martes, 27 de agosto de 2013

Poemita de un Papá (yo) a su hija

Judith:

Llegaste a mi vida un día
con las uñas rosas...
Y yo largas,
Llegaste a mi vida,
Hace ya nueve meses,
Pequeño gusanito de luz incandescente...
Te amo, pequeño rallo de vida,
Te daría... Daré todos mis sueños,
Mis amores, esfuerzos y oraciones.
Mírame un segundo, cosa chica...
Que yo me voy ya, hasta mañana,
Y hasta que mañana te vea sin ti muero...

Wendolino Macías

miércoles, 21 de agosto de 2013

Si me hubieras dejado

Si me hubieras dejado... habría peleado con osos y leones por tus besos, todas las mañanas... Habría cantado "Only you" hasta acabar ronco y exhausto, hasta cavar mi tumba de notas musicales... Habría rondado a tu alrededor cien millones de noches.

Si me hubieras dejado, tan solo un segundo arreglar las cosas, habría tomado mis herramientas y lo hubiera intentado... Habría subido montañas para alcanzar los ingredientes secretos que curan males que sólo tu y yo padecemos... Habría escrito los poemas que te erizan la piel y hacen bailar a los tatuajes de tu espalda.

Si me hubieras dejado, te habría exprimido como un tubo de pasta de dientes, hasta la última gota de tu dulzura... Habría construido pirámides de espejos solo para poder verte de maneras diferentes... Habría mirado los caleidoscopios de tu sonrisa de niña traviesa, meneando tus caderas de loba poderosa.

Si me hubieras dejado, tan solo un segundo más, una milésima más... Sería un segundo más feliz que ahora soy... Iría un segundo atrás en este horrible pesar que me atormenta por las noches... Faltaría un segundo más para curarme...

Si me hubieras dejado, habríamos cambiado el mundo...


Wendolino Macías

domingo, 18 de agosto de 2013

Demasiado Nosotros

Mi bola, tus bolos
Mi lodo, tu lado
Mi moda, tu dama
Mi ama, tú amas
Mi lona, tu Luna
Mi luto, tu lote
Mi zulo, tu celo
Mi copa, tu cupo
Mi pausa, tu pauta
Mi causa, tu casa
Mi visa, tu vida
Mi prisa, tu presa
Mi ruta, tu reto
Mi musa, tu misa
Mi fusta, tu fiesta
Mi tema, tú temes
Mi mito, tu mitin
Mi tema, tu meta
Mi gato, tu gasto
Mi torre, tu reto
Mi sayo, tu sello
Mis rezos, tus rizos
Mi logro, tu logo
Mi horca, tu hogar
Mi harén, tu hangar
Mi horno, tu honra
Mi oferta, tu ofensa
Mis besos, tu base
Mis rimas, tus remos
Mi canas, tu canon

Mi “peros”, tus “para”
Mis trencas, tus trenzas
Mi orbe, tu órbita
Mi argot, tu argolla
Mis náuseas, tu náutica
Mi cúmulo, tu cúpula
Mi bala, tu balada
Mi ojalá, tu hojalata
Mi misterio, tu mística
Mi artefacto, tu artilugio
Mi instinto, tu extintor
Mis gemas, tus gemidos
Mi concepto, tu convenio
Mi recinto, tus recuerdos
Mi espacio, tus esposas
Mi postilla, tu postura
Mis fantasmas, tu fantasía
Mis mendrugos, tú mendigas
Mi dirección, tus directrices
Mi menosprecio, tu menopausia
Mi impotencia, tu importancia


Mi yoyo, tu tutú
Yo tan yo… y tú tan tú;
Y juntos, demasiado nosotros.


Juan Íñigo Gil
15/08/2013



viernes, 16 de agosto de 2013

El Tiempo

Yo pienso que el ser humano es esclavo de su propio progreso.

La coordinación en masa que se necesita para que el mundo que conocemos tenga un cierto orden necesita directamente de un horario bien planificado para que todos entren en un mutuo acuerdo. Pero esto, nos lleva a un ciclo forzoso por el cual estamos condicionados a ir en una sola dirección, porque, si por el contrario intentamos salir de ese ciclo, podemos crear un caos en nuestra vida y en la de los demás. 
Por ejemplo:

Cuando nacemos y tenemos edad suficiente para ir a la escuela, sin quererlo nos introducen en un sistema  organizado con horarios que tenemos que cumplir, aun en contra de nuestra voluntad.

Si te desvías, te dicen que todo es por tu bien, que es para tu futuro, pero ¿Qué pasa si yo no quiero ese futuro?

De todos modos, aunque te resistas, te limitará, te condicionará, y te atrapará en ese ciclo creado por un sistema en el que realmente no tenemos muchas opciones de elección.

El tiempo, algo que es necesario para nosotros, los obsesos del control, y que nos ha llevado a no dar opción, y si se la intentamos dar, te verás con todo en tu contra, y al final te rendirás a él, al tiempo.

Raúl Gutiérrez

Time Issues

Nunca creyó en la existencia del tiempo: El pasado se resumía a esa amalgama de recuerdos, que sabía adulterados por su mente, y que se le antojaban, por tanto, irreales; el presente no dura, en realidad para Él era el paso de futuro a pasado, el mínimo instante en que algo dejaba de ser posibilidad para ser consecuencia... El futuro en cambio siempre fue su favorito... desconocido enemigo para el común de los mortales... Él en cambio sabía que el futuro no era infinito, en cambio había una serie de posibilidades finitas que serían marcadas en el momento adecuado por sus decisiones. El futuro siempre fue su favorito...

