sábado, 19 de octubre de 2013

Vincent 6º parte.


Vincent 6º parte

Todo el mundo necesita matar sus demonios internos de una forma u otra, hay personas que lloran, personas 
que gritan, que se desesperan y que incluso se auto-compadecen etc.
Y  en mi humilde opinión todas han de ser respetadas, quizás no aceptadas o compartidas pero siempre con tolerancia.

Es precisamente por ese motivo por el cual mi cabeza se retuerce una y otra vez pensando en la pelea con Louis.

Quizás el sólo trataba de matar sus propios demonios…claro que insultándome y degradándome…posiblemente hubiera sido mejor…que mi Vincent interno no dominase al Vincent externo y lo involucrase en una pelea tan desagradable…con un resultado tan incierto.

¿Qué derecho tenía yo, para impedirle a Louis matar a sus propios demonios…?
He sido estúpido…apostaría a que  Louis solo buscaba denigrar un poco a alguien y realzar su propia autoestima, definitivamente haberme quedado callado hubiera sido lo mejor.

Pero…de alguna manera…yo también he matado mis demonios al contestarle y denigrarle con mis palabras, desafortunadamente las relaciones interpersonales por muy malas o buenas que sean, parecen alojar en su más profundo interior una simbiosis…Louis me insultó, yo le insulté y él me pegó, para que yo le pegara también…los dos hemos matados nuestros demonios. Solo que la simbiosis siempre favorece mas a una de las partes y la diferencia jode al otro.

De igual manera, por mucho que ocurra a mí alrededor, mi vida sigue siendo igual de incierta  y vacía.

Me levanto de la cama, esto desnudo puesto que llegué empapado a casa y me desvestí de los vaqueros la sudadera y la camiseta, lo dejé tirado por el suelo puesto que viviendo solo puedes hacer lo que te venga en gana. Solo hay un tremendo inconveniente, mi madre no va a venir a recogerlo ni me gritará para que lo recoja, así que tampoco  lo puedo ignorar por mucho tiempo, ya que la mierda terminaría llegándome al cuello si siguiese esa rutina desorganizada.

No tener madre se nota bastante, es cierto que son sumamente insoportables en algunas ocasiones, pero como dice el refrán popular “no valoras algo hasta que se te es arrebatado”.

Aquí en el piso, no suelo tener mucho que hacer, me pongo a escribir algo y lo dejo a medias…o me limito a mirar por la ventana sentado en el desvencijado sillón que encontré a dos manzanas de mi calle. No  padezco síndrome de Diógenes en absoluto pero este sillón podía rellenar sustancialmente el vacío del piso.
Quizás mi madre nunca me hubiera dejado meter ese sillón en casa, aunque eso ya no importa, llevo varios días dándole vueltas y llego a la conclusión de que ella está mejor muerta.
 En ocasiones me siento en ese sillón, pongo un LP de nirvana y me siento mirando por la ventana, ahora es una de esas ocasiones.

 La lluvia arría la calle y me quedo mirando la casa donde empezó toda esta mierda putrefacta. Podría decirse que ahora mismo me siento como un Kurt Cobain  la única diferencia es que odio las drogas.  Pero mentiría si dijera que las melodía de nirvana no me hacen sentir  mínimamente un pico de heroína fluir por mis venas.
Aunque al mismo instante me hacen sentir un odio visceral a la misma.

 Últimamente he comenzado a preocuparme mucho acerca de mi mismo, Quizás soy un adicto a la más peligrosa de las drogas y esa es el pasado. Anclarse en el pasado me duele, sangro mental y espiritualmente. Quizás ese sea el motivo por el que todas las tardes me siento en este sillón a torturarme mientras “Kurt” destroza un poco más su voz y me acompaña.
Y quizás todo esto que estoy montando no satisfaga mi alma tanto como necesitase.
Reviso a diario mi cuaderno azul oscuro que guardo debajo de la cama, es en este diario tan particular  es donde reside lo poco de justicia que queda en mi vida. Y puedo asegurar que la haré valer.

I’m so happy cuz today i’found my friends…there’re in my head
I’m so ugly…but I don´t care cuz you’re the same…

 Tomo el cuaderno de debajo de la cama y me preparo para otra sesión de análisis profundo. La justicia merece todo el respeto y seriedad que alguien le pueda ofrecer y por eso para mí , este rato de cada día supone casi un ritual.

