
esperando que no me mire para alegrarla por sorpresa.
Está más loca por mi de lo que yo lo estoy a secas
y estoy seco, y solo; pero tranquilo, porque me quiere...
Me quiere, y se le nota en la manera en la que no sabe que existo
en sus quimeras, sus prisas, en su altruismo
en la forma en la que miente si dice que no me ha visto.
Me quiere, insisto, pero ella aún no lo sabe
y me quiere ahora, sin más,
me quiere antes de que la obligue
antes de irse contigo
antes de ahorcarme desde su ombligo.



'Día D'
De
Dos
Decentes
Disidentes
Desorbitados,
Desordenados,
Desencadenados.

Y de repente
de celos
al accidente
del dulce
al ácido,
de pedazos
al cielo.

Folla que duele,
como un duelo
de fuelles,
como duendes
domésticos
sin domesticar.
Despacio
Deshielo
pero siempre,
Desesperadamente.



'Remedio'
Creí perder el tacto hasta que toqué fondo
Yo, que me tenía bastante aprecio hasta que me conocí
que le tenía fobia a la muerte hasta que te vi con otro,
y no espero encontrar remedio, de nada sirve escribir.



'Pedazos'
Dicen que estoy en la plenitud de mi vida
pero yo no puedo verlo entre tanto humo.
Me enciendo otro, echo las cortinas,
ando ciego y disfruto de las vistas.
Y mi perro ya no ladra
Mi vómito ya no huele
Mi madre no me habla
La llagas apenas duelen
Y me acuerdo de ti...

Estoy roto, sin salida
e intento reunir mis pedazos,
desistir del instinto, de este aliento,
y no me culpes si fracaso
si ya no sé lo que digo,
ya sabes que sé
que es demasiado temprano
para no estar borracho
y demasiado tarde
para no estar dormido.



'Quererse'
Me quiero aunque no sepa querer.
Te quiero pese a que a los besos no me sepan.
Se quiere, sola, sin celos, mujer de largos dedos.
Nos queremos, y es perfecto, con una orden de alejamiento.
Os queréis, y espero que con tanto amor os atragantéis.
Se quieren, gratis, porque saben mentir.


Juan Íñigo Gil
15-17/1/14

martes, 14 de enero de 2014

Desamor

A la Luna le duele la barriga
a los niños las muelas
a mi amante la cabeza
a este perro el corazón.
Desamor, te dejaste embaucar
por perdices, besos y fantasmas
por dos felices presos entre sábanas
entre astas y astillas
entre hasta siempre y jamás.

Y ahora el corazón pide lo perdido
con intereses
sin intermediarios
dándoselas de bruces
por haberse conocido
por haberte olvidado.
Sin nada que lo escuche
y sin nada que escuchar
nadando en el desabroche de tus botones
en tus prisas al caminar.

Corazón inútil, gris y simplón
con fugas, sin fauces
rezando con las manos ocupadas
y los dedos en el enchufe.
Soledad sin peros para perros.
con un cielo sin estrellas,
cerveza sin espuma,
con una vida que se esfuma
vendiéndose por una esquela.

No obstante, soy bastante fuerte
Ya he aprendido
que la vida es un chiste firmado por un asperger.
Me queda afrontarlo de frente
casi sin fuerzas
por salud, por inercia.
Me espera una vida (de) más
de ojeras y 'ojalás'
de ojos nítidos
de miradas con subtítulos,
De desarmar el desamor
con honra
sin honor
sin disgustos
sin desajustes injustos,
sin ti.

Para mi.




Juan Íñigo Gil
13/01/14

viernes, 10 de enero de 2014

'Ser o no ser'

Soy. Tan feo que me ducho a oscuras, mi lado favorito de la cama, una mitad a medias a medida con mi conciencia. Soy la muerte temblando ante Muhamed Ali, De Niro frente al espejo, 'Are you talkin' to me?'. Me gusta vivir aunque se me dé regular; perdido, efímero y nauseabundo, en un vida donde es más importante el ritmo que el rumbo. Y la mejor parte de mi está censurada como la peor de Jesús o el porno del Plus, y propongo, cadena alimenticia: vosotros me coméis los huevos y yo me como los mocos. Profeta y proxeneta, astronauta y gigoló; la muerte es la meta, el arte el motor. Desayuno con anfetas, vida fácil, sin dolor; poniendo la vida patas arriba para ver qué guarda bajo la falda... Soy los resto de mi, las ansias de ti. Desengañémonos, no sé quién soy, pero tampoco me importa.

Eres. Una vida sin colores, una muerte sin matices, la oscura golondrina que acabó en el arroz a falta de perdices. Con el orgullo del argentino y la suerte del español; un colibrí lento, cocaína mojada. Contigo las palabras se niegan a rimar, el silencio es silencio por miedo a oírte hablar y la lencería se vende en la farmacia. Contigo el verbo amar se conjuga hasta a la mitad, y no te cabe en la boca lo mucho que te quiero. Sin jugo ni juego, mudo, desnudo, un mulo entre muros, un cornudo en un zulo. Con honorarios y sin honores,  con mala memoria al recordar la última vez que te regalaron flores.

