lunes, 16 de junio de 2014

Tan únicos como nosotros 1º Parte

Tan únicos como nosotros 
1º Parte



     Dime algo bonito

     Me tiraría tu alma.

     ¿En serio?

     Sí, supongo que sí…

     Me gusta

     Lo sé, por eso lo he dicho…dime tu algo

     Imbécil…

     Atrevido, pero insuficiente…

     Estúpido

     No, eso se acerca demasiado a la realidad, no me vale

     Desde luego que eres tonto…

     ¿Ves?, eso ya está algo mejor

     Si tenemos que ponernos a hacer comparaciones, aquí solo hay una negada, y soy yo…

     Ya lo que tu digas, ¿Sabes algo que me pone de ti…?

     No, ¿el qué?

     Pues, tienes un aire gigantesco a la guitarrista de Elástica, así con el pelo corto anaranjado y con cara de amargada

     Esa tía parece lesbiana…

     Si lo es o no, me da igual, esta buena, y te pareces a ella, no me jodas para un cumplido que hago…

     Estás borracho, como una cuba

     ¿Yo borracho?, eres tú la que no suelta la cerveza, mírala, está casi vacía y ya nos hemos cargado dos, sobre todo tú…abusona

     Venga ya, las he pagado yo, y yo decido cuando beber…

     ¿Ves?…si es que eres dulzura pura…

     Bah

     Me encantaría tener  aquí la cámara de super-ocho  y grabarte, así con un foco con exposición saturada, sobre tu cara, incluso te tiraría algo de agua en el pelo, sería divertido la verdad…

     Me pregunto ¿Cómo coño ves belleza, en estar metido en la bañera de una casa abandonada, bebiendo cerveza y tirados entre polvo y los restos de ladrillos?

     Bueno, hay más belleza que otras partes, la verdad

     ¿Ha sí? , ¿Qué hay de bello aquí, que no encontremos fuera también?...si todo es igual de feo al final, no me comas la cabeza

     Bueno, piénsalo aquí al menos, aunque estemos rodeados de paredes maltratadas, armarios rotos y restos de vida por el suelo, podemos estar tranquilos y simplemente “Estar”

     Yo puedo estar en cualquier sito haciendo lo que quiera, me importa bastante poco el resto del mundo…

     Sabes que no es verdad…pásame la cerveza anda

     Toma, está caliente ya…

     Haa…¿En serio? Pues le van a ir dando… ¿No hay más botellas? ¿Cuántas hemos comprado?

     ¿Tan borracho estás que no sabes ni eso?

     ¿Qué dices?, voy al coche a coger la otra botella

     Ni hablar, esa la habíamos comprado para llevarla a casa de Rodry, déjate te lo digo en serio

     ¡Que no…que te has bebido la anterior casi tú sola y me has dejado lo caliente!
Sale torpe de la bañera y se tropieza con un trozo de azulejo

     ¿Ves?, ¡si estas como una cuba!

     Déjame en paz

     ¡Ni de coña, esa botella se va a quedar donde está! — Se levanta rápida de la bañera

     ¿Las llaves están puestas verdad?

     ¡Es el coche de mi padre, no tengas huevos de tocarlo!

     ¡Tarde! — Echa a correr escaleras abajo, agarrándose por el pasamanos

     ¡la vas a liar, te estoy advirtiendo, estate quieto!

Entre escombros y matorrales que se habían dispuesto aleatoriamente por toda la casa, devolviéndole a la naturaleza el terrero que se le había arrebatado, los pies de Obey se esforzaban en sortear cada trozo de palé, con puntillas oxidadas que se iba encontrando  a su paso, cable pelado y cada roca. Los pastizales y cardos, habían crecido mucho y se pinchaba la chaqueta con algunas espinas.

     ¡No, no te subas al coche!

     ¡Tarde otra vez!— subió y cerró la puerta con el pestillo

     ¡Maldito Ingles de mierda, sal de ahí! ¡Obey!

     Sorry, ¿Can you repeat please? , I’m from England, I don´t speak in Spanish — contestó con una sonrisa burlona

     ¿Y encima  me vas a bacilar?, ¡Mira sal del coche a la de yá,  o te vas a llevar la torta de tu vida Obey!

     ¡Admítelo, esta cerveza es mía! —cogió la cerveza de la guantera y comenzó a bebérsela

     ¡Ho dios…! ¿pero qué haces?