  • Villagrán13

viernes, 18 de octubre de 2013

Mentira

Se dice que es la “expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa”.

Y decidme, si lo que se sabe puede ser relativo, lo que se cree puede ser un error y lo que se piensa es simple azar de una extraña curiosidad por desvelar lo que nos rodea ¿qué es la mentira?

Puede que la mentira sea la respuesta que andamos buscando, dogma por el cual se mueve todo pensamiento racional.

Lo contrario puede definir lo que es… ¿correcto? O… ¿verdadero? Es la mentira por lo tanto, ¿necesaria para la existencia de lo aceptado como “verdad”?

Podría afirmar que somos humanos porque no somos monos. Tanto una cosa como la otra ha sido definida para poder diferenciarla, lo que me resulta curioso es que al mismo tiempo que diferenciamos las cosas, a su vez, tienen el poder de otorgarle veracidad ante juicios.

Delimitamos la realidad a base de definirla e implantar nuestra visión, aunque esta pueda omitir algo tan importante, como la mentira.

Decir que algo es de una forma porque otra no es igual a esta, me resulta absurdo, definitivamente creo que lo es. Por lo que me planteo cómo hemos llegado tan lejos.

Nuestro mundo, nuestro peculiar y transformado mundo necesita tiempo, el tiempo que lleva errar hasta conseguir que este se muestre tal como queremos… ¿dónde está el límite de lo real, de la verdad… de la mentira?

Tal vez el límite está en cuanto podemos mentirle a la realidad, en lo que el ser humano es capaz de extraer de su vigorosa imaginación.

Pero por desgracia hemos inventado la forma de identificar millones de mentiras, hemos logrado la forma de controlar cada una de ellas con una simple combinación de números y letras.

Somos seres inseguros, por lo que necesitamos bases sólidas como las matemáticas, un sistema a prueba de mentiras, el cual es riguroso en su cometido.

Si te asignan un número no puedes escapar, estás identificado con ese poder tan absurdamente absoluto y tan conformes y contentos lo aceptamos, aceptamos todo lo que se ha de aceptar porque es correcto.

Si lo modificas, es “mentira” y esta se vuelve delito, por lo que el hecho de mentir a esta realidad definida sobre base matemática se torna oficio de especialista.
  
Miro un momento por la ventana, observo la televisión y me pregunto ¿quién ostenta el poder sobre lo que es correcto? Yo nado en un mar de decisiones que no han sido tomadas por mí, acepto verdades y mentiras, solo el tiempo determina si he sumado correctamente o por el contrario he vuelto a errar.

Te brindan el concepto de libertad, “facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos”.

Me es curiosa esa última parte “responsable de sus actos”  responsable: obligado a responder de alguna cosa o por alguna persona. Me resulta tan graciosa la forma que posee el ser humano para definir la mentira que estallo de risa.

Si la libertad conlleva obligación, nunca seremos libres, porque la única manera de que la libertad exista es que esta no interactúe con nada.


Mientras que la palabra de los hombres camina con una peculiar libertad, muchos la aceptan tal cual, lo que les hace presos de una mentira aceptada: nuestra verdad.


Anónimo

(Enviado a blogredactos@gmail.com)

domingo, 13 de octubre de 2013

Vincent 5º parte

Vincent 5º parte 



 Mother do you think they’ll trop the bomb…?
Mother do you they’ll like this song…?
Mother do you think they’ll try to break my balls…?
Uhh…ha…mother should I build a wall..??

Un móvil impaciente vibra sobre una cama revuelta, y sobre esta vibra el corazón de Julie acongojado por cada nota y cada verso, hay una luz neblinosa en su habitación y el frio de de Enero cala sus huesos pero sin llegar a helar su sangre…

UHH…Baby…of course momma’s gonna help build the wall…

La inmersión es completa y su mente vuela más lejos que cualquier avión conocido, tiene sus ojos cerrados y mil recuerdos afloran por su cerebro como si se tratara de una película, su pulso aumenta, agita su respiración y lo consigue. Julie está llorando.

Golpea el colchón con rabia, mientras sus mejillas se tornan rojizas por el odio y el dolor reprimidos en su interior, cada lágrima precede a otra mucho más dolorosa, arden sus manos y sus ojos se enrojecen…

Mother did it need to be so high…??

