domingo, 11 de mayo de 2014

Our wasted time parte 15º

Our wasted time parte 15º


Han pasado dos meses y medio, la vida de Marvin sigue siendo, un conjunto cuadriculado de horarios, tramos de trabajo, descansos para comer, y una eficiente y productiva actividad escolar.  Es Sábado por la mañana, hoy no tiene nada que hacer, de hecho son las doce de la mañana, y ya ha cumplido con sus tareas de cara al lunes, está sentado en la cama de su habitación, sus ojos están clavados en el suelo, y una fina línea de luz se cuela por una rendija de la ventana, le da directamente sobre la boca, iluminándola, dejando entrever una expresión cansada y un jadeo lento pero constante, mil pensamientos recorren su cabeza.  

No puede evitar revivir las conversaciones vacías del colegio, ni olvidar las miradas frías y de desprecio del resto de sus compañeros, hay miedo en su interior, pero también un odio visceral y ciego, que está comenzando a agitarlo profundamente.  

La Señorita Cassie se le viene a la mente constantemente, siempre está ahí, puede recordar con completa lucidez las clases enteras, cada palabra que dice, como le mira, puede sentir como su implicación por el alumnado le llega al alma, aún así de no tenerla en frente, explicando ningún tipo de materia. Tres frases resurgen una y otra vez en sus pensamientos, frases que se han ido exacerbando con su ética poco a poco a lo largo de éste mes.

     “El valor del bien común en ocasiones retrasa el fruto personal, hay que encontrar el equilibrio perfecto, para no dejar de ser productivos”

Sus manos aprietan su cabeza lentamente, hundiendo sus dedos, entre los mechones de su pelo, su pulso se está acelerando, se está clavando las uñas sobre el cuero cabelludo, pero no le importa. Los flashes vuelven otra vez.

     “ Nuestra implicación determina, el merito de cara al resto, no hay reconocimientos sin implicación máxima, puesto que el máximo es la clave del éxito”

La cama está revuelta, todo está hecho una verdadera porquería, las Virtual life están tiradas en el suelo partidas y con los cristales repartidos por todo el suelo de la habitación, una vena verdosa, aparece latiente en el cuello de Marvin, cada vez que un latido, sale de sus aurículas, ésta se hincha con premura y reivindica su posición a lo largo del cuello.

     “ La religión y el amor  nos aleja de nuestra verdadera labor, debemos proyectar nuestras metas, siempre un paso por delante de nuestras posibilidades, solo trabajando sobre lo imposible, podremos acercarnos finitamente a su propia esencia”

Una caja de Fine mind vacía, reposa hecha trizas sobre la mesa de estudio de Marvin, junto con esta, lápices roídos y trozos de uñas, decoran con ansiedad la superficie de la mesa, Marvin deja escapar un pequeño salivar por la comisura derecha de su boca, tiene la cara encendida y una risa nerviosa comienza a aparecer lentamente.

 Puede recordar una conversación de lo más particular con Tracy, la chica que se antojaba diferente al resto del mundo, fue una de esas conversaciones que aparecen sin querer aparecer, incluso ahora después de “Todo”, se sigue planteando cada palabra de aquella conversación, ocurrió yendo de camino al colegio, una mañana:

                                                               Medio mes antes:

—Buenos días

Marvin está callado y sigue manteniendo su marcha imparable hacia el colegio, con la mirada baja,  pues la luz del sol prácticamente le deja ciego, cada día se le ha hecho más molesta, desde que empezó a tomar la nueva generación de píldoras.

     ¿Sabes? , añoro esa época que nos cuentan nuestros padres y abuelos, en las cuáles las personas aún hablaban entre sí, aunque no hubiera nada de lo que hablar…

     Es en ese tipo de cosas en las que radica la estupidez humana, en “ perder el tiempo”

     Me sorprende que hallas abierto la boca Marvin…

     No te acostumbres, y menos me llames por mi nombre, es puramente casual que estemos manteniendo esta conversación, sé que no vas a cerrar la boca, por mucho que te lo diga…

     Bueno al menos ahora hablas, antes directamente me insultabas,

     Nadie ha dicho que no pueda seguir haciéndolo

     Dudo que lo hagas, de hecho dudo que hagas algo…

     ¿Qué dudas que haga algo?, seguro que no dices lo mismo, cuando la mierda te llegue al cuello, y yo me encuentre entre la promoción de honor, para pasar al siguiente curso…