Es. Nariz fina y ojos indiscretos, sin precio. Habla con voz aguda, como si quisiera disimular las palabras. Gobiernan lunares en su frente y fantasmas en su espalda. Ojeras de Enero, moño, barriguilla sexy y pliegues al reír. Y desmenuza el aire con esa mirada, y cala, y deja goteras, y la paran los turistas, le rezan los curas y le ceden el paso los trenes. Bendita locura, es como echar un polvo y luego dormise con una canción de cuna, es desayunar cocaína y que no te cunda la mañana. De labios estrechos que se rozan tímidamente, que no son conscientes del tesoro que custodian, de la maldición que me persigue. Es la razón del instinto, un superlativo de los sentidos. Insisto, es diluvio y gota fría, ahogo y luego calma, es silencio mojado, nubes de metal, marea verde... Es todo lo que tengo, porque no me queda nada.

Somos. La caricatura de la deshonra, los leotardos de una monja. Somos carne de un cañón sin hambre, una orgía en un enjambre. Con corazón de cartón – piedra, ignorando que realmente nunca hemos necesitado modas para vernos incluidos en la mierda. Somos los únicos animales que comen sin hambre, beben sin sed y que cuando les viene el instinto sexual... Se hace lo que se puede. Capitalistas por sistema, y perdimos el único Cash que valía la pena. Somos el defecto de Dios, una vida en un sinvivir, la esperanza descarrilada, los hombres depilados y las mujeres desesperadas. Somos demasiados para acabar en tablas, en los juzgados, en guerras, en puntos suspensivos...

Sois. Pezones calientes devorados por labios de mantequilla. Mi reino republicano, poesía en los lavabos. La niña de los ojos de un tuerto, tartamudos oradores; la paja del ciego. El quinto Beatle en rehabilitación y la tragedia de apellidarse 'Borbón'. Sois quiénes podéis después de lo que os quedó ser: Desbordantes, como un bocado de nata, como un escritor por inercia cuando escribe y no sabe qué decir; los besos torpes, la política en sobres, nieve en un Abril desahuciado. Sois ponerse guapos para que os besen con los ojos cerrados.

Son. La clase con menos clase; almas atrofiada, kamikazes en París. Son guerrilleros sin poesía, líderes con alevosía: puro habano, chalé y piscina. Pijama color naranja – Guantánamo. Son estrellas a las que sacarle brillo, demócratas que debaten con un cuchillo y entre chillidos y chinchillas, una ardilla puede recorrer todo el congreso saltando de silla vacía en silla corrupta. Son políticos de ultratumba, la valentía acobardada y la libertad con multa; corazones sin velcro, noches sin broche, reproches a Dios. Xenófobos, mentirosos y ricos, y aún no sé con qué sentido ni en qué orden, como que haya  menos gente haciendo el frente que apoyando a Madrid 2020. Firman la sangre en las trincheras y los bolsillos llenos de arrogancia, por cobrar por el transporte en ambulancia. Insanos y sin sanidad, con espada y sin justicia, sin amenazas, pero con policía...
Se debe vivir bien con trampas y sin tramposos, haciendo de la democracia un tongo, siendo el líder opresor de un pueblo, cada vez más tonto.




Y es que la vida consiste en morir con las botas puestas cuando ser o no ser no es la cuestión, sino la respuesta.



8/1/14
Juan Íñigo Gil

martes, 7 de enero de 2014

Vincent Final.


 Vincent Final

Bernard había preparado algo de café y el sirvió una taza a Vincent, Julie estaba sentada en las rodillas de Claire y Eléonore estaba sentada en una silla cerca de la chimenea, todo en círculo esperaban a que alguien rompiera el hielo. Todo se encontraba en el aire y todo necesitaba respuestas lógicas. Como adulto Bernard comenzó hablando.

-Bueno, haber si me aclaro…Tu eres Vincent y…¿Tú?

-Eléonore…

-Vale, ¿Podéis contadme por favor, qué ha ocurrido?

Claire saltó repentinamente y acuso de la posesión de la foto a Eléonore.

-Es ella, ella tenía la foto.

Bernard se giró hacia ella.

-¿Cómo encontraste esa foto?, es que…he mirado tanto la foto tuya como la que ha traído Vincent y …es evidente que se trataba de la misma persona…en todo, en los rasgos faciales, el pelo, la forma de posar y sonreír a la cámara…sin duda…sin duda es Alice.

Vincent sufría una jaqueca enorme, le iba a estallar la cabeza, pero se tranquilizó y sacó los papeles del diario junto con los que estaban arrancados.

-Según esto…mi madre fue asesinada junto con el feto que iba a dar a la luz…y no me quedó nada de ella, exceptuando este diario carcomido por el tiempo…y esa foto que tenían en mi piso…

Bernard no salía de su asombro..
-No entiendo absolutamente…nada...dos foto iguales pertenecientes a dos personas diferentes…Alice y Vincent , y por otra parte Alice y Julie…no encaja…

Julie…no soportaba más la presión y estalló.

-¡No tengo ninguna necesidad de pasar por esto!, ¡Estoy sentada con dos desconocidos que se empeñan en remover mi pasado, para hacerme creer ¿Qué?, ¿otra historia más sobre una madre que no conocí!? 
¡Largaos y dejadme en paz!

-Julie  porfavor…contrólate… te prometo que no volveremos a sacar más el tema…pero, piensa que este chico tiene tanto derecho a saber sobre tu madre, como a tu no querer saber sobre ella.
Las lágrimas de Julie asomaban por sus mejillas de nuevo y se refugió a las espaldas de Claire para evitar que la viesen llorar. Bernard  puso una mano sobre su hombro y lo acarició con suavidad hasta que se calmó. Poco después y no sin estar consternado por la situación, se dirigió a Vincent y le pidió que leyera por favor las hojas que fueron arrancadas del diario.