Julie se tumba boca-abajo y deja que el colchón haga las veces de madre, para que éste se encarge de absorber sus amargas lágrimas cubriéndola con su ala de suavidad y ternura.

Su ritmo cardiaco se va relajando, ha llorado y ha gastado lágrimas para cuatro primaveras, se puede decir que la laguna de dolor a la que su mente está sometida constantemente le ha dado una tregua.
Repentinamente una mano abre la puerta de la habitación.

-¿julie?, ¿estás aquí? , tengo a Claire al teléfono…

Siguió con la cabeza metida entre las sábanas y musitó tratando de parecer cansada y no sumida en un valle de lágrimas.

-Déjalo encima del escritorio papa…porfavor

-vale, olle ¿te ocurre algo Julie?

-no…simplemente estoy muy cansada…el día de hoy fue agotador…

-bueno, me había parecido oírte llorar…

-No, te lo habrás imaginado solamente

- Vale, bueno coge el teléfono que Claire no querrá que te hagas de esperar. 


 Sé quedó un momento petrificada en la cama, y hasta que no escuchó como su padre bajaba las escaleras no se levantó a por el teléfono .

-¿Sí, diga?

-¿Julie porqué no coges el teléfono, te habré podido llamar 4 veces?

- estaba un poco deprimida por todo lo ocurrido hoy en el instituto y me puse un rato a escuchar música…

- haa..música…¿otra vez ese rollo raro de Pink Floyd?

- ¡No es raro! , ¿ Para esto me llamas Claire?

- joder…claro que no cielo…perdóname soy algo ruda a veces… te seré sincera…estoy muy rallada con todo, sobre todo con lo que pasó en el servicio cuando entró la chica gótica esa. Digamos que al salir del instituto te he visto diferente… había algo en tu mirada que me transmitía miedo y una tremenda preocupación…Julie quiero me digas que te pasa…

- No me ocurre absolutamente nada, eres tú que te pones celosa de otra tía con una facilidad increíble…

-¿Cómo? , ¿ Que yo soy celosa?...pero si eres tú la que se ha quedado embobada con la tía esa del 
servicio, ¿Qué pasa que me voy a tener que embutir en negro para resultarte de nuevo atractiva?

- Definitivamente hoy estas completamente flipada Claire…

-¿Flipada?…!soy tu novia Julie…solo me preocupo por ti…por ti y por nosotros!

. Por nosotros…dios…esto tiene que ser un sueño…

-         _ No es la realidad…pero al igual que en el servicio, tratas de evitarla con tu vena sentimental …

-         - Llamas sentimental a lo mismo que llamas débil… algún día esa coraza con la que te rodeas caerá y te verás vulnerable también…no se puede ser siempre inmune a lo que te rodea, manteniéndote inmersa en tu mundo de piedra.

-          -Joder no sé por qué coño me molesto en llamarte, siempre me sacas de quicio cuando intento ayudarte …
-          No se puede llamar precisamente “ayuda” a tus modos…

-          Joder…Julie…mira…será mejor que cuelgue y ya hablamos en otro momento…

-          ¡Claire…espera por favor…perdóname!

Colgó.

Mierda…mierda…esto es lo único que faltaba…encima…bronca con Claire.

SI bien era cierto, había algo que Claire no sabía sobre Julie…y es que ésta había vuelto al cuarto de baño a por la foto que Eléonore había tirado a la basura, y fue la visión de la misma la que hizo que su mente se quebrase como nunca lo había hecho.
Se llevó la foto a casa.




jueves, 10 de octubre de 2013

Vincent 4º parte

Vincent 4º parte 



En la puerta del instituto hay cientos de padres, niños saliendo, coches aparcados y gente dentro esperando a sus respectivos familiares. Llueve mucho y se vislumbra un mar de paraguas de mil colores. ¡Qué magnífico panorama para una película americana de despecho!
De entre toda aquella masificación mojada y con prisas, una mirada se pierde en el infinito buscando con ahínco la más mínima muestra de afecto y familiaridad. Sinceramente en vano.

Eléonore está plantada en medio de toda aquella manada y comienza a andar bajo la lluvia buscando la salida.

-Siempre igual…siempre el mismo vacío, la misma resaca sentimental…!ya estoy harta!, y encima esta asquerosa lluvia… me moja el alma, me cala los huesos y me oxida la mente.

