viernes, 27 de junio de 2014

Tan únicos como nosotros 2º parte

Tan únicos como nosotros
 2º parte 

     ¡Odio coger este camino de noche, está lleno de baches y por mucho que ponga las luces, con tanto matojo no se ve a menos de cuatro metros!

     Quizás deberíamos haber salido un poco antes

     Quizás, en fin aun queda como media hora de viaje hasta casa de Rodry, cuéntame algo interesante Obey

     ¿Algo interesante? No sé, me conoces desde que estábamos en primaria, no sé que puedo contarte nuevo

     Tienes razón, aunque ahora que lo pienso nunca me has contado como un inglesito de tu talante acabó en tierras españolas ¿Qué tiene este país que no haya en el tuyo?

     Bueno…en realidad nunca hablo de eso, me es extraño y confuso, fue hace tiempo pero siempre lo recuerdo como si fuera ayer, es una de esas cosas que se te graba en la cabeza para siempre, son recuerdos casi imborrables

     No hables de lo que no quieras hablar, ya sabes que odio que la gente haga cosas sin ganas, o por que se vea en el compromiso de hacerlo

     No verás, no es que me falte confianza contigo Raquel, sabes que te lo cuento todo siempre, solo que nunca he hablado con nadie de esto,  forma parte de mi pasado fuera de España, es algo así como, desvelar antiguos fantasmas del pasado, es raro…

     Vale, ya está hablamos de otra cosa, es que ahora me das tela de curiosidad… ¿Ves? Ahora voy a estar todo el resto de la noche dándole vueltas a eso

     Joder, pero que pesada te pones…

     Es verdad, llevas toda la vida haciendo lo mismo, diez algo y lo dejas a medias, y claro yo después me reconcomo entera por dentro, no puedo evitarlo

     Vale, vale

     ¿Vale qué?

     Que te lo voy a contar

     Pero, si no quieres contármelo no pasa nada

     ¡Por dios para ya con la psicología inversa, se te ve el plumero a leguas!

     De acuerdo…ya me callo

     A ver…Yo vivía en Chelsea, en una casa modesta, con dos plantas, no necesitábamos mucho, comprábamos para cada día, no solíamos hacer exorbitantes gastos de mes ni nada por el estilo, mi hermana y yo íbamos al colegio, y mis padre se marchaban a trabajar por las mañanas

     ¿De que trabajaban tus padres?

     Pues, mi madre por aquel entonces tenía una pequeña mercería, hacía pequeñas reparaciones, cosía sábanas y cortinas, un poco de todo, recuerdo que casi siempre tenía algún pantalón por allí encima, que tenía que arreglar porque tenía agujeros a la altura de la rodilla o con los bajos muy deshilachados, se pasaba horas y horas cosiendo, siempre con un tesón y un esfuerzo encomiables, digamos que mi madre no era uno de esos trabajadores que hacen las cosas con desgana y a la ligera, no mi madre hacía las cosas para hacerlas bien, no soportaba las imperfecciones y menos en su trabajo

     Pues no yo no tendría paciencia para coser la verdad, recuerdo a mi difunta abuela intentar enseñarme a coser cuando tenía quince años, aquello era un berrinche constante, porque se me caía el dedal y me pinchaba, era extraño, tener el dedo metido en algo metálico y al mismo tiempo tener que sujetar la tela y coser, dios…como perdía la paciencia

     Si…es que no eres precisamente muy paciente…pero con nada en realidad

     Haré que no lo he escuchado ¿Vale?

     Si venga, que me distraes, el caso es que, por otra parte mi padre trabajaba como mecánico en un taller, el taller no era suyo, pero tenía mucha habilidad con las manos y parecía tener un don natural para averiguar que le ocurría a los vehículos que llegaban averiados, creo recordar que trabaja con tres compañeros más y el jefe, pues puedo asegurarte que pareciendo el más tonto de allí, debido a su timidez, era el que más entendía del tema con diferencia

     Y bueno, todo lo que me cuentas, es muy idílico y…

     ¿Idílico? Pero si te he dicho que llevábamos una vida modesta

     Ya pero, yo que sé, ¿tampoco estaba mal no?

     No realmente no, lo que pasa que mi madre comenzó a perder la vista, ya sabes, tantas horas centrada en la costura sin parar, y la mayoría de las veces con poca luz…

     ¿Vista cansada no?

     Sí, efectivamente, tuvo que dejar de coser, puesto que no había dinero para comprar unas gafas graduadas, de hecho recuerdo que alguna vecina le prestó alguna que le sobraba, pero sin saber la graduación exacta, el problema no hizo más que agravarse lentamente,

     Umm, comprendo ¿Y por eso vinisteis a España?

     Realmente eso, sólo fue un desencadenante, mi padre a su vez tuvo que empezar a trabajar más horas y a llegar más tarde a casa, lo empezamos a ver menos cada día, intentó sacarnos a adelante pero, el ritmo que llevaba iba a acabar con su vida y consecuentemente con la nuestra…piénsalo ¿Quién con un sueldo tan ínfimo como el de mi padre pretendía mantener tres bocas mas a parte de la suya?, incluso dejando su boca siempre para la última

     ¿Qué quieres decir exactamente?

     Bueno, verás la cosa se puso cada día más apretada, y como la casa en la que vivíamos era de alquiler, llegó un momento en el cual el casero, se cansó de retrasar tanto los alquileres de cada mes, siempre nos había hecho el favor, pero se empezaban a juntar los meses y las deudas, finalmente acabamos durmiendo en el coche

     ¿De veras?

     Sí, aunque gracias a dios, esa situación solo duro un mes y medio, justo el tiempo que tardamos en venirnos a España, la situación lo requería, no había futuro para nosotros en Inglaterra así que mi padre vendió el coche, y gracias a un amigo suyo que trabajaba en una aerolínea, pudimos sacar bastante más baratos los billetes para venir aquí

     ¿Y cómo entonces pudisteis sobrevivir aquí?

     Bueno, cuando llegamos lo primero que hicimos fue buscar un centro de acogida para familias humildes, comíamos y dormíamos allí, al cabo de los meses, mi padre comenzó a traducir textos al inglés, para escritores emprendedores que querían lanzar sus pequeños poemarios y relatos mas allá de los límites de España, mi madre, tuvo suerte y comenzó a trabajar dentro del mismo centro, ayudando a reparar la ropa que llegaba con las donaciones, puesto que algunas eran prácticamente trapos, enseñó a los demás que trabajaban con ella, los pequeños trucos que había estado utilizando toda su vida, y poco a poco consiguió salir adelante, eso sí, si no fuera por las gafas que le pagaron los encargados del centro, nada de lo que hizo hubiera sido posible

     Impresionante Obey, te lo tenías tan callado…que nunca habría puesto tu origen en esa tesitura

     Lo sé, son cosas que pasan, se que cuesta relacionar a alguien como yo, con una situación así, pero bueno, así es la vida, te lleva y te deja de un lado a otro, y a mí me trajo desde Inglaterra hasta aquí.

     Ya veo, joder nunca dejarás de ser una caja de sorpresas

     Eso espero                                                                                                                     Villagrán14






























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