Vincent se limito a leerlo todo, Bernard no daba crédito de ninguna palabra que saliese de la boca de Vincent…estaba sufriendo un shock enorme.
 Las facciones de Claire se relajaron, se ve que la historia toco su corazón, y mientras, Julie apretaba sus manos contra las de ella, en un afán por retener las lágrimas.
 Al terminar Vincent de leer el relato. La cara de Bernard se estremeció.

-La…noche que mi ex-mujer y yo recogimos a Julie…la Trajo un hombre trajeado…estaba muy nervioso…y su ropa estaba manchada de sangre…dijo que fue un suicidio…que se había pegado un tiro…que era una drogadicta…que había jeringuillas por el suelo y que se drogaba…

-Mi madre…tenía jeringuillas en casa…lo recuerdo…las vendía junto con otros artículos de primeros auxilios…

El ambiente se recrudeció,  Bernard y Vincent lo entendieron a la perfección…

-Ese hombre trajeado…el que llevó a Julie a el orfanato…es el mismo que asesinó a mi madre…

-me temo que si…Hijo…

-Ho dios mío…fingió no saber nada, asesinó a mi madre, justifico su muerte con una adicción falsa, y tu…Julie…Tu eres..hija de mi madre…eres mi hermanastra… eso te convierte en mi hermanastra…dios mío esto no puede estar pasando…no a mí…

-Vincent tranquilízate…(Acudió con tranquilidad Eléonore).

-Pero ¿Cómo me voy a tranquilizar…?...esto no puede estar pasando…son demasiadas cosas el mismo tiempo…

La penumbra se apoderó de todos ellos y todo aquello.

-Es que todo encaja…es increíble pero encaja…ese hombre trajeado pensaba matar a mi madre y  Julie…

-Pero…(Bernard comenzó a balbucear) claro…tu madre dio a luz en el piso…por eso cuando llegó al orfanato con Julie aún tenía el cordón umbilical unido al ombligo…

-No fue capaz de matarme…nací antes de que llegara…(Julie lloraba con la vista fijada en Vincent),

-Si…le pudo la situación…y se resignó a matarte cielo…fue un milagro…es un milagro que estés viva…

-No hay duda…alguna sois hermanos…(Bernard no podía creérselo, pero la verdad era demasiado evidente…todo encajaba)

-Me gustaría saber quién es tan cruel como para matar a una madre que acaba de dar a luz y montarlo todo para que parezca un suicidio…lo mataría con mis propias manos..

 -No te tortures más Vincent…tu madre no te dijo quien era para evitar más sangre en tu vida…

- Es cierto…con esa clave no llegamos a nada…la verdad está solo a medias…

- Es mejor así Vincent…ya sabes algo y tienes una hermana ( Eléonore sin darse cuenta ya había posado una mano sobre su hombre, y sin darse cuenta le  estaba reconfortando en gran medida)

-Pero…¿Qué hacía la foto en tu casa?, ¿Cómo llegó allí esa foto?

-Sí eso …¿Cómo acabó la foto en tu casa Eléonore?

-No lo sé…la encontré en una habitación con una especie de escritorio de madera…mi casa sino me equivoco ha sufrido varias obras y la casa ha sido modificada en ocasiones…no sería de extrañar que por la cercanía de la casa, en el caso de que estuviera en obras…el asesino la tirara allí para deshacerse de todas las pruebas…

-Umm…si eso podría ser una buena explicación…no se me va a explotar la cabeza ya hoy…
La conversación terminó con una disculpa por parte de Claire a Eléonore por la bofetada…Bernard le hizo saber a Vincent su grandísimo deseo de que se fuese a vivir con Julie y con él a su casa…a fin de cuentas  Vincent estaba solo, y Julie era lo más parecido que le quedaba a una familia…Vincent agradeció de corazón la proposición, y respondió que lo pensaría detenidamente.

 De vuelta a casa Él y Eléonore mantuvieron una conversación tranquila y apacible, haciendo un poco la reflexión de todo lo acontecido.

-¿Te irás a vivir con tu hermana?

-No es mi hermana Eléonore…

-Bueno tu hermanastra…a fin de cuenta es de tu familia ¿No?

-Si…supongo que no habrá nada de malo en intentar empezar de nuevo y olvidar éste antro manchado de malos recuerdos (dijo mientras se paraba delante de su casa)

-Bueno…supongo que aquí se bifurcan nuestros caminos, voy a subir a darme una ducha te veré el lunes en el instituto.

-Deacuerdo… esto… ¿Vincent?

- ¿SI?...

-¿Podríamos ir juntos no?, así ambos tendríamos compañía y conversación…el frío y la soledad de las mañanas se pasa mejor acompañada…

-  En ese caso…vale…podríamos probar…pero sin golpes ¿Vale?

Eléonore se rió levemente y asintió, el subió camino a su casa y Eléonore se giró para cruzar la calle y volver a casa, y para su sorpresa un taxi se marchaba dejando a un hombre alto y con maletín en la puerta de su casa.

-¡Papá!, ¡Papá!,! has vuelto!, ¡ Por fin!

-¡Eléonore, ven aquí cielo! , ¡Cómo te he echado de menos!