 De camino a su casa  Eléonore no fue salpicada por ningún coche que pasase a toda velocidad, no tuvo ningún encontronazo con ningún chico atractivo que le tirase las cosas y luego se ruborizara. Tampoco se encontró con nadie conocido que le hiciera el favor de llevarla a su casa, simplemente su vida carecía de la mas mínima emoción y atención por parte del mundo.

 En casa las cosas no eran muy diferentes, sí vale vivía en una mansión en “Rue Rivoli” con unas vistas maravillosas de la bastilla. Pero si estar solo ya es triste, estar en una casa de 3 plantas son nadie con quién hablar…es la gota que colma el vaso.

Llegó a su casa y entró arrastrando el portón con algo de trabajo, cierra la puerta tras de sí y lo único que le da la bienvenida es el eco del portazo, corriendo por el aire de todas las habitaciones de la casa.
-¡Hola a todos! , ¡Estoy en casa!, ¡Soy yo Eléonore!...!vuestra maldita hija joder!

El oscuro maquillaje comienza a corrérsele por la cara, dejándola con el aspecto de un payaso de circo amargado y maltratado.

-Puta mierda de vida…joder…

 Subió las escaleras de camino a su cuarto que se encontraba en el segundo piso, entró en el cuarto y tiro la maleta sobre la cama, se sentó en su peinadora y se limitó a mirar el corte de pelo que se había hecho en aquel curioso servicio del instituto.

Se secó las lágrimas y se volvió a pintar los ojos, para ella era un ritual diario hacerlo y no se encontraba a gusto consigo misma si no lo hacía. Todo el tiempo que dedicaba a su aspecto exterior le parecía poco, tenía incluso alguna cabeza de muñeca de tamaño natural, donde iba ensayando los diferentes maquillajes que después se aplicaría a ella misma.

Miró el reloj.
-Las tres y media…me ruge el estómago como si nunca hubiera comido…será mejor que suba a comer algo…

En efecto en casa de Eléonore la cocina estaba en el tercer piso, ¿Qué porqué?, muy simple su madre era una neurótica de las dietas, e hizo que se construyera la cocina arriba para hacer ejercicios subiendo la escaleras, aparte de ser una ayuda perfecta para evitar la tentación de ir y venir a picar todo el rato, digamos que su filosofía de pensamiento con respecto a esto era algo así. “Cuanto más lejos se encuentre la tentación más difícil será que caiga en ella”.

Lógicamente esta disparatada idea no tendría ni la más mínima lógica si el cuarto se la madre  Eléonore no se encontrase en la primera planta, eso según su madre “ era lo más eficiente en medida de alimentación”.
Incluso después de haberse cortado el pelo en un servicio de instituto, esa idea le parecía del más profundo de los absurdos a Eléonore.

Se dirigió al frigorífico y lo abrió sin muchas ganas, una vez abierto, cogió una de las sillas de la mesa y se sentó delante

-Puto asco…pfff…yogures…leche…esparragos…¿ no hay nada normal en esta maldita casa?

Siguió buscando y descubrió un poco de mantequilla que estaba sin caducar aún, fue a la despensa en busca de pan para tostarlo, y tomo dos buenos pedazos. Mientras el pan se tostaba sacó una pequeña armónica que siempre llevaba en el bolsillo.

Dando con el tacón de la bota en el suelo marcaba el tempo, y de la armónica se escapaba una triste melodía que daba saltos sobre una escala menor, tras unos segundos introductorios empezó a cantar.

-je n’ai jamais pensé…que mon meilleur amie était la solitude…
-et le monde  pourrait être une chose si méchant pour moi
-j’ai besoin une chaleureuse accolade de toi
-mais tu seulement veux t'échapper de mes bras

 Prosiguió tocando la armónica hasta que la tostadora gimió con su antigua alarma, dando la señal de que el pan estaba listo. Eléonore podía parecer de lo más infantiloide pero a diferencia de muchos su mente era afilada como el filo de un cuchillo, y no por ello su creatividad debía verse mermada. Se dice que un adulto creativo es un niño que ha sobrevivido, y desde luego Eléonore lo llevaba bastante bien.