Tic tac, tic tac, tic tac... Llego tarde, no sé si es por el helado que paré a tomar cuando ya era casi la hora de salir, que hizo que manchara mi blusa de chocolate y tuviera que cambiarla, o el hecho de tener que parar a echar gasoil del viejo volkswagen golf del 92... Pero... Tic tac, tic tac, tic tac... Sigo llegando tarde. Aceleré el viejo motor, gastando más de lo que quizás podía permitirme, solo pensar en sus ojos, en su boca, en lo que venía en su vientre... La llamada me había pillado durmiendo, y el sueño aun me enlentecía... Tic tac, tic tac, tic tac... No fui capaz de verlo, allí cruzando, tic tac, cinco segundos antes no había pasado nada, cinco segundos más tarde, tampoco. Tic tac, tic tac, tic tac... Pero ese día mientras mi hija nacía yo había matado a alguien...

Wendolino Macías

jueves, 15 de agosto de 2013

Reflexión de un cadáver


Ni los gráficos de los ordenadores más potentes podrían representar la imagen en mi mente de aquella bala atravesando el cráneo de aquella cría de siete años. Ensimismado, miraba hacia abajo en el furgón blindado casi a oscuras, el olor a pólvora y tormento en el aire mustio.

Sería iluso si pensara que con los años la humanidad aprendía de sus errores que se apilan en forma de cadáveres en las puertas de nuestra conciencia, otra guerra, otra batalla, la misma obra, distintos (o los mismos) personajes. Esto me hacía pensar: Si la guerra es tan vieja como la humanidad misma. ¿Por qué nos deshumaniza?  Acabamos siendo dioses o bestias depende del bando que gane o pierda, y de la preferencia del cronista.

Volvía a casa, corrijo, volvía de donde vine, matar por tu hogar al otro lado del mundo te hace dudar antes de agarrar el pomo de tu puerta, que abro, escucho es el tic-tac del reloj de cuco, cada segundo sonaba igual que el siguiente, tan distinto de la realidad.

Mientras deshacía la maleta, tuve un momento de reflexión. Tiene gracia que todo lo que este organizado, controlado, regulado, administrado, adquiere garantía de legalidad moral y como su equivalente desorganizado puede ser hasta ilegal. ¿No es la muerte terrible pero la muerte organizada o “pena capital” el culmen de la justicia? En el orden encontramos legitimidad o sino no habría carnicerías organizadas, cubiertas de razón y gloria que los relojes de arena le van dando con el tiempo.

De pie en una silla atando el cable que sostendría mi cuerpo por el cuello al caer, podía recordar sus lágrimas por sus mejillas, chorros de mocos por la nariz y el cuchillo mohoso que sostenía.


Chris P.J.

Tiempo

Siempre quise creer que era yo quien realmente empujaba al tiempo y no al revés, dividiéndome la vida en un orden milimétricamente tortuoso: actitud, aptitud y ataúd. Y es que mi vida, o lo que fuese, se resumió a 40 años para aprender y otros 40 para olvidar:

Mi infancia fue poesía minimalista
Mi pubertad fue como aguantar un estornudo en mitad de un orgasmo
La adultez se resume a un elefante saltando la comba
Mi vejez fue un réquiem de luces robóticas.

Dicen que la muerte es el eje de la vida
El tiempo es el camino
El miedo el motor
Dios el objetivo
La ciencia la dirección
Y la respuesta el amor.

Y yo, que he vivido insuficientemente demasiado, he moldeado el tiempo tratando de multiplicarlo para quejarme del vivir y para esquivar a la muerte (o viceversa), para temer al futuro, malgastar el presente y huir del pasado, para rematar la vida antes de que ésta se me muriera… para darme cuenta de que era el tiempo quien realmente me moldeaba a mí.

Pero no teman, ya no pueden huir. Están solos, perdidos y a contra reloj, así que saquen su condena de pulsera, sus cadenas y sus prisas, y jueguen a (mal)vivir.
No recen, y sobre todo, no (des)esperen, el tiempo puede con Dios: lo creó, lo cansó y lo mató.
Y es que el tiempo lo cura todo y la verdad no cura nada, y  nada es verdad y todo pasa; y para sobrevivir es mejor ser rápido que bueno o feliz. Y así, llegamos a la primera incoherencia de la existencia: La vida es morir para aprender a vivir.

Pero puede el máximo remedio sea el mínimo común divisor de las desidias
Que las razones que no rimen mueran entre hielos,
Que el único fracaso en la vida sea conformarse y la única virtud saber cómo hacerlo
Tal vez nos salve que Cronos sea impuntual, Cupido un putero y Atenea analfabeta.


Quizás una vida feliz sea aquella en la que el futuro siempre ha hecho más daño que el pasado
Quizás ya no haya tiempo en mí para ser yo
Quizás ya no haya remedio, quizás nunca lo busqué
Porque entendámonos: ¿Quién quiere remedio teniendo poesía?














El tiempo no define, sino difumina.
Con el rostro desdibujado me desplomé buscando un ápice de tiempo; nunca lo tuve tan claro: necesitaba morir.



Juan Íñigo Gil
6/08/2013