miércoles, 30 de abