viernes, 18 de abril de 2014

'La mujer, el deseo y el líquido'

'La mujer'
La mujer, mi mujer, debiera tener cuerdas en la espalda para tocarlas por la noche y ahorcarme por la mañana. Pecas que pudiera mover a mi antojo como imanes en la nevera y tacto con sabores. Mi mujer debiera tener los ojos moldeables, caderas de algodón y lengua con termoregulación. Pestañas como abanico, nalgas duras, de metal, manos contorsionistas. Una niña con madurez sexual y el encanto como el de mamá. La boca un buzón y el cuerpo un diccionario. Un desahogo contrachapado, una adivinanza con la solución en el reverso. Una sonata, un orgasmo tangible, una postal del Edén. Con piernas como carreteras, rodillas inmortales y el pecho acolchado. El ombligo es una anécdota entre carnes blancas, serias, y hay una cuerda de funambulista de cadera a cadera, cruzando sobre un fruto esponjoso, magnético. En ella los dientes debieran ser como un regalo tras una boca curtida, felina. Como bombas blancas ordenadas, como un piano mudo. Lógico, debiera tener una cremallera en la espalda, por lo que pudiera pasar. Con tatuajes vivientes y eco en el útero, su cuerpo una flor y la cama un invernadero. La casa del carmín, el refugio de Caín. La sangre vino, la saliva miel. La mirada el olvido, la sonrisa la fe. En la nalga derecha el copyright y en la izquierda mi autoría. Cada paso un poema y cada baile una explosión, una apología al suicidio. Fugaz, pesada, firme, fugada. Para quien jugar no implique jugársela ni perder perderse. Con jugo, a juego con mis despojos, de ojos de gatas, cuerpo en jarra y gemidos turgentes, como pompas de jabón. De puja y paja, sin gastos y a gatas. Sin prisas ni pausas, ni precios ni pactos, atajos ni altibajos. Sin sino y 'no sé', sin pero ni 'para', ni disgusto, ni discusión.
Sin problemas, y con solución.

'El Deseo'
Lo pienso fríamente y me pregunto, ardiendo, ¿Qué haría yo realmente en ese cuerpo? ¿Cuánto aguantaría sin ahogarme, por cuántos temblores empezaría a querer olvidarla, cuántos delirios para cansarme, para querer matarla? Yo, que soy un perdedor hecho para perderla y ella una recompensa tonta, una perra de buen andar. Yo el cazador y ella la sombra, yo la sed y ella el mar. Y no hay remedio, ni agonía, ni amor ni caridad, sólo el deseo que ruge por agitarla, usar y tirar, porque me quiera sin merecer y me idolatre sin saber mi nombre; porque al final y al cabo, ni ella es tan mujer… ni yo soy tan hombre.


'El líquido'
Hay agua estancada en mi boca. Agria, negra. Reposa con calma tapada por una manta de polvo frío, tambaleándose como un soldado herido antes de morir, casi rebosando por mis labios púrpuras y metiéndose entre mis dientes de madera, rodeándolos en un mar infecto, pudriéndolos. Sospecho que habrá huevos dentro, de libélulas tal vez. Cucarachas, lo más probable. Me pica, muevo la lengua para remover el jugo de cadáver y el eco invade mi boca, balanceando la campanilla y anidando entre las llagas. Retumba vivo entre mil sabores, como una llamarada de agonía en una síntesis de asfixia, como si el ratón dominara su situación en el cepo. Lo noto crecer, invade mi nariz, desciende por la garganta, florece por los ojos, cayendo al suelo lento, casi consciente, disolviendo la alfombra. Llega al corazón, pero no se para, se apiada y sigue, me rellena el cuerpo hasta los pies, rebosando por la piel y bañándome completamente. No se me ve, no noto nada.
Y por primera vez, me siento lleno.