     Ves, a eso se resume tu vida…a nada

     ¿Nada? , eres una jodida ignorante Tracy, me das lástima, gracias a dios, que el filtro escolar es suficientemente bueno, y los elementos como tú se quedan fuera

     Estas ciego, todos los estáis, estás  trabajando sobre la misma red de mentiras que ellos, no tienes un juicio crítico, ni moral propia, te están infectando, con sus químicos, y no te das cuenta, están haciendo de todos, un ejército de autómatas…

     Mira, parece que no vayas a clase, me sigue sorprendiendo que te hayan  dejado entrar al colegio, eres  la  antítesis perfecta de lo que nos enseñan, ¿No estarías mejor, trabajando como una puta en el registro uno? , quizás haya alguien que quiera escuchar tus reflexiones idílicas y revolucionarias

     Créeme que llamarme puta, no te va a ayudar a degradarme, de hecho vuelvo a dudar que en esa cabeza que tienes, sepas insultar siquiera, seguro que tienes el cerebro podrido…

     Es el futuro lo que importa, y tu desde luego no tienes mucho

     ¿Cómo?...¿Cómo puedes llamar futuro a esto?, no es más que una manipulación social, ¿no te das cuenta?, has dejado de pensar, has dejado que ellos pongan en ti los pensamientos que creen más adecuados , tú , no actúas por ti, actúas para con ellos, no hay voluntad alguna, ¿Hasta dónde llegaras para cosechar éxitos? ¿Hasta  dónde vas a llegar para ser el mejor? ¿De verdad te llena esto?

“¿De verdad te llena esto? , ¿De verdad…te llena esto?  ¿Marvin? “

La conversación que tuvo con Tracy, asoma de vez en cuando por su cabeza, y lo torna desequilibrado, iracundo y sudoroso, sudoroso. Así, se encuentra toda la línea media de su espalda, una escorrentía de sudor que emana, desde el nacimiento del pelo hasta su coxis, toda la espalda empapada, la camiseta blanca que llevaba puesta, empieza  a transparentarse y se ve su piel, temblando y castigada por la ansiedad.

Un piloto rojo se asoma por una pestaña del ordenador, la pestaña se llama The final, un chat impaciente parpadea  una y otra vez, sin parar. Un usuario escribía mensajes una y otra vez, llamando a Marvin a través del espacio digital.

     Déjame en paz…— susurra con las manos tapándose la cara

Pero el ruido del chat, no hace más que sonar y sonar, como una campanita insaciable y descontrolada, que va a su ritmo, y se acelera y desacelera cuando le viene el gana.

     ¡Déjame en paz por dios!...por favor

Marvin se levanta y arranca la pantalla del ordenador de la mesa, la estrella contra la pared. Comienza a gemir, y lanzar pequeños grititos de desesperación, se tira al suelo y apoyando la espalda en pared se encierra en sus rodillas y no puede evitar llorar con más agonía, entre lágrima y lágrima y gemido descompasado se cuela irritante, entrecortando la respiración.

Una terrible sensación ardiente comienza a subirle por el esófago, y ahí está. Un amarillento vómito mezclado con el verdor de la bilis, comienza a salir de su boca desencajada por el esfuerzo de contraer el estómago, comienza a perder la visión y se desmalla, cayendo inconsciente sobre su propio vómito, oscuridad.

Villagrán14



jueves, 8 de mayo de 2014

'Teorías para Salvar el Presente'