Fue corriendo hacia su padre  y lo abrazó con fuerza entraron juntos en casa y cerraron tras de sí las puertas.

-Bueno  ¿dónde está mamá?

- Esto…por lo que se ahora mismo está fuera, habrá salido a comprar o algo.

-Vale, hazme un favor cielo coge mi abrigo y mi maletín y llévalos a mi escritorio de trabajo del salón.

-Vale, dámelos.

Eléonore cogió  las cosas y se las llevo donde había dicho su padre. Mientras éste le decía:

-Voy al cuarto de baño que han sido 8 horas de avión y no he podido entrar al servicio aún, deja eso donde te he dicho, ¡ha cuidado con el maletín que tiene el asa floja!

-Valeee!

Eléonore estaba pletórica, aun no se creía que su padre estuviese en casa de nuevo después de meses de trabajo en otro país, antes de llegar al salón el maletín resbaló de su mano, puesto que el asa como le había dicho su padre se aflojó y cayeron algunos papeles, una carpeta pequeña.

-¡Ho mierda!...mira que la he agarrado bien…bueno…lo recogeré todo otra vez y ya está, papa no tiene porqué enterarse.

Recogiendo los papeles y metiéndolos en el maletín estaba Eléonore ocupada…y al coger la carpeta, como un destello molesto, saltó ante sus ojos una línea escrita arriba a la derecha de la carpeta. La línea ponía (10-21-12-5-19).

-Hoo…no…no…no puede ser…(Chilló un poco sin darse cuenta)

-¿Cariño te ocurre algo? (Grito su padre de lejos…)

-No, papa…todo va bien, un pequeño tropezón de nada.

Su mente no quería creerlo, pero allí estaba (10-21-12-5-19).

-No puede ser papa no puede ser…el no es un asesino…eso números no tienen que ver nada con él…
Entonces algo hizo “Click” en su cabeza, al igual que con el poema…lo vio todo claro…

-esos números…espera…no…mi padre se llama Jules…y esos números…

 Empezó a comprobarlos y su peor temor se confirmó…esos números eran la posición relativa de cada letra que formaba el nombre de su padre…era el nombre en clave…era la posición de cada letra con respecto al abecedario… y  la carpeta era de la empresa farmacéutica.

 Una mano temblorosa descolgó un teléfono y después de dos minutos susurrando aterrada, una puerta se quedó abierta dejando tras de sí, dejando un rastro de pisadas que se perdían calle abajo y trayendo el eco cada vez mas cercano de lo que parecían ser sirenas policiales.


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PD: Dedicado a todos aquellos realmente auténticos.
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Vincent parte 20

Vincent parte 20

La atmosfera de la habitación es melancólica, la lluvia ha cesado por completo y solo una brisilla húmeda se come el aire. La estancia se va quedando vacía de luces y las sombras comienzan a tomar posesión de la estancia, Eléonore sabe que se está haciendo tarde, pero no tiene ni la más remota idea de cómo actuar, está fría y perdida. Vincent ha recogido los restos del café y ahora está sentado en el borde de la cama. Cada uno está sumido en su propio vacío existencial.

-Me gustaría poder entenderte…o quizás no, no estoy del todo segura, solo de pensar que podría estar en tu pellejo, me hace tener ganas de llorar…

-Mi vida es una mentira…y lo peor es qué está manchada de sangre, todo éste piso lo está…

-¿Vas a hacer algo?...¿Vincent?

-¿Hacer algo?...¿Para qué?...mi madre fue asesinada y eso no tiene vuelta de hoja.

-Pero…nose, ¿Te conformas?, es decir ¿Ya está?, ¿no quieres buscar respuestas?, ¿te vale esto acaso?

-No lo sé…no sé nada, piensa que quién matara a mi madre, debe de andar muy lejos de aquí…de todas maneras ¿Cómo iría a encontrarlo?, solo tenemos esa puta clave…

-Ya…lo sé…¿ Vas a obviarlo? , ¿Cómo si no hubiera pasado nada?...no sé, me parece demasiado impactante como para tratar de olvidarlo de un día para otro.

-Mi madre…literalmente, se puede decir… que literalmente murió por mí…

-Sí …hizo un gran sacrificio…por eso mismo, me parece extraño que habiendo hecho tal cosa, pretendas tomártelo como algo irrelevante.

-No pretendo tomármelo como algo irrelevante.

La conversación se estanco en gran medida, Vincent metió la cabeza entre sus brazos, y se quedo clavando su mirada en el suelo, mientras Eléonore se tumbó de lado mirando hacia la ventana. Se sumió en sus pensamientos y dejo que sus ojos viajaran de izquierda a derecha, buscando un punto en el que quedarse perdidos. Deseaba echarle una mano al hombro…tocarlo y hacerle sentir que ella, estaba allí, no se conocían de nada, pero eran dos seres vivos maltratados por la vida. Y ambos, de forma, ya sea consciente o inconsciente, necesitaban curar sus heridas.

-Si has podido resolver el acertijo del poema…¿Porqué no puedes hacer lo mismo con la clave?

- Vincent…yo, son cosas distintas…eso podría significar cualquier cosa, no tengo ni la más remota idea, créeme que me gustaría ayudarte.