 Sé comió la tostada con avidez, puesto que el paseíto de vuelta a su casa bajo la lluvia la había agotado.
 Se fue a su habitación y allí se tumbó en la cama mientras se sumía en sus pensamientos, sobre todo tenía en mente el incidente en el servicio con aquella chica de rizos anaranjados, sus mente solo giraba en torno a ello.

“No estoy del todo segura…pero hay una parte de mi ser que se avergüenza de haber hecho tal numerito… apostaría a que he asustado a esa chica…ho...desde luego no tengo dotes para realzar mi reputación, seguiré siendo toda la vida “ La gótica”, sin sentimientos…y amargada que se esconde por los pasillos...hablando de pasillo…”
Rápidamente  se levanta de la cama y se dirige a la pared que está a la derecha de la peinadora. Eléonore desaparece.


Villagrán13





martes, 8 de octubre de 2013

Vincent parte 3º

Vincent 3º parte


Y antes de que pudiera seguir diciendo nada, se acerco hacia la ventana donde se encontraba, y tomando su brazo, acariciando la cintura la besó, era uno de esos besos en los que no se para el tiempo, es uno de esos besos que no son cálidos, que no besan sino rozan, es uno de esos besos para callar a alguien y evitar conflictos. Un beso de hielo.

La abrazó con fuerza  reposando lentamente su cuerpo sobre la pared, rizando cada uno de los rizos saltarines y anaranjados que brotaban de su cabeza, la rodeo contra la pared con su juego de caderas bailarinas, la eclipso con un fogonazo de calor rodeando su cuello, tomó fuego del baile de sus manos en sus curvas, besó los besos del cielo para deslizar el hielo, miró a sus ojos verdes y los tiñó de amor.

La lluvia se mantiene ajena a la escena y acelera el ritmo del temporal, la atmósfera se carga en el cuarto de baño y el sonido de una puerta abrirse rechina en el mismo.

-tss…para, hay alguien aquí…

-¿de que estás hablando…?

-callate la boca ¿quieres…?

-vale…
La puerta se cierra y se abre con una tranquilidad pasmosa, mantienen la respiración y hasta el cabo de unos segundos no empiezan a escuchar pisadas. Parece que suenan unas botas de piel, con mucho cuidado consiguieron sacar un espejito para ver de quién se trataba.

-Es Eléonore la chica gótica…

-baja la voz…
¿Qué hace aquí?

-no tengo ni idea de que hace aquí, pero me da muy mal rollo…¿Por qué no salimos ahora y nos evitamos tonterías?

-¿Qué dices, estás  bien de la cabeza? , paso…

Al contrario de lo que pensaban, Eléonore  se plantó delante del espejo  y se quedo fría, sonrío al espejo y mantuvo la sonrisa por unos segundos, después mostro otra vez su faz hierática con sus labios pintados en negro azabache.
 Eléonore lleva dos coletas cogidas a derecha e izquierda de su cabeza

-¿ Qué coño está haciendo ésta?

-No lo sé , cierra la boca…nos va a descubrir 

Se deshace las coletas y se deja el pelo suelto cayéndole por encima de los hombros y el pecho, ahora vuelve a sonreír, pero igualmente solo aguanta unos segundos la mirada alegre y pone una cara triste de nuevo. Se quita la sudadera negra y la tira al suelo, debajo quedan descubiertos dos brazos blancos y delgados, tiene una pulsera con una cruz en la mano izquierda y tiene una camiseta de tirantas negras puesta. Hace frío, pero le da igual.

Saca unas tijeras de la mochila y junto a éstas saca una foto, saca un tarro de vaselina y cogiendo un poco lo unta en el espejo, después coge la foto y la pega con fuerza.  A continuación comienza a cortarse el pelo fijándose en la fotografía.

-¿se está cortando el pelo?¿pero qué?...

-¿cómo? déjame ver…

-toma coge el móvil y usa el reflejo.

-  No me hace falta…miraré con cuidado sacando un poco la cabeza

Sé asomo lentamente, con más miedo a ver, qué a que le viesen, y pudo contemplar cómo cada mechón de aquella cascada oscura y brillante caía al suelo rozando sus brazos desnudos.

Aquella imagen le fascinaba, le absorbió por completo y le dejaba  en un ensueño que amenazaba la pérdida de su racionalidad, sus facciones eran finas y estilizadas, y sus labios fríos.