Juan Íñigo Gil
Abril14

domingo, 13 de abril de 2014

'Compilación'

'Los monstruos también queremos querer'
Eres tú mi trauma favorito, la música la terapia y la violencia el refugio. Hablo desde mi cueva, a oscuras y afilando las garras, con mi piel de lagarto y mis ojos de oso. Como un reflejo difuso, señorial, exquisito, con un complejo de Edipo mayor que el de Jesucristo y bañado en mil lamparones de semen que me llegan hasta los calcetines. Y te miro, al fondo, atada, cálida, y no sé si estoy a ciegas o deslumbrado. Tú, que tan bien te sienta gritar así, que pareces comprender que los monstruos también queremos querer, recuerda mi cara cuando te resople en la nuca, no la pierdas, y entiende lo bien que combina el color de las cenizas con el del carmín de tus labios, la belleza en el contraste del verde de mis tripas con el azul de tu ojos, del negro de mi agonía con el gris de tu calma, mi querer quererte y tu resistencia a ser querida.

'Fluir'
Que fluya, como los ruidos a oscuras del cine o por la garganta el café. Los ruidos de ultratumba, como la sangre al río o el silbido entre las paletas de una niña. 
Que escape, dulce, impasible, como agua por el desagüe o el humo en la ciudad, como las letras de Dylan, los ecos roncos en la caracola de la mar. La revolución en las calles, la seda por los muslos o el suicidio en el lavabo. Como un brote de sangre, la vida, cuesta arriba, fluyendo boca abajo.



'Religión'
La vida es un don y yo muy torpe, por eso Dios, líbrame de mí antes de que lo haga yo a mi manera.

'De(s)precio'
Háblame de libertad comiendo en un McDonalds o de Dios en la cama.
De la paz desde las trincheras y la igualdad desde un palco.
Habla de medidas, luchas de clase y economía mientras tomamos un tinto
y luego dime, cariño, sinceramente, por cuánto se la chuparías a Clinton.


'Ayunas'
'Lo que perdemos con el tiempo es lo que ganamos con la muerte' Pensaba fumando en ayunas, deseando por fin ganar algo.

'Puta'
La 'puta' no lo es por cómo se viste sino por cómo se desnuda.


'Memoria'
Estoy deseando que inventen la memoria táctil para poder dejarte ir.


'Con-tacto'
La vida me tiene el mismo trato que Mazinger Z haciéndome un tacto rectal. ¡Puños fuera!.


'Sexo oral con una monja'
Cuando lo abrí aún olía a sacristía antigua y sin embargo allí no encontré nada sagrado, aunque bien  reconozco que aquello debiera ser como abrir la tumba de Jesucristo al tercer día, porque el olor era similar. Tenía el tacto recio, como de retablo mal pulido o la entrada al arca de Noé. Me apresuré a soplarlo como soplaban los antiguos dioses, a lavarlo con saliva como Jesús a los discípulos y a toquetear mientras se retorcía como un arbusto ardiendo, ansioso, como esperando una nueva plaga. Mientras oraba como sacándole brillo a las puertas del cielo se me ocurrió el chiste de que  aquello valdría como prólogo de la biblia, y puestos a pensar, me imaginé que Dios debió hacerlo parecido con María, pero mucho peor, ni comparar en tareas mecánicas mis manos de pianista con su pico de paloma. Mientras tanto, ella pareció haber aprendido la lengua de Sodoma y Gomorra de golpe por las cosas que susurraba. Si la vieran las demás hermanas, antes de unirse al festín, la acusarían de exorcismo. Juro que no debiera hacer más calor en el infierno que bajo es sotana ni tierras más blancas que las aquellas carnes. Paré de repente al escuchar un grito que juraba 'Ave Purísima', y tras pensar el chiste 'más bien Conejo Bendito' -siempre fui muy chistoso-  resulté bañado en aquella pila bautismal. Era la primera vez que la Iglesia, tras darme de comer, me invitaba al postre. Salí empapado de entre esos muslos de mármol como patas de Cordero, y al alzar la mirada como un ser piadoso, como el que espera un perdón divino, me encontré a aquella hija del Demonio resoplando, colorada y con el pelo suelto, bebiendo de vino tinto sagrado y pidiéndome un piti.
Alabada sea la carne, Sor Magdalena.