-Estamos hechos de dolor,   y eso es lo único que damos…somos monedas de cambio, somos un tráfico de sentimientos y gestos, nos consume el mismo odio que puede consumirle a cualquiera, pero…aún así pretendemos obcecarnos, en la idea de que hay algunos con más derechos que otros…con más derecho a la vida. Dime…¿Cómo se puede vivir en un mundo así?

-No te quito la razón…yo también soy una víctima de…

-Ahí está el problema…todos somos víctimas de algo, de la vida, de la muerte, de nuestra propia conspiración personal contra el mundo…todos, todos necesitamos mostrar esa víctima que llevamos dentro.
 ¿Qué sería el mundo sin víctimas?, ¿Cómo nos mentiríamos a nosotros mismo, cuando tratásemos de ayudar a alguien, fingiendo humildad?, muchas veces ayudamos a otro, para dejar de victimizarnos a nosotros mismos y escuchar otra cantinela triste en nuestros oídos. Es eso precisamente lo que hacemos, compadecernos de otros para después recibir reconocimientos y así no parecer otra víctima más. No nos damos cuenta pero en nuestro día  a día, usamos y tiramos a los demás como pañuelos, necesitamos estar atentos para ver quién da el primer paso, para ver las intenciones de los demás, gana el que manipula antes, el que menos se mancha y mas pisa, ese es el ganador de este jodido circo.

-Estas triste…

-Sí, llevo demasiado tiempo triste.

Vincent se levantó de la cama, con los ojos caídos y se limitó a mirar por la ventana al igual que Eléonore, la cual no tardó en percatarse de ello, y se incorporó de la cama, incomoda, al estar bajo la línea de visión de Vincent. Decidió sentarse.

-Estoy bastante cansada, me produce una gran nostalgia este tiempo…que asco.

- ¿Esperas visita?

-No, claro que no Vincent…

-vale…

-¿Puedo hacer algo por ti?, creo que voy a marcharme a casa ya…disculpa mi intromisión en todo esto. He sido lo más parecido a una maniaca insoportable y obsesiva…te pido disculpas Vincent.

-¿Esperas visita?          

-¡Que pesado te pones ¡¿Qué visita?

Se levantó de la cama y atinó a ver por la ventana la silueta de una chica, una chica que le sonaba mucho, terriblemente conocida.

-¿Pero qué…?, ¿Quién es?...

Unos segundos después su mente brilló y cayó en la cuenta definitivamente.

-HOO… la chica del servicio…¿ Qué hace entrando en el jardín?

-Mucho me da, que ella no va a venir hasta aquí a decírtelo…así que…

- Tienes razón…voy a bajar a hablar con ella ¿Vienes?.

-Umm…no es en absoluto asunto mío, pero miraré la función desde el portal, venga bajemos.

Ambos bajaron y Eléonore cruzó la calle dejando a Vincent desganado y apoyado en el portal. Cuando por fin entró en el jardín puso observar como aquella chica, llamaba simultáneamente a la puerta y el timbre al mismo tiempo. Estaba furiosa.

-Disculpa, ¿Buscas a alguien?

-¿Qué? ¡Ha! ¡Con que estás ahí!, ¡Por fin te encuentro!, ¡tú eres la única culpable, eres una asquerosa y una ratera.

-Pero ¿De qué hablas?

-¡Esta puta foto lo ha jodido todo!( Y le tiró la foto que Julie había recuperado de la papelera) ¿Cómo has encontrado ésta foto?, Dímelo o te juro que te lo saco a bofetadas.

-Pero esa foto…yo…

-¡Dímelo ahora mismo!

- Esa foto estaba en mi casa, no sé cómo llegó a donde estaba, simplemente la encontré y…

-¡Cállate! ¡Ya has hablado suficiente!

Vincent se acercó un poco a la escena que se estaba protagonizando, pues veía que se enturbiaba por momentos, se quedó en la puerta del jardín. Eléonore por otra parte recogió la foto del suelo e intentaba calmar la ira de Claire, la cual se enfadaba cada vez con más rapidez.

-¡Te voy a decir una cosa rarita , que eso es lo único que eres, una rarita, ¿Crees que se puede ir de servicio en servicio montando numeritos exóticos y jodiéndole la vida a la gente como si nada?.

-Pero sigo sin entender nada…

- Mira, por culpa de esta maldita foto, mi novia se ha enterado que es adoptada y que la de la foto resulta ser su verdadera madre, y que da también la jodida casualidad de que está muerta.

-Pero ¿Cómo?, ¿Qué?...eso no tiene ningún sentido.

-¡HAA!, ¡se acabó!, ¡has tocado mi fibra sensible!

Claire, levantó el brazo en señal de violencia para pegarle una bofetada y lo soltó con toda su fuerza sobre la cara de Eléonore, ésta apenas tuvo tiempo para cubrirse la cara y recibió todo el impacto en el pómulo derecho, la foto volvió a salir volando y cayo dos metros a lado, por allí mismo llegaba Vincent para evitar que Claire volviera a la carga.

-HE! HE! YA! BASTA YA!

Claire se hecho un poco para atrás y reconvirtió un poco de su furia en control, Vincent la invito a tranquilizarse y hablar con calma, y se volvió a Eléonore.

-Por cierto, ahora te jodes y te quedas con el bofetón dado. Podría haberlo evitado pero me acorde del sobre que tiraste en mi cabeza.

-¿Quién eres tú? Si puede saberse.

-Me llamo Vincent, ¿Y tú eres..?

-Claire…y quítate de en medio que aun no he terminado.