La tijera trabajaba rítmica y apresuradamente, marcando un compás acelerado, y el nuevo look de Eléonore tomaba forma, ahora se alisa el pelo con un cepillo y se quita los cabellos que hayan quedado pegados en su ropa. Listo.

-Deja ya de mirar te va a descubrir…

-calla…déjame tengo curiosidad…

-Ya estamos…joder es que a veces me sacas de quicio…

-Cállate…

Eléonore se pone a recogerlo todo, deja el pelo tirado en el suelo…y mete todas las cosas en la mochila…con la excepción de una cosa…

Tomó la foto despegándola del espejo y se quedó mirándola un rato…acto seguido le dio la vuelta a la foto y le quito la vaselina que tenía por detrás. Fue como un rayo. Giró su cabeza hacia donde se encontraban sus espectadores y llevándose el dedo a la boca, se untó la vaselina en los labios, mientras miraba con una media sonrisa a aquella persona que la había estado observando con tantísima profundidad.

-Oh…(acertó a musitar)

-¿Qué pasa, te ha visto?

- no claro que no ( dijo esto, mientras miraba como  Eléonore tomaba su mochila y con una sonrisa pícara y divertida tiraba la foto en la papelera )
La campana de cambio de hora sonó, Eléonore se marcha de allí.


Villagrán13




lunes, 7 de octubre de 2013

Vincent 2º parte

                                                                     Vincent 2º parte



No culpo a nadie, ni nadie me culpa a mí, todos me miran pero yo no miro a nadie.
Tan solo miro la mugrienta sustancia parda y negruzca que mancha mi mano derecha, hay un rozón rojizo que se difumina perdiéndose al final del nudillo, debió ser esa parte de la mano con la que hice mayor daño a Louis.

Tengo miedo, siento asco, y me entran nauseas, levanto la cabeza y veo a la hermana de Louis ayudando a levantar a su hermano del suelo, lo hace pesada y lentamente, en la parte exterior de su camiseta se aprecia una mancha que viene de dentro de la misma , también asoma un hilillo rojo por debajo de la misma, se lleva la mano izquierda a el costado y se levanta la camiseta.

Se empieza a incorporar sujetándose una pequeña bolsita que se encontraba adosada a la altura de la barriga en la parte del costado, ese debe ser el sitio donde tanto el dolía al golpearle…

¡Haff…haa….!

¡Mira lo que le has hecho!

Yo…no…sabía…

Musito palabras ilógicas, siento un sudor frio en mi cuello rodeándome la cabeza como una boa constrictor, las miradas atónitas del resto me intimidan, me siento demasiado en medio de todo, y los quejidos lastimeros de Louis no hacen más que agravarlo todo, si bien es cierto…la mancha rojiza y marrón de la camiseta deja irresuelta la tensión de ésta violenta y sucia melodía, mientras comienza a llover y la gente se va retirando, se agolpan en torno a Louis y lo ayudan a entrar a los pasillos, me mojo.

-¡No es justo, joder no es justo!, ¡ese bestia ha estado a punto de ahogarme y ahora todos le compadecen! ¿Qué mierda de mundo es este?

La lluvia se traga mis palabras y me voy quedando solo en el recreo, bajo la cataplasma de grises que se dibuja en el cielo. Me gusta la lluvia, pero no así.
No sé qué hacer, quiero pegar a Louis, siento como la rabia me carcome por dentro, me arde el esófago de haber estado tanto tiempo sin respirar, me arde la sangre y aprieto los puños hasta clavarme las uñasen las manos.
 No suelo ser violento, pero no me gusta que me jodan.

Sigo estático en medio del patio, ya se me ha calado la sudadera y mi frente solloza gotas de lluvia. Solo aparece una imagen en mi cabeza, aquella siniestra bolsita ensangrentada y manchada, ¿Qué era aquello? , ¿Para que servía?, ¿Por qué Louis necesitaba algo asi?...preguntas demasiado difíciles para alguien de 17 años, o quizás sea demasiado ignorante, igualmente me importa bien poco, ese cabrón se merecía ya un escarmiento.

Voy hacia la mochila y recojo los cascos pisoteados y húmedos del suelo. Ver los cascos me hace pensar en lo que noté quebrarse dentro de la mochila, la abro rápidamente.

-Mierda…

La semana anterior había estado fotografiando cosas cerca del Louvre y los campos elíseos, se ve que utilicé la mochila para transportar las cosas de la cámara y olvide sacar una de las lentes de aumento.

-¡Joder era un jodida lente nueva! ¡24 euros a la basura…!

Guardo lo que queda de lente y recojo la mochila, aún quedan dos horas para salir del instituto y no tengo ningunas ganas de dar clase, aparte no tardarán en llegarme represalias del jefe de estudios o el director, y sinceramente no tengo ganas de charlitas de mierda sobre la moral y la no violencia, jamás podre convencer a nadie de que sólo me defendía, Louis tiene algo a su favor que yo no tengo. Y no es ni más ni menos que una  mancha de sangre.

En un cuarto de baño de los pasillos superiores dos sujetos habían visto todo lo ocurrido, y ahora se mostraban fríos y desalentados

-jamás imagine tener que ver un episodio tan violento, menos mal que vinimos aquí.

 ¿verdad?

-Desde luego, porque haber tenido que aguantarte con tus miedos estúpidos…

-¿tanto te cuesta entender que soy bastante más sensible que tú?

- tanto te cuesta entender que bla bla bla…!tienes una edad ya! , para aprender a tomarte las cosas con un poquito más de filosofía, sacas muy buenas notas en la asignatura pero no la comprendes en absoluto.

-¡lo tuyo es la ostia vamos! , ¿tú me vas a hablar de filosofía? ¡Pero si pasas completamente de la asignatura y faltas a clase, de hecho tienes la peor nota de toda la clase.

-¿y qué? ¿ Déjo de ser quién soy , por no tener un puto diez?! Dime!

-no me grites por favor…

El silencio hace acto de presencia y la lluvia golpea con lentitud los cristales, el ambiente está cargado y los cristales se empañan, a lo lejos se ve la punta de la torre Eiffel tratando de aferrarse al cielo sin despegarse del suelo.

-¿Qué piensas?
-nada…

-Joder perdona por gritarte…pero ya sabes que ciertos temas me tocan las fibras sensibles…

-las personas tienen sentimientos, y expresarlos es lo más humano que tenemos…pero tu sin embargo lo ignoras…

-yo no ignoro nada, simplemente no me gusta dar rodeos a las cosas, no me rayo tantísimo con todo como tú.
-Yo no me rayo…simplemente trato de encontrar una manera de ver el mundo, un poco mas humano…




Villagrán13







domingo, 6 de octubre de 2013

Vincent 1º parte

                                                                             



                                                                    Vincent 1º parte




  ¡He venid  todos,  he encontrado  a un capullo que se cree filosofo!

¿Qué estás haciendo, una tesis doctoral sobre la humanidad desgraciado?

-Me llamas desgraciado…y capullo, por lo menos tengo la decencia de escribir los diálogos con guiones, cada vez que interviene alguien en la conversación.

¿Guiones?, ¿Pero quién te crees que eres? , ¿Un pensador de prestigio o algo así?

-No, pero tengo una preciosa guitarra con cuerdas oxidadas, a las cuales les encantará rodear tu sucio cuello y ahogarte lentamente, mientras me planteo si realmente soy un pensador.

¡No eres más que un jodido imbécil aburrido, apostaría a que  cuando me tiro a tu madre la hago reír más de lo que tú la podrías haberla hecho en tu puta vida.

-¿No tienes nada mejor que hacer? ,! apostaría a que en la tumba de tu hermana cabe alguna flor más!, ¿Por qué no corres y vas a visitarla?, estoy seguro de que se muere por verte…

¡Maldito hijo de puta!, ¡voy a partirte la cara!

Me levanta del suelo, cogiéndome por la sudadera y me pone frente a él.

Me golpea con dureza en la boca,  el impacto es tal que me arranca los auriculares por los que escucho Brainstorm de los Artic monkeys. Me ha tirado al suelo, me quita los auriculares y me los rodea entorno al cuello cortándome la respiración.

¡Mira maldito gilipollas, no son cuerdas de guitarra pero ahogan de igual manera! ¿Te gusta?, ¡pues te voy a dar mucho más!

Arremete contra mi cuello con más fuerza aún y tira de los cables con la jodida bestia que es. Intento zafarme a base de arañazos y puñetazos en su sudorosa cara, pero no consigo que se inmute.