     Pues beber, ¿De verdad creías que no lo haría?

     ¡Pero si las he comprado yo, que estas morado ya!, ¡y no entiendes!

     Bah, me da igual, he traído justificante expreso…

     Te has vuelto completamente loco ¿De qué coño hablas?

     Yo he puesto la mitad del dinero en gasolina para ir a casa de Rodry

     ¿Qué…? Ha…tan pesetero y agarrado como siempre, me das asco inglesito de pacotilla

     Anda sube al coche, vámonos

     ¡Pero si no tienes carnet, baja ya!

     Vale, toma coge la cerveza, no me vallas a dar

     ¡Venga sal ya!— se bajo del coche y se montó por el otro lado

Una vez subidos, se arranca el coche y Raquel saca un paquete de Chesterfield de debajo del asiento
     ¿Pero qué? , si me dijiste que no tenías tabaco

     Mentí

     ¡Dame uno por favor!

     Ni de coña ahora te bebes la cervecita y me dejas en paz, y que sepas que vas a comprar una botella en el pueblo cuando lleguemos

     ¡No es justo!

     Lo siento,  no es mi problema — Puso la radio y metió primera dirección casa de Rodry

     En Fin…

La noche está cayendo y las primeras gotas de relente asoman por el limpiaparabrisas del Citroen, el cual las escupe lentamente por la luna hasta salir volando por los extremos, después terminan muriendo en el polvo del albero.

Villagrán14








sábado, 14 de junio de 2014

Última Hora: Cambian el Pan y el Vino por Leche y Galleta

Última Hora: La Santísima Iglesia Católica Apostólica Romana (La 'SICAR'), cambia, con el fin de acercar la religión al público infantil, el pan y el vino por leche y galletas.

Al parecer La Última Cena fue la Última Merienda, más bien Merienda-Cena. Jesús, una vez consiguieron una mesa y silla para trece comensales  (un auténtico milagro en aquella época), se sentó y, haciendo unos mohines muy extraños (Evagenlios Apócrifos apuntan incluso a ventosidades), dijo: "Ea, po' ya está, mirad, he convertio' mi sangre en leche y mi cuerpo en galleta'. Acto seguido se arrancó una costilla, la mojó en sangre lechosa y la ofreció a sus discípulos (Evangelio Apócrifos afirman que la leche la sacó exprimiendo sus divinos pezones). Judas, un poco asqueado la pidió semidesnatada, a lo que se negó el Mesías. 'Uno hace milagros, no malabares' le respondió. Según fuentes cercanas, Judas se enojó y criticó que Jesús no se lavara las manos antes de preparar la comida. 'Es de guarro lavar pies ajenos y acto seguido ponerse a cocinar. Tendrá fe, pero higiene...' A Juan no le pareció tan malo, 'Bañarse en el Río Jordán es más antihigiénico' respondió. Al parecer la Merienda no resultó de agrado para todos. Mateo se abstuvo porque la galleta no tenía fibra, la de Marcos tenía tropezones de uña y a María Magdalena se le derramó la leche en lo alto, lo cuál provocó la guasa entre los doce discípulos (Los Historiadores lo ven claro: Aquí nace el concepto de bukkake).

Los resultados están siendo satisfactorios para la SICAR, que ha conseguido atraer a niños y niñas a base de galletas y leche. Como medidas que apoyaran esta iniciativa, la Misa de las 21:00 pasa a ser a las 18:00 y anuncian una Biblia con recortables, así como imanes para la nevera de Jesús compartiendo su Galleta con una Paloma. Las críticas no han tardado en surgir y el público diabético se ha visto seriamente disminuido. El próximo Domingo se dará lugar a un Concilio en el que discutirán una posible segregación de la SICAR en nueva rama protestante para recuperar el pan y el vino. El Papa, ahora llamado 'El Niño', está convencido de que se puede llegar a un acuerdo: "Podemos cambiar la galletas por torrijas al vino y meter productos sin gluten ni azúcar. Estamos negociando con Hacendado".

Sea como sea, la SICAR se enfrenta a uno de sus mayores cambios a nivel institucional e ideológico desde que permitió el matrimonio entre humanos y animales en el año 2050. Los homosexuales seguimos esperando aún nuestra oportunidad. Seguiremos informando.