Juan Íñigo Gil
Abril14

sábado, 12 de abril de 2014

P.H.E


                                                           
P.H.E


                                                             Perfect harmony of education

 A bass sound in the silence of the night
 too many shouts together make me shine
there's no bastards to fuck me over
just a bottle wich make'em older 

Give'em all the they used to have
or they'll try to catch anoher one
to make their world even false
my eyes never saw so many dorks

I'm the worst notice you can recive
I will be the words from your desires
I can try to love all the things I like
spit over your face will make me fine

Why you walk over your lies
all us know you are just a clown
please get back and let to cry
you're they need , they just need folks 

Chaos could be a little of mine
God forgive , but he hates i'm alive 
How many debts you have to pay
I'll be waiting, i'll be okay

It's was so easy to say
"you've lost your time again"
you just show your face
to make the rest see their pain

Villagran14






sábado, 5 de abril de 2014

'Problemario'

'Como Nada'
Nada como destrozar una vida mediocre con una idea perfecta,
como mi visión podrida del mundo a juego con el color de mi ropa interior,
como asumir que la apatía es la venganza de la inteligencia,
que la verdadera revolución comienza por odiarse a uno miso.

'Mis amores'
De todos mis amores
los más románticos, los de peor desenlace
los más sexuales, los indeseados
los más caros, los de saldo y esquina
los más reales, los más mentirosos
los más efectivos, los imposibles.

'En pompa'
El mundo en pompa
y el ninfómano bloqueado,
el artista describiéndolo
el niño asustado
el político privatizando
el matemático con la calculadora
y el religioso rezando.
El mundo en pompa,
y sólo el sociópata usando condón.

'No hay lugar'
Como un Robinson Crusoe en las llagas de tu cuerpo.
Soy un extraño en mi vida y un refugiado en la tuya.
Moribundo, ansioso, deseando que haya lugar en la utopía para el arte
en el arte para la muerte,
en tu muerte para mí.


Juan Íñigo Gil
Abril14

'Minucias'

Microcuentos y otros descartes

- Tardó más en elegir qué ponerse que en quitarse la ropa después de cenar.
- Al ponerle el anillo pensó: ‘Manos grandes, las va a necesitar.’
- ‘No todo va a ser pensar’ me mentía mientras te pensaba desnuda.
- El día que llovió horizontal culparon al inventor del paraguas.
- ¿Llora la princesa por ser fea, porque no quiere serlo o porque llorar la hace fea?
- Dios os la tiene jurada porque quiere suicidarse y lo creasteis inmortal.
- A las escamas de tu recuerdo le siguió el plumaje de tu anhelo y la piel de tu ausencia.
- Desolado, nadie creyó al ninfómano cuando pidió un abrazo.
- Recuerdo. Resolver. Revólver.
- Ella de polvos con prisa y yo de polvo en la repisa.
- Cuando lo arrestaron le temblaban las manos menos que cuando firmó matrimonio y más que cuando apretó el gatillo.
- El liricista del tejado, cansado de poesía, aprovechó su sitio para ver escotes desde las alturas.
- Siempre seré yo pero nunca seré mío, siempre fuiste mía porque nunca fuiste tú.
- La mató para añadir una nueva voz a las de su cabeza.
- Liebre libra Lunes, liebre lame liendres, liebre ladra lunas, liebre labra libre.
- Bipolar, se hizo escritor para jugar con las palabras que tienen doble sentido.
- Y como aquel amor era increíble, no se lo creyó.
- Y hallo llaves y huyo de llamas y ahuyento el llanto aullando a llagas.
- Y entre tanto me entretengo, me entreno para el estreno jugando un tango con mis dedos (Micropaja)
-Ojos de muerte, ojeras de vida, pestañas prometidas, pupila nodriza, párpados guardianes y un guiño de partida.
- Cuando despertó, el narrador seguía allí, espiándola tras la mirilla.
- Asiste el poeta, asiente el genio y asume el tonto.
- Mujer florero y hombre armario buscan hogar para tirar la casa por la ventana.
- Recordarte es coger aire antes de ahorcarse
- No será tan buena la vida cuando nadie repite...
- Microcuento del Violador Impotente: Cuando le bajó la falda, tan solo levantó la voz.
- Borracho, aquel día descubrí que el amor podía ser capicúa.
- La perdiz se hizo caníbal para poder ser feliz.
- No te respondí por estar demasiado ocupada secándome lo mucho que me la sudaba tu pregunta.
- Tengo el alma empapada de lo mucho que me suda la polla.
- Aquella minifalda no tapaba sus piernas pero sí mis carencias.
- Fundió al hombre hojalata con solo una mirada.
- 20 años jugando a las pajas y sigo perdiendo.
- Funambulista con estrés se lleva el trabajo a casa.
- Lo que importa es el interior y en el mío sólo hay grasa y semen.
- Hay vida tras la muerte pero allí tampoco hay nada que hacer.
- Casi es más importante aprender a temer que a amar, olvidarte a tenerte que olvidar.