Quizás sea demasiado joven para enamorarme de la soledad, pero créanme, es mejor así, llevo en la vida 20 años jugando a las pajas, perdón por la expresión, y sigo perdiendo. Y es que casi que en mi vida sobro yo. Juego un ella un papel de actor secundario, casi de figurante (mal pagado por supuesto). No intereso ni doy juego a la audiencia; soy un cabrón de cara grasienta, cuerpo redondo y pies planos, el insomnio en la colmena. Y no piensen que es duro, que hasta para mí soy una carga: un hombre sin carisma ni vida al que darle cariño y vitalidad, un navegante sin medios ni mitades que viaja esperando un favor de la mar. Algo así como un tío coñazo que espera que su condición se haga literal. Pero no me deprimo, no me malinterpreten, uno puede ser un perdedor pero nunca darse por perdido. Quizás tan solo esté esperando mi hora, cambiar sin aspirar a ello, a ser un grano molesto, un chiste difícil de olvidar por arte de magia, sin pizca de esfuerzo. Por eso recuerden mi nombre, es posible que amanezca mañana en los periódicos, sobre mi cara lunática de perverso perturbado perdedor, y todo porque haya intentado atentar (fracasando, lógicamente) contra el presiente, o fuera a protagonizar una masacre y me arrepintiera a la segunda muerte, o fallara en una tentativa de suicidio excéntrica e idiota, como clavarme astillas entre los dientes. O puede que acabe siendo como uno de esos bohemios perdedores que odian el Verano y se masturban diariamente frente a un espejo para alimentar su ego y cuando acaban regalan frases de autoayuda para salvar vidas y evitar guerras, rollo Pablo Coehlo. Pero no, yo no veo así, me falta carisma (espejos en casa) para tal labor. Podría ser un violento con garra, un bárbaro borracho que empieza violando leyes y acaba en las portadas de los cereales, ya que dicen que los que no tienen nada somos los más temibles, aunque no obstante, en mi caso, bien lo dice mi madre, aún tengo mil fobias, dependencias y la virginidad por perder... Pudiera ir al circo si no, como el primer hombre que donó su cuerpo a la ciencia y lo rechazaron por no estar a la altura, pero estoy convencido de que ni los leones como comida me querrían comer. Visto este futuro incierto e ingrato, mi última opción puede que lo más seguro sea encerrarme en mi cuarto a delirar como bellaco, como una fiera de la masturbación que subraya la soledad como medio y delira contra el mundo, con una mano en el miembro y con la otra escribiendo y subiendo a Internet teorías para salvar el presente y olvidar el pasado sobre cómo arreglar su futuro.


Juan Íñigo Gil
Mayo14

'Diccionario'

'De momento nada existe y el que tendría que explicarlo, tampoco existe'
pero amigo, la poesía es revolución o si no, mentira, que es más útil y barato; allá va:
La masturbación es el amor en modo auto - ayuda.
La vida es la amiga fea de la soledad
el odio el guardián de los reprimidos,
la autodestrucción el camino más fiel para conocerse,
y para darse a conocer.
Dios es eufemismo de piedad
el nihilismo la revolución burguesa
el sexo es violencia con fresas
el suicidio una vacaciones pagadas
la maternidad un vientre de alquiler.
El amor imposible una cena de empresa
la felicidad es un escote de pre - mamá.
Los suspiros son las palabras más delgadas
las miradas el lenguaje universal,
el arte es la revolución de los cobardes
la música el oficio de los dioses,
la droga la terapia más barata
la ficción la cueva, el lado amable de la realidad
como la mentira, la cura de la verdad.
España es un toro al que torturar
la mayor de las virtudes, la serenidad.
La amistad el papel higiénico
la razón un niño mimado
El acné las cicatrices del poeta
la pasión una moda,
un juramento por el que pasar.
La justicia es la venganza organizada
el futuro una puta a la que pagar
la clemencia un detalle sin más
la apatía, la venganza de la inteligencia,
este diccionario, una canción que olvidar.

Juan Íñigo Gil
Mayo14

Magnetismo

Hay magnetismo en cosas que no se ve
como en la mosca obsesa atraída por la luz
o un autista embobado, mirando el gotelé.
Como un hielo cuesta abajo por la espalda,
como el humo golpeante en la garganta,
agónico, frío, luchando por salir,
como el jugo espeso de la fruta
que se derrama entre los labios,
o en la falda al viento de Marilyn.
En el olor a yerba
y las pupilas extendiéndose en misa,
en el fusil eyaculando frente al paredón
o las arrugas abriéndole paso,
como un telón
a la sonrisa.
Hay magnetismo en cómo arde París
en el animal rabioso que enseña los colmillos sangrantes,
en la traición del mafioso
y el porvenir del ladrón.
Hay magnetismo en cosas y no se ve,
y no es magia pero es mágico
como los ojos del pianista antes del solo
el moho que crece lento en el cadáver
o cada vez que mintiendo te imploro.
En la explosión del grano y la fuente de pus,
el crujir del pan tostado
en la herida sangrante por lanza en el costado
y en el poema en el reverso del obús.
Lo hay, lo sé, pero no se ve, 
en tus muslos goteando
en las verbenas del Edén,
en la aguja que brilla imperante antes de atravesarte,
en los besos pegajosos, como de miel,
o las bacanales de colillas en el cenicero;
en las muletillas poéticas, magnéticas, que desfloro
para negar que te quiero
que la vida se escapa sin mí,
sin nosotros,
que ya no me acuerdo
de que me muero
sin ti,
por nosotros,

que (no) me quiero morir.


