jueves, 11 de julio de 2013

Lucy and Harvey 4º parte

                                                           Lucy and Harvey
                                                    Lucy and Harvey 4º parte



-Rápido por aquí, es aquí en esta puerta! aprisa por favor!...es aquí de donde sale la sangre que les decía!
Estas eran las palabras de una señora de unos 50 años, que se encontraba al borde de un ataque de nervios,  con la cara aún pálida y contraída de tal modo. Que solo se podía limitar a señalara temblando la puerta del ático.

- ¡es cierto hay sangre! y en gran cantidad además…temo que hayamos llegado demasiado tarde…
- Dios mío que desafortunado episodio…” y haciendo la señal de la cruz sobre su pecho dijo “: ¡Dios nos salve de correr esta suerte!

Los enfermeros de la ambulancia intentaron abrir la puerta, pero se encontraba cerrada a cal y canto , no había forma alguna de que pudieran abrirla.

-maldita sea, la puerta está cerrada ¿cómo la abrimos?
-Señora no hay ninguna llave de repuesto que nos pueda ser útil?
- creo que en la recepción hay llaves de todas las puertas del edificio ¡
- Perfecto entonces , tú ve con ella a por la llave que yo iré a la ambulancia a por el material de urgencias ¡, rápido!

Mientras todo esto ocurría entre dos mundos diferentes, el mundo suicida de Harvey y el mundo real de los enfermeros y la ambulancia, los 20 centímetros de grosor de la puerta seguían haciendo que la comunicación de ambas partes fueses nula.
En la habitación, Harvey inhalaba con dificultada las que  quizás serían sus últimas bocanadas de aire, estaba pálido y frío, su boca reseca y pastosa chocaba directamente con las  partituras del piano. Sus manos se postraban cansadas y ensangrentadas caídas hacia delante como si ya la guerra hubiera acabado y hubiese sido finalmente vencido.

Harvey estaba perdiendo completamente los sentidos, y caía en una inconsciencia sin retorno.
No escuchaba el ajetreo de la puerta, una persona es sus plenas facultades hubiera escuchado hasta el susurro de unos pasos andar a  lo largo del pasillo.
Luz, la penumbra desparece lentamente conforme la luz del pasillo devora la oscuridad , por fin han conseguido abrir la puerta . Los enfermeros corren hacía el piano y comienzan a atender y socorrer a Harvey.

-Parece claramente un suicidio, mira las incisiones de las muñecas¡
- Si, tenemos que detener la hemorragia lo antes posible ,ha perdido muchísima sangre y arriesgarnos a hacerle una transfusión podría significar la muerte , si la transfusión no es compatible con su sangre .
- en ese caso vendemos como podamos las heridas ¡ (uno de los enfermeros cogió gasas y vendas de una caja)
- ¡No , espera ¡ no cojas esas vendas , coge estas de compresión , así podremos hacerle un vendaje compresivo y la hemorragia será mucho más fácil de cortar¡
- estoy contigo, pongamos esas entonces¡
Los enfermeros siguieron con su trabajo  incansables y rítmicos , en menos de 1 minuto ya le habían vendado las dos muñecas , y uno cogiendo a Harvey por los hombros y el otro por las piernas , lo llevaron abajo a la ambulancia y después de sujetarlo a la camilla se dirigieron directamente al hospital.
En el interior de la ambulancia todo daba vueltas y vueltas en torno a Harvey , esta desvanecido, pero tenía aun así una pequeña capacidad de conciencia y escuchaba algunas cosas.

-¡ha perdido muchísima sangre, lo vamos a perder si no transfundimos!
- no podemos hacerle una transfusión sin saber siquiera su grupo sanguíneo, su cuerpo podría rechazarlo y matarlo definitivamente.
-¿entonces que se te ocurre que podemos hacer para mantenerlo vivo hasta el hospital?
-le inyectaremos una vía con suero fisiológico, para restablecer un poco la hidratación y reequilibrar de nuevo el medio interno .Y para reactivar el ritmo cardíaco y las funciones vitales le pincharemos una pequeña dosis de adrenalina vía intravenosa también.

Los enfermeros buscaron el material y se dispusieron a realizar, el que sería un intento desesperado por mantener la llama de la vida de Harvey un poco mas encendida.

-Oye creo que sería oportuno por si ocurriera algún tipo de ataque epiléptico o crisis nerviosas , colocarle un “Guedel “, así podríamos evitar que se ahogase con su propia lengua en el momento en que la adrenalina empezase a hacer mas efecto de la cuenta.
-  vale, aquí tienes pónselo.
Con la ambulancia aún todavía en marcha realizaron toda esta complicada tarea y afortunadamente, estaban en lo cierto.
El hospital ya se veía a lo lejos y la lluvia en la carretera comenzaba a hacerse cada veza más intensa.  Después de múltiples frenadas y maniobras, llegaron a la puerta de urgencia .Bajo la luz  de una farola amarilla que filtraba con su haz lumínico las gotas de agua creando una atmósfera lenta y delirante, descendieron la camilla con Harvey y lo introdujeron en el hospital, mientras el temporal trataba de arrancar una última oportunidad a la situación para mojar con su lluvia húmeda la cara de Harvey .


Villagrán13

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