Barbies y Mafaldas.
Me bastó un Ken para saber que en el amor más vale un beso que mil palabras, una falda corta que una conversación larga. Mejor depilada que sincera, tener compañía a tener un compañero… Me bastó con desmaquillarme el alma para saber que vosotras tan Barbies y yo tan Mafalda.


 Juan Íñigo Gil
2013

viernes, 4 de abril de 2014

'El Funambulista'

¡Qué sorpresa cuando el funambulista se bajó la bragueta y empezó a meneársela en mitad del espectáculo! Al principio, no os voy a engañar, el público, siempre moralista, decente y con razón, no se lo podía creer. La abuela se ajustaba las gafas, el niño se escondía tras la espalda de su padre, quien reñía a la madre por mirar, aquel señor calvo, disimulando con cara de asco, sacó unos prismáticos, y otros, la mayoría, simplemente se quedaron atónitos. Mientras tanto el showman, porque recuerden que aquello era un show, seguía a lo suyo, sacudiéndose el bastón entre focos y musiquilla tonta de circo, con movimientos rítmicos y la mirada casi perdida hacia arriba, iluminada por mil luces de colores. Entre el batir de sus castañas y aquella música se fundieron los abucheos que surgieron tras la sorpresa de manera repentina, impulsados cuando el señor que reñía a la madre por mirar comenzó a insultar para parar aquella atrocidad. Rápidamente se le sumaron otros sectores de la grada, incluidos los otros matrimonios, las parejas de jóvenes, los negros, los niños, los calvos y hasta el grupito de monjas de la Caridad, que aprovecharon sus pasteles artesanales para tirárselos sin éxito al sudoso hombre de la cuerda. No crean que los insultos duraron poco o fueron de levedad, aunque al protagonista así le debió resultar, pues con la mano que no tenía libre pedía más, aplaudiendo incluso contra su pierna. Esto pareció calar en un sector de la grada, que ante tal elegancia y majestuosidad interpretó aquel acto como parte del espectáculo, sabiendo integrar tal hecho en el show como una metáfora o una alegoría, siendo además un extra de dificultad tremendo para un hombre que está sobre una cuerda a 20 metros. Por eso, supongo, comenzaron a aplaudir como locos, ovacionando a hombre de las alturas con halagos y piropos. El resto del público, poco a poco, al ver que la intensidad creciente y mayoritaria de este grupo, fueron uniéndose a él como por arte de magia, pasando de la insultos a los ánimos, del asco a la sonrisa expectante. El funambulista, hasta entonces casi en segundo plano, al ver tal apoyo empezó a aligerar el ritmo, subiendo incluso la mano libre en señal de victoria, cerrando el puño. Abajo todos expectantes esperaban ansiosos el clímax del show (El calvo incluso abrió la boca).
Iban todos al compás, creando un ambiente victorioso de palmas rítmicas que tapaban la música, in crescendo, esperando el regalo. Y el regalo vino cuando el funambulista apretó fuerte los ojos y gemió sordamente, como mareándose, salpicando de júbilo y alegría a todo aquél público solemne, decente y racional. Y es que el público siempre lleva la razón. El estadillo de palmas fue increíble, indescriptible. La gente de pie, algunos de rodillas y tragando saliva, las monjitas arrojándole la ropa interior, las parejas abrazándose, blancos limpiando a negros, los niños tomando fotos...

Si por un casual son tan incrédulos como para pensar que me lo estoy inventando o simplemente exagero (quizás también requieran un chorreazo de leche desde las alturas), mejor no les contaré cuando el funambulista, crecido por su éxito rotundo, decidió bajarse los pantalones y, a 20 metros de alturas, ponerse en cuclillas mirando hacia el público.

Juan Íñigo Gil
Abril14

miércoles, 2 de abril de 2014

Our wasted time 13º parte

Our wasted time 13º parte

Our wasted time Soundtrack- Playground




Las vallas del colegio no son excesivamente altas, tienen  metro  y medio de muro y arriba una pequeña reja de un metro, rellena con placas de cristales azules y amarillos. Se pueden observar a través del muro, las personas de las otras categorías.
 El patio del recreo es un lugar desolador, reina un completo silencio, y muy de vez en cuando se puede escuchar el susurro de alguna conversación, los alumnos casi no se comunican los unos con los otros, puesto que los niveles de exigencia son altos y se crea una fuerte competencia, que conforme crecen. se acentúa aun más.

En el patio de recreo del primer departamento, los niños juegan unos con otros, charlan y se ríen. Se puede observar un ambiente mucho más suave y limpio, unos juegan al futbol, otros a baloncesto y pequeños corros, se promulgan a lo largo y ancho del patio. En ellos niñas y niños juegan juntos y cantan canciones, parece que no haya ni un ápice de vergüenza y prejuicios entre ellos, parecen felices.

Marvin se encuentra absorto, mirando el panorama. Se acuerda de sus otros años en el colegio, y siente una ligera nostalgia, ahora tiene que dar la talla, no tiene tiempo para deslices estúpidos, tiene que estar al cien por cien, no hace otra cosa que pensar en ello.

 No quiere ser uno de los cinco que echen para atrás al acabar el curso, su deseo es encontrarse entre los diez seleccionados, para ascender un escalón más como estudiante y como persona,  poder disfrutar de una especial valoración por el resto del mundo, siempre lo atrajo de sobremanera.  Pegado a una pared y cabizbajo, dejando que su flequillo rubio le tape la línea de visión, Marvin comienza a escuchar una conversación de unos compañeros de su clase.

Es un grupo de tres, parece haber un cabecilla, que lleva el hilo de la conversación, pero cambia de boca constantemente

     Es una mierda que el muro, que nos separa de la categoría tres sea tan alto, me encantaría ver a las tias que hay allí, dicen que son como ángeles— comentó el cabecilla

     Si, estaría bien, ¿por qué tendremos  que conformarnos con ver a esos inútiles de la primera categoría?, se pasan el día dando saltitos y haciendo el ganso, son sumamente infantiles

     Es extraño, parece como si los recreos estuvieran escalonados, los primeros no ven a nadie, nosotros vemos a los segundos pero no a los terceros, y los terceros lo ven todo ¿Qué pensarán de nosotros, cuando nos miren desde ahí arriba?

     ¡Seguro que todas las tías se pasan la media hora de recreo poniéndome ojitos!

     ¿Pero qué dices?— se ríe el segundo de los tres— ¿Te has fijado bien?, si se fijasen en alguien, sería con toda seguridad en mí. Tengo mucha más envergadura que tú

     ¡Tú lo que estás es gordo, ni envergadura ni nada, Cerebro Tom, eso es lo que vale!
¡Deberías ponerlo más en práctica, seguro que ahora mismo te están escuchando decir bobadas!

     Sí Tom, hoy en día la fuerza no vale, tienes que ser más listo que el resto, tienes que ser mejor que el resto, el resto tiene que saber que es “el resto” y como tal doblegarse a la inteligencia de los adaptados, ¿Es eso lo que quieres Tom? ¿Quieres ser un paria más? — Se carcajean ambos

     ¡No estoy gordo!, ¡estáis envidiosos de mí, simplemente! , y no aguantáis que os haga sombra

     ¡Eso Tom! , eso es lo único que haces, ¡Dar sombra!, podrían colocarte encima de una de las canastas de baloncestos de la categoría uno, para que les dieras sombra en verano, ¡Puto gordo!