- No me voy a quitar, ¿dime porque le pegaste?

-¡Joder por esa maldita foto, ella es la culpable de todo!, ¡ Lo ha echado todo a perder!.

Vincent sin perder de vista Claire cogió la foto y se la puso a la altura de los ojos.

¡Boom!, ¡glándulas suprarrenales en plena acción!, ¡Salivación!, ¡Sudoración en manos y espalda! Y finalmente escalofrío…

-¿Qué?...¿Mamá…?, Dios…es mi …es mi madre…¿Eléonore…?

Se giró hacia ella y le enseñó la foto.

Silencio.

 Nadie musita nada, excepto Eléonore que se acerca a Vincent y susurra…

-Esa es la foto que recordé cuando miré en el piso el portafotos de tu madre…creo que todos deberíamos hablar…esto… esto podría responder a algunos interrogantes.



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Vincent parte 19

Vincent parte 19

Después de largo tiempo leyendo aquellas páginas amarillentas, el cuadro se quedaba inmortalizado, con una Eléonore tumbada boca-arriba sobre la cama y un Vincent recostado en la pared, con las piernas estiradas en el suelo. ¿Desolación?, bueno, podría describirse así, pero me quedo mejor con desengaño. A fin de cuentas son sólo palabras,  ¿Qué importa cómo se llame? las palabras…esa moneda de cambio que tanto usamos y con la que negamos la manipulación inconsciente del mundo que nos desgasta cada día.

-¿Vincent?...¿Qué dicen esas páginas?

Se mantuvo callado por cerca de dos minutos, con la respiración contenida y más odio y desconcierto que cualquier molécula dentro de su cuerpo.

Ira contenida, miedo, ansiedad, miel y huesos, y un corazón sangrante. Vincent se moría por dentro y un nudo  en su estómago se removía con una ácida pesadez.

No dijo una sola palabra, se quedó perdido en sí mismo, y su tez se mostraba pálida, con la poca luz que dejaba proyectar la nueva tormenta.

Goteras. Goteras al fondo. (plic plac plic plac).

Cada gota precipita con más dureza que al anterior, y el vacío de la habitación crea la melodía reverberada una y otra vez…(PLIC…plic…PLAC…plac…)

“Déjame que lo lea Vincent…te veo muy abatido…quiero ayudarte…déjame entenderte…”         No te cierres, déjame entrar en tus sentimientos”. La mente de Vincent no hacía más que repetirse esas frases…deseaba cual gesto cariñoso, quería que Eléonore le dijera cualquiera de aquellas frases…necesitaba sentir calor en su cuerpo de nuevo…había estado demasiado tiempo encerrado en esa bolsa de huesos podrida y húmeda…que se entendía por su cuerpo.

-¿Vincent...?, Vincent porfavor…

-Toma.

La cortó y le dio las hojas.

Comenzó a leer y pudo observar una especie de epitafio que decía “A mi hijo Vincent, con tardanza pero a tiempo”, más abajo empezaba una especie de carta de despedida, la cual comenzó a leer con mucho interés.
“Vincent, si estás leyendo esto, implica que aunque esté muerta, mi muerte ha servido de algo, espero poder explicarte todo lo que te redactaré en estas líneas, ten en cuenta que la imagen que ahora mismo tengo de ti, es la de un niño de 5 años, tengo que imaginarme un “yo” tuyo de quince años o de 17, no sé la verdad. No tengo ni idea de cuándo podrás leer esto, pero espero que con la edad adecuada…ni si quiera puedo tener seguridad de que vayas a leerlo.

 De hecho estas líneas que te escribo están consumiendo los últimos segundos de mi vida. Te recordaré que está ocurriendo. Hoy es una fría noche de diciembre, te he engañado diciéndote que te tomaras un vaso de leche, he puesto unos calmantes en la leche. Te has quedado dormido en mi regazo mientras tomabas la leche, te he llevado al cuarto de baño envuelto en una manta de franela y te he metido en la bañera. He cerrado la puerta y he partido con un trozo de adoquín el picaporte, ahora ya no podrá entrar. 

  Verás desde que empezamos a vivir aquí en éste piso, tengo que buscar nuestra vida en la calle, mi graduado de enfermería no es suficiente para mantenernos a ambos, pagar la luz y la electricidad, el alquiler lo pago con dificultades y siempre tengo pequeñas deudas con la comunidad. Gracias a dios que son buenas personas y el dinero no es su única prioridad en la vida. Pues bien lo que comenzó siendo pequeños hurtos en el hospital, como jeringuillas, pastillas locales, gasas y otros elementos de atención general, para después venderlo de contrabando a familias a un precio que pudieran permitirse, un día se me fue de las manos. Si bien era cierto, lo que hacía no estaba bien, pero al menos así ayudaba a familias como nosotros y ambas partes se daban por satisfechas.

 El problema fue cuando hace un año pretendí robar de una farmacia dos botes de jarabe para la tos, para después venderlo en la calle. Un hombre trajeado que parecía el jefe del local me vio y me retuvo con cierta violencia en uno de los callejones de la farmacia. Jamás imaginé que mi cuerpo pagaría tan caro un delito tan inocente como el que cometí aquel día. Aquel hombre me forzó a elegir entre una vida en la cárcel, contigo en manos de un orfanato, o una vida corriente y normal como la que llevábamos, pero con la condición de que pudiera disponer de mí a su modo y norma. En las hojas anteriores has podido observar que se repiten horarios y fechas con una clave justo al lado.