'Elena'

Elena tenía las paletas separadas. Y eso me hacía gracia porque cuando sonreía eufórica o hablaba muy rápido, lo cuál era tremendamente habitual, el aire pasaba veloz entre sus dientes, resultando una especie de silbido casi sordo. Eso le daba cierto esoterismo a su manera de comunicarse. Uno podía guardar atentamente la mirada entre sus labios finos y rojos, durante horas, esperando que sonriera o hablara, era como el preludio de una bomba o la apertura de un telón. A ella por contra aquello le debía sentar mal por alguna razón. Siempre andaba preocupada por ese tipo de cosas que supongo que en todas las chicas pasa de manera parecida. Que si las pecas de su cara, las orejas, un grano microscópico, el tamaño de los dedos, y por supuesto, las paletas. Hace un par de Veranos, acomplejada por ello, comenzó a pintarse los labios de colores para desviar la atención. Llegó hasta a dibujarse en el dorso de la mano, con una caligrafía excepcional, un sutil 'Que te jodan' y se tapaba la boca cada vez que sonreía. Siempre tuvo ese mal carácter, como todas las chicas lindas supongo. Bastaba con emplear diminutivos para referirse a ella, "¡Ay, Elenita!" y dejaba de hablarte dos días. Cosas de chicas, supongo. Yo jamás las entendí. Aunque Elenita no era como las demás, debían haberla visto, con qué autosuficiencia y qué clase a la hora de comunicarse, y con todo el mundo. Bastaban dos segundos para sucumbir: uno para enamorarse y otro para arrepentirse. Sobraba con que asomara aquel cuerpo enjuto, pero fibroso, (siempre fue muy atlética, la que más corría de toda su clase), sujetando la cabeza, redonda como una Luna y salpicada por esos ojillos parlantes, la nariz delgada y náufraga entre pecas y aquella boca con sorpresa. Dos segundos. Trataba de no gesticular demasiado, "No quiero ser una vieja arrugada cuando crezca" decía, pero no podía evitarlo. Su cara, cuando se ponía ansiosa, prácticamente siempre, parecía un mar con olas, un impedimento cuando querían fotografiarla. Acompañaba todo además con unos movimientos exagerados de brazos y manos, casi agotadores. A veces incluso de cadera. Parecía al hablar una discusión violenta entre sordormudos o un piojo epiléptico tratando de llamar la atención. Lógicamente siempre lo conseguía, nunca vi persona que no obedeciera a su magnetismo, incluido evidentemente yo. La verdad, nunca estuve a la altura. Y no me extraña, ciertamente, nunca se me dio bien enamorar. De hecho mi estrategia es siempre llegar a ser la única opción y ni aún así soy la mejor. Y eso con ella, claramente, no funcionaría, ni funcionó. Nos limitamos a ser amigos, cómo no, durante años. Y en todo ese tiempo jamás la vi enamorarse. Pareciese que el amor fuera un mecanismo de defensa y ella fuera de sobrada. Estaba a otra altura, a otro nivel. Y en parte lo entiendo, uno más bien se enamoraba antes de su independencia que de ella misma. Debieran haberla visto. Quién pudiera volver a aquella época un plantarle un 'te quiero' heroico, y al fracasar (porque fracasaría), limitarse a espiarla. Quién pudiera, de veras, qué clase, qué elegancia. Pero el tiempo pasa y las cosas obedecen a esa manía inútil de cambiar, y yo sigo soltero, ahora gordo y calvo, anclado en el recuerdo de aquel amor adolescente que ya no veo desde hace años, refugiado en la comida, un trabajo mediocre y en la masturbación; y Elena ahora, ¡Ay, mi Elenita, debí imaginarlo!, Elena ahora viste de botas de cuero, juega al fútbol y se llama Ramón.

viernes, 13 de junio de 2014

Ponte una cucharada de azúcar


                                                     Ponte una cucharada de azúcar
 





Una margarita se deshoja, dejando caer los segundos de su polen
el café se enfría y olvida, el gusto del azúcar en los sinsabores
galletas se muestran recias, y de duro enharinar
el tiempo les ha mermado, toda pasta y cereal

Grita el silencio aterrado, al un vaso roto saltar en mil llantos
gime y suplica la hora, se para el reloj y acaban los cantos
se ahoga la voz de un canario, que lleva por dentro una espina clavada
no canta, ni entona, ni afina, recita una cita y muere en su cama