     ¡No me llames gordo!, !Que os jodan a los dos!— acto seguido se marchó

     Joder Terry te has pasado

     ¿Qué me he pasado?, no…me parece que tu tampoco lo entiendes, mi querido Arthur—y le cogió la cabeza con una mano

     ¡Esto!, ¿Ves? Es nuestro pasaporte a la categoría tres, aquí no van a seleccionarte por tu cara bonita, aquí pesan nuestros cerebros, y el que más pese es el ganador. El ser humano no está hecho para convivir en igualdad Arthur, siempre tiene que haber un escalafón superior, y yo quiero estar ahí ¿Me entiendes Arthur? ¡Mírame!

     Si, si, lo he entendido Terry, ¡me haces daño!

     Vale, veo que lo captas, ¿Vamos a buscar a Tom?

     ¿Qué?  ¿Quieres ir a buscar a ese perdedor, en serio? La mitad de los que están aquí son carroña, que acabarán en un puesto comercial de mierda, o tras el mostrador de alguna compañía ofreciendo artículos de cosmética y parafarmacia

     Creía que Tom era nuestro amigo, ya sabes… aquí la gente no suele hacer amigos, al menos nosotros nos habíamos entendido bien desde el principio

     Solo nos sentamos juntos en un banco de pupitres Arthur, eso no significa que seamos amigos, pero bueno…tampoco me queda otra opción, sino me mataría el aburrimiento

Descolocado, Arthur se muestra nervioso, e intenta reconducir el hilo de la conversación para poner pies en polvorosa.

     Si estas en lo cierto, aquí todo es muy aburrido,

     Nunca te pregunté tu opinión

     Ha… bueno quizás podríamos ir a buscar a Tom, seguro que está intentando consolarse con las magdalenas de la cafetería, ¡que estúpido! ¿No te parece?

     Mira, por fin has dicho algo medianamente agradable para mis oídos en lo que va de mañana, claro vallamos, seguro que ese tonel, puede soportar más desmoralizaciones de las que aparenta soportar

Una sonrisa cruel se dibuja en sus caras, Arthur,  habiéndose arrastrado un poco, comprueba que Terry mínimamente le rinde un poco de su favor, cuando le comen la oreja.

     ¿No te parecen gilipollas?— una voz femenina y reconocible para Marvin se desliza a su izquierda

Marvin despega los ojos del suelo y se encuentra directamente a Tracy ante sus ojos

     ¡Tú!

     ¡Yo! , ¡muy bien! ¿Estamos jugando a los pronombres personales? No lo sabía

     ¡Tú...!! Tú ! —Marvin casi no articula palabra

     ¡Joder, haber si va a resultar que tú también eres gilipollas! ¿Yo qué? ¡Habla!, o al menos intenta decir algo coherente

     ¡Tú eres la que ha contradicho a la señorita Cassie! ¡Vete! , no quiero que me vean contigo, van a pensar que soy como tú

     ¿Y cómo soy? , si puede saberse

     Eres rebelde y borde , además tratas de reventar la clase a cada dos por tres, ¡en matemáticas estabas tarareando cancones y molestando a toda la clase!

     ¡Había terminado esa mierda de ecuaciones lineales…estaban chupadas

     Estaban chupadas, estaban chupadas… ¿lo ves?  ¡eres idiota!

     No seré tan idiota cuando las terminé antes que tu ¡Lento!

     ¡Ha!, ¡¿Olvídame quieres?!

     ¡Tú mandas coleguita!

     ¡ Eres un Bicho raro! Y no soy tu coleguita

Marvin se aleja de Tracy a pasos agigantados, ésta se queda donde él estaba y se limita a verlo alejarse, tiene una sonrisa de oreja a oreja, si algo le gustaba a Tracy era exactamente eso, sacar a la gente de quicio y hacerlas explotar. Era su hobbie personal desde hacía años, en un mundo con una sociedad tan competitiva, chinchar a la gente era sumamente fácil, con el hecho de mostrarse diferente ya resultaba grotesco a la vista de los demás.

Villagrán14