 Esa clave esconde el nombre de aquel individuo que me hizo su esclava, mi existencia se vio reducida a una serie de llamadas no gratas junto con unas extrañas direcciones, donde debía ir si quería que todo fuese bien y tu no sufrieras ningún daño, vendí mi cuerpo por una vida en la que ni siquiera creía, el tiempo pasaba y ni tu ni (10-21-12-5-19) os dabais cuenta de la evidencia más grande, me dejó embarazada Vincent. Él se marchó 8 meses de viaje de negocios, y mi barriga crecía y crecía, tu siempre me decías “Mamá cada día estas más gorda, ¿Qué le pasa a tu barriga?”. Yo evidentemente te daba largas y me inventaba historias sobre ello, un niño de cinco años no podría entender aquello quizás ahora lo entiendas mejor.

 El problema es  que a la vuelta de (10-21-12-5-19) no pude ocultarle mi embarazo, así que se prometió así mismo que esa criatura no nacería para contarlo, puesto que mancharía su imagen y destrozaría su matrimonio, me intentó forzar a abortar y después de refutar todos sus esfuerzos , me hallo aquí asustada en el piso, sabiendo que estás acurrucado en la bañera y que mi muerte está cerca, si todo sale según lo previsto tu vivirás y yo moriré junto con la criatura que llevo dentro, te quiero Vincent.

 Sé que todo esto puede sonar cobarde y mentiroso, pero mi sacrificio es por los dos, no quiero que seas el hijo de una fulana, porque no lo eres ni yo lo soy. Alguien te encontrará en el cuarto de baño, puedo garantizar eso…porque algo me dice que (10-21-12-5-19) no será ni mucho menos cuidadoso y mi desaparición se hará notar. Estoy asustada, muy asustada, daría lo que fuera por estar abrazando tu cuerpo ahora…pero eso sería condenarte conmigo, me aterra tanto hablar de él que por eso escribo su nombre en clave. Espero que puedas comprender que no te dé más detalles, pero revelarte su nombre sería un error, ésta clave forma parte de la tarjeta de identificación que lleva siempre en la cartera…no es mucho, pero tampoco quería dejarte con las manos vacías. Siempre tuyo Mamá.”
                                                                                                                      

Eléonore mojó sus labios con la lengua, puesto que se había pasado todo el rato centrada solamente en la historia, y tenía los labios secos…su mente estaba centrada en reconfortar a Vincent de alguna manera, lo que había leído desolaba a cualquiera…

Villagrán13

lunes, 6 de enero de 2014

Vincent parte 18

Vincent parte 18



-¿Te gusta bañarte en la piscina verdad?...es muy relajante…

-si…es como dejar de pensar…

-¿Dejar de pensar?, ¿En qué piensas?

-¿En qué pienso…?...no lo sé últimamente estoy algo perdida…

-¿Te parezco fea verdad?...tu mano ya no me roza…

-Claro que no, eres preciosa…y sabes que lo pienso todo el rato…

Un rato de silencio se entremetió entre sus dos voces, y el ruido del agua de la piscina era lo único que interrumpía el sórdido vacío.

-¿Te gusta el cielo a que sí?...Es tan grande que te puedes perder en él…

-Sí, es como volar y verlo todo desde  la perspectiva de un avión…

-¿Un avión? Eres completamente infantiloide…me da pena tu forma de describir las cosas…

-¿Por qué me dices eso?...es muy desagradable…

-¿Duele?...¿Te duele mucho?

-Me hace daño, me duele mucho el corazón…cuando dices eso.

-¿Te duele tu corazoncito?, ¿te duele esa cosita chiquitita que llamas “mi corazoncito”?, pobrecita… ¿Quieres que llore para ti?...podría llorar para ti ¿Te haría más feliz eso?...

-¡No!, ¿Qué estás diciendo? Me estas asustando  Claire!!!

-¡Mírame , Mira mis ojos!, estoy llorando para ti , ¿ Sabes porque lloro? ¿Sabes por qué estoy llorando?

-¡No quiero saberlo...déjame en paz Claire!

-Tu dolor es mi dolor Julie… mi pequeña Julie, tu dolor es mi dolor , tus lágrimas son mis lágrimas, lloraré tus lágrimas si es necesario, pero ámame Julie…yo te amo…

-¿Qué te ocurre…que te ha pasado…Claire tu voz…tu voz está cambiando.

-Mi voz…no mi voz no está cambiando…te equivocas mi dulce Violette.

-¿Qué dices? , ¿Cómo sabes ese nombre?...”Acto seguido desapareció en una nube de polvo”

Todo se sumerge en tinieblas y el suelo se vuelve líquido bajo  los pies de Julie, cae al fondo de una nada que no lleva a ningún todo, se caen todas las luces y el mundo conocido se vuelve más rápido y enfermizo que antes, todo se estira y deshace desordenadamente, la lógica ha muerto para todos.

-¡Oxígeno por favor!, necesito oxígeno!

-¡Ayuda por favor, se muere, se está muriendo!

Una pareja de padres está arrodillada en medio de la calle, una niña de apenas cinco años sangra abundantemente con una brecha en la cabeza, su padre se esfuerza en despertar a los médicos de la ambulancia, pero los tres están dormidos con gran plenitud, sus caras parecen muy felices de hecho.