¡Lamentarás haber nombrado a mi hermana Vincent!

Vincent, ese era precisamente mi nombre, Vincent Chevalier, y ahora podía ver  desde el frio suelo del instituto, el cerco de gente que se iba formando entorno a nosotros. El animal que está jugando a la lucha libre con mi tráquea se hace llamar Louis Moreau, al igual que yo, es repetidor. Solo que el lleva tres años de retraso con respecto a su edad original y yo solo uno.

Sigo forcejeando cada vez con menos fuerzas con Louis,  comienzo a pegarle codazos en su gordísima barriga y parece que su atadura comienza a reducirse, logro quitarme uno de los brazos de encima y lo tiro al suelo, obteniendo así el tiempo necesario para volver a abrir la garganta y tomar las bocanadas de aire que pueda antes de que Louis reaccione.

Aunque pueda parecerlo Louis no es el típico matón de instituto, no es esa mole inconexa de músculos y huesos desorganizados y sudorosos, ni tampoco es el típico individuo resentido con el mundo con un trauma infantil. En absoluto… Louis...Louis es simplemente gilipollas.

 Ya he tomado suficiente aire, después de haber tosido continuadamente, me abalanzo sobre Louis y levanto mi puño con intención de afeitarle el entrecejo de una sola ostia.
Descargo mi mano y la dirijo indiscriminadamente hacia su frente, el muy cerdo consigue coger mi mochila y ponerla por muy poco cubriéndose la cara.
“Joder”.
Esa fue la palabra que resonó en mi cabeza cuando mi puño rompió algo acristalado y pequeño que se encontraba dentro de la mochila.

¡Tarde Vincent, demasiado tarde!, ¡nunca has sabido pelear y no será ahora cuando aprendas!
Se regodeaba con el jolgorio que nos rodeaba, niños de todas las edades: altos, bajos, gordos, hippies, góticos. Las niñas aunque estaban en una parte más externa del corro, también estaban ansiosas por saber quién se alzaría como nuevo rey del recreo, al menos por un día.

Levanto la vista y veo a Louis tratando de levantarse del suelo , sin dudarlo me lanzo contra él y dirijo todos mis golpes a su pecho y barriga, la multitud es despreciable, se entusiasman como el espectáculo como si fuéramos un circo ambulante , golpeo y golpeo a Louis con rabia y frustración , quiero pegarle hasta dejarlo inconsciente, que se arrodille pidiendo calma y llore hasta quedare seco , quiero castigar su cuerpo con sus propios golpes y destrozar su mente con sus palabras ingratas. Me Ensaño, me duelen las manos, no me importa, estoy cegado de rabia…tanto que no me doy cuenta de sus lágrimas y de sus gritos.

¡No ahí no , en la barriga no por favor ¡ ¡me duele mucho!.

No escucho, no veo, no siento, tan sólo me limito a odiarle cuanto puedo, pero sigo sin escuchar  sus gritos lastimeros. Algo cambia, la gente ha bajado el nivel de ruido y todos me miran atónitos sin saber bien que decir, sigo enzarzado dando golpes, mientras se retuerce como una cobaya de laboratorio.

-¡Deja en paz a mi hermano!
Giro la cabeza y de repente unos brazos me han empujado hacia el suelo…
-¡Le estás haciendo daño monstruo, quita tus manazas de Louis!

Me quedo atónito, lo flipo, lo flípo en colores, me cuesta creer lo que ocurre ante mis ojos, quiero pensar que no es verdad, pero los hechos demuestran lo contrario. En efecto una niña de apenas 14 años, me ha tirado al suelo, es la hermana de Louis…joder me ha tirado al suelo la hermana de Louis, su hermana mediana…me parece genial que sea su hermano, pero si empieza a molestarme e insultarme no entiendo que lo defiende…

-¡Ha empezado a pegarme él! , ¡es un cerdo enfermo!
-¡Cierra la boca Vincent , Eres una niñato cruel y engreído!
-¿Pero qué estás diciendo? , ¡Tú hermano esta como una puta cabra, todos lo han visto desde el principio!

Nadie sale en mi defensa, hay un incómodo silencio y todas las miradas se centran en mis manos, bajo lentamente la cabeza, temiendo encontrármelas manchadas de lo peor…




                                                                                                                    Villagrán13