Juan Íñigo Gil
Mayo14

miércoles, 7 de mayo de 2014

Aire,agua,miel y té

  Aire, agua, miel y té




Era dulce y encantadora
tentaba a la vida con sus ojos
dormía el dolor con los soplos
de su corazón descontrolado

Su piel era como el jazmín
de un blanco inmaculado
y tostado suave lucía
mechones a ambos lados

Nunca le importó el dinero
pues tan solo era dinero
siempre quiso amor sincero
y un paseo por el campo

Su pasión se transformaba
en versos de lineas torcidas
con pulso sin calibrado
enrojecía a la galería

Su voz no era voz, sino canto
un delirio  acompasado
de   una tardía primavera
que llega, pero con retraso
como el rocío de sus cabellos
las noches tirada al raso
contando estrellas y estelas
de esas que no vio en su cuarto

Despertaba fragancias dormidas
luciendo en su cuello su encanto
tomando el sol y la vida
como un ciego, tomando una mano

Un día llegué, y estaba dormida
sus ojos cerrados callaron su canto
su pecho subía y se arrepentía
un latido lejano, cortó mi razón
maldita la hora de mi cortesía
¿que dedos malvados, aprietan la flor
que tan dentro suya crecía en armonía?
brillando en su oscuro y perverso temor
de un día despierta y otro dormida

Tocaba el piano con mil melodías
besaba las nubes con su acordeón
tomo mis halagos, en cuenta bendita
caí en su letargo de eterna pasión

Morí, muerto, dos veces, si ella se iba
crié malvas, altas, de malos presagios
tiré del tintero, un trozo de vida
partí mis dibujos con su sonrisa
quemé sentimientos con una antorcha
de fuego y veneno de las negras rosas
volví somnoliento de un funeral
que no me tocaba hasta  la otra vida
pensé que volviera, pero fue mi ilusión
de verla sin cables, y sin heridas

Ahora que el tiempo me ha envejecido
tus años conmigo, siempre acabaron
traté de guardarme un poco del halo
que tus pulmones un día sepultaron
No habrá verano sin tus caderas
eterno el invierno para mis jergas
grabaste tu llama a fuego en mi mente
me pierdo y me encuentro como un delincuente

Soy un limonero enfermo
al que le falta el sol
al que le falta la lluvia,
al que le falta los dos
Tomaste mi mano, por algunos años
pero te llevaste, contigo, mi juventud
alargo el pesar de ser tu epitafio
conmigo tus besos, calaron bien bajo
los huesos gastados de un preso dormido
que solo un canario despierta el domingo

Villagrán14
















miércoles, 30 de abril de 2014

'Autobiografía'

Al principio uno quiere ser el mejor, luego prefiere ser feliz y finalmente acaba conformándose con ser uno mismo.

martes, 29 de abril de 2014

'Mobiliario de Primavera'

¡Cómo quisiera morir en un día soleado y pasar desapercibido! Realmente me muero de ganas. Mi cadáver en la calle, cómodo, tóxico, y la gente paseando como la Primavera merece, esquivando mis restos. Los niños me saltan y los perros me huelen. Algún gracioso me tira una moneda, los despistados me pisan y los poetas me escriben. Quizás alguien me aparte al lado de la basura pero no haberse escandalizado sino por seguridad para no tropezar. En ese caso me imagino, con los ojos abiertos, sin ver, apilado en la basura haciendo como que miro a la gente pasar, casi esperando una respuesta. Puede que con suerte me usen como espantapájaros en el parque o como piñata si la cosa se tuerce. Sea como fuere, sería parte del mobiliario de la Primavera más soleada, inerte, pudriéndome bajo un cielo tostado y en segundo plano. Natural. Y llegan la música, las miradas, las flores, y no la escucho, no lo veo, no lo huelo, no pueden conmigo, tan sólo están ahí, quedan ahí, conmigo, atravesando mis sentidos muertos, marchitándose conmigo, como todo, contra todos... Para nada. Y me pongo amarillo como los girasoles y mi olor, antes dulce, se evade entre el de la hierba, como un cuadro de Monet o un recuerdo Lorquiano. Como una rima apresurada o un trueno elegante. Muerto en vida, por fin y está vez sí, para siempre.

Juan Íñigo Gil
Abril14