-Dios mío….¿Dónde estoy?...¿Qué es éste mundo…? ¡Claire! ,¿Dónde estás?,

Una voz de un callejón le habla a Julie desde lejos…

-¡Estoy aquí Julie!, ¡Ven corre mira lo que he encontrado!

Julie fue al callejón asustada de todo aquella paradoja espacio-temporal y comenzó a echarle en cara a Claire todo lo que le había dicho.

-¡No entiendo nada de lo que dices! , Claire por favor vámonos de aquí ¡ahora!...pareces una enferma, ¡estás muy delgada!.

-Sufro mucho, ¡te quiero mucho!, por eso estoy tan delgada…¿Me das un besito?

-¡¿Te has vuelto completamente loca?!

Claire reía juguetona mientras Julie perdía el control de su existencia por momentos, empezaba a estar muy nerviosa y todo se cernía sobre ella, su corazón estaba demasiado acelerado…late extremadamente fuerte.

-¡Mira lo que he encontrado Julie! ¿Te gusta?

Claire acercó sus manos y las abrió para que la ya aterrorizada Julie viera el contenido.

-¿Qué es eso?..¿Un pájaro?...¿Está muerto?

-¿Qué dices? Si está vivito y coleando, oh valla…qué pena se ve que lo apreté demasiado y lo he aplastado…pobrecito el he aplastado el corazón…su corazoncito

Un grito ahogado salió de la garganta de Julie, pegada a la pared del callejón se fue alejando de Claire la cual se acercaba con una cara cada vez más pálida a ella.

-¡No!, ¡no te vayas Julie!, ¡Quédate, podemos seguir jugando sin él!, ¡él es el juguete roto no yo! , el pájaro es el juguete roto no yo…

Claire había comenzado a llorar y se acercaba lentamente a hacia Julie…

-No me dejes, ¡no soy un juguete roto!, ¡lo admito, yo maté al pájaro queriendo!, ¡pero era por ti, así no sufrirás!, lo hice por ti, tu dolor es mi dolor Julie…te quiero…

-¡NO!, ¡No!, aléjate de mí, ¡eres un monstruo!

Julie corrió al fondo del callejón mientras Claire la seguía de lejos llorando su nombre y diciendo que la amaba. Llegó a una puerta, la abrió de un golpe y cerró tras de sí.

Ya no se escuchan los gritos de Claire a lo lejos…no hay nada, solo un pasillo de mármol con una línea que a juzgar por el aspecto parecía hecha con sangre, conforme caminó a lo largo de esta la línea se hacía más delgada, llegó a una sala redonda llena de cojines amarillos y paredes rojas. Allí había una tumbona, con alguien que se parecía a Claire, “al menos de espalda” tumbado encima de la misma.

-Claire por favor…acaba con esto…tengo miedo…no sé donde estoy…hay sangre en el suelo…y actúas como una enferma mental…

Julie se debatía en una lucha constante por no ahogarse con la agitada respiración a la aue forzaba sus pulmones, mientras lloraba y lloraba…media alma.

-¿Quién es Clarie?...creo no tener el placer de conocer a esa tal “Claire”.

-Por dios…no más, me duele la cabeza…acaba con esto Claire…

Dándose la vuelta y girando la cara se mostró ante Julie.

-Te Equivocas Violette, no hay ninguna Claire por aquí.

-¿Mamá?…pero…¿Qué?...y ¿Claire? , la sangre… tú brazo…te pareces a la mujer de la foto…

-¿Foto?, ¿ Mi brazo?...

-Sí esta negro…esa mancha… ¿en el interior del codo?...está ¿Esta supurando?...

-¿Mancha?, ha eso…bueno un pinchacito de nada…

-¿Pinchacito?...¿eso es un jeringuilla?...

-Si…has bajado a mi infierno ¿Te gusta?

Desde la otra punta del pasillo Claire empezó a entonar una canción infantil y la que ahora parecía un espectro de la madre de Julie , la seguía con las palmas…

-¡No toquéis las palmas, me duele la cabeza! , ¡Por favor!

Pero hicieron oídos sordos.  

-Julie… (Comenzó a hablarle su madre fijando profundamente su mirada en ella)
-Julie tienes frío.
-¡No tengo frío!
-¡Julie tienes frío!
-¡No…espera…¿Tengo frío?
-Claro Julie…tienes frío…
-tengo frío y me duele la cabeza
-Eso es, tienes frío y te duele la cabeza mucho…
-Vuestras palmas de hacen daño…
-¿Te hacen daño?
-¡Si…me duele! Me duele la cabeza.
-¿te duele el corazón?
-¡Sí me duele el corazón!
- ¿Te duele mucho?, ¿Tienes frío?
-¡siii….!!!

Una ventana está pegando golpes en el cuarto de Julie, La cama está deshecha y fuera llueve de nuevo…hay ráfagas de viento también. Está completamente destapada y Claire no está en la cama…se levanta con trabajo a cerrar la ventana…

-Dios…¿Qué fue eso?...Que horrible pesadilla…tengo el pulso disparado…¿ Qué hora es?...

Desde que ambas se quedaron dormidas en la habitación…habían pasado dos horas…tiempo suficiente para haber tenido una pesadilla que dejase su cabeza tan sumamente trastocada.
Bajó las escaleras para hablar con Claire, pero ésta ya se había marchado…se sentó a almorzar con su padre…

Villagrán13