La sandía ha llorado, mil pipas bailan entorno a la  ensaladera
se han escapado, se mueren de pena, suben y bajan, los huesos le hielan
se deprime el pimentón y la hierbabuena, toda metáfora me es básica
la voz de todos siempre me es sarcástica, de tono cárnicas

Se van los tonos verdosos, de las hojas del limonero, que enfermo
toma el aliento, que el verano le trae en el viento,
se agota y desmorona, la verdad de las estrellas, solo ellas
me llevan en la estela, de una luz que no me quema

Las huellas se levantan, hoy el aire juega caprichoso
se rajan  las sabanas blancas, se muere un fotógrafo loco
el lodo brilla sobre el laurel, solo él, perdió la fe en el ser
que todo lo ve, y juzga si fue o no fue, aquello que dice ser

Los cerrojos se oxidan, la sal siempre el deterioro encamina
respira un tallo joven, por fuera de  sus acometidas
el sol se vuelve naranja, y muere solo observando el alba
se marcha a la casa, con manchas de gracia, recita un poema
de hitos y escarpias

Villagrán14






jueves, 12 de junio de 2014

'Pequeño Libro Inútil de Frases de Pacotilla II'

'Vecina'
Mi vecina tiene el suelo pélvico tan desarrollado que la oigo mear desde mi casa. Vivo en un chalé.

'Verano'
En Verano son los monstruos de debajo de mi cama los que me temen a mí. Duermo desnudo.

'Racha'
Al mal tiempo buena cara. Por eso a los feos siempre nos va bien.

'Encasillarse'
No me gusta ser yo mismo porque no me gusta encasillarme.

'Tecnología'
La tecnología es buena para conectar personas. Yo por ejemplo estoy deseando morirme para que mis familiares pongan una foto mía en el perfil de Whatsapp.

'Salir del Armario'
A ver, no soy gay, pero las posibilidades de pedirme que me folle a Eric Calpton si algún día me lo encuentro son tremendamente altas. (En realidad no sabe quién es Eric Clapton, sólo trata de suavizar la salida del armario a sus padre melómanos)

'Droga'
Besarla era droga blanda. Pero tuve que cambiar de camella.

'Amigos'
"Prefiero que sigamos siendo amigos". Fue lo último que me dijo mi amiga imaginaria.

'Putas'
"Todas putas". Firmado, un putero.

'Superpoder'
No me admitieron ela Liga de la Justicia. "Lo siento, el poder de semen esfervescente ya está cogido"

'Piedra'
Hay gente a la que le gusta tropezar con la misma piedra. Lo mío por contra, no era una piedra sino una mierda que me sigue desde la suela del zapato.

'A Solas'
La gente que nos gusta estar solos nos gustamos. Nunca tenemos que estar los unos con los otros.

'Premio Gordo'
Siete mil millones de personas habitando el planeta. Se me tuvo que sentar al lado la gorda.

'Amor'
"La verdad es que me estoy enamorado de ti. Así que a esto le ponemos una salida, o te violo."

'Conversación'
 - Es un halago.
 + No, es un cumplido.

'Felicidad'
Se ha colgado Facebook. Cancelo mis planes de concierto, ya no merece la pena ser feliz si no se lo puedo restregar a los demás.

'Demagogia'
No seamos demagógos. Es compatible que le dé asco compartir vaso y que se lo trague en la primera cita.

'Problema'
... A ver ahora cómo le digo yo a mis padres que quiero ser peluquero sin parecer maricón.

'Idea'
Ya no sabe cómo intentarlo con su mujer. Como es médico, le ha recetado sexo anal para el estreñimiento.

'Creo'

Creo en el fracaso como único método de avance. Como desgracia a descompensar. El resto es sólo ilusión. Una trampa. Una religión. Creo en la gente triste, desaventajados, débiles, porque sabemos perder de verdad. Creo en los menos los que estamos de más, sin fe, ni esperanza ni ganas ni lealtad. Yo soy fan del Elvis gordo y arruinado y del suicidio de Hemingway. De la cura de humildad por la fuerza y el sin sentido de resaltar. Creo en De Niro en Taxi Driver, en el fracaso potencial. Las manos sucias, la música alta y el insomnio para descansar. Creo en la autodestrucción para llegarse a conocer, en el mundo ruín del dinero, en Caín y la traición al hermano; en la mirada infantil de Tony Soprano. Creo en la venganza como motor y el miedo como conquista. En la coalición de los débiles y la victoria de los fuertes. Creo en la sangre, la tormenta y la gente que no olvida que nacer es más duro que morir. Creo en la derrota, la rabia y en las trampas para ganar. En la enfermedad, el suicidio y la soledad. Los revolucionarios que luchan no para dejar de ser pobres sino para empezar a ser ricos. Creo en la amenaza como método y la violencia como expresión, como primer gesto de inteligencia racional. En la codicia, la derrota, la injusticia, el sexo y la locura como medio de cicatrizar. La estafa, la desigualdad. Como un fruto mecánico, un grito como himno nacional. Creo en los clavos de Cristo, la corrupción del héroe y la muerte prota. Creo tan sólo en la primera oportunidad porque nunca tuve más. Creo en mí, porque no me queda otra.

'Testamento'

Cuando muera quiero salir a hombros de mi casa como un torero o un borracho salen de la plaza o del bar. Indistintamente. A paso ligero, de manera que mis brazos se tambaleen hacia delante y hacia atrás y pareciera que bailara. Puede acompañarse de saltitos y giros para sumar emoción, con música de pachanga, o de carnaval, estilo desfile por las calles pre-verbena. Todo muy alegre, muy jovial, como asumiendo la muerte con una fiesta pagana. Podríamos incluso contar como cabezudo a mi cuñado y coger a mi suegra como mujer barbuda. Ya he pensado el nombre, formaríamos algo así como 'La Procesión del Muerto Alegre: Ritmo Sano para un Cuerpo Muerto'. Joder, innovando hasta el día de mi muerte, seríamos algo así como los Beatles de los entierros. Quizás salgamos y todo en la España Directo, con suerte en el Programa de Ana Rosa. En ese caso, he pensado que mi sobrino desde la lámpara me ate la mano a un hilo y la levante como si estuviera saludando, a lo títere animado. Uno siempre debe estar guapo para salir en la tele. Deberíamos incluso buscar marcas para que nos patrocinasen la jugada, no me importaría enterrarme con unas Nike. El trayecto parece lógico, de mi casa al cementerio pasando, claro está, por mis lugares favoritos, las '3 P': La Peña Pública, el Parque de los Patos, y el Puticlub 'La Potra'. Espero además que la gente se me una a medida que pasamos por ahí, acabando todos en el cementerio, donde he pensado en poner una especie de barra libre con sus tapitas y sus partidas de dominó. Todos, los peñistas, los patos, y las putas. Y puede que la familia. Una vez allí ya hacéis conmigo lo que queráis: me quemáis, me rellenáis con comida como a un pavo (espero también que por el ano), o me hincháis a modo de globo para que salga volando. Aunque no seáis tontos, antes de nada podéis ganar un dinerillo si empeñáis mis muelas de plata al 'Compro Oro' y vendéis mis órganos a las mafia rusa. El resto podéis venderlo a modo de fascículos para depravados, rollo colección de minerales. Otra opción es donarme al ejército para que ensayen el tiro al blanco, o al Manué y su granja como espantapájaros. Pero pensad, no seáis memos, la mejor opción sería venderme al Zara como maniquí hiperrealista. Estoy adelgazando ya para tener el tipín. ¡Joder, si esto no es pensar en vosotros y vuestros bolsillos es que estáis locos! Para que luego me llaméis mal padre o no paréis de recordarme que la mama y el tío Ruperto murieron ahogados en el coche porque se me olvidó volver. Hijos de puta, que es lo que sois todos, que ni siquiera tenéis en cuenta que les dejé la radio encendida. Nadie tiene en cuenta que morir no es morir escuchando Radiolé. Y hablando de dejar, ahí va el testamento:
 → A mi Hijo Paleto nº1: Mi camiseta de Aljarafesa que usaba para pintar.
 → A mi Hijo Paleto nº2: Las uñas de los pies.
 → A mi Hijo Paleto nº3: El pan que sobró de ayer.
 → A los Peñistas: Los condones que nunca usé.
 → A los Patos: La casa.
 → A las Putas: Todo lo demás.

P.D.: Ya tengo epitafio: “Aquí yace Juan Íñigo. Un hombre pésimo, pesetero, y putero, pero nunca, jamás, un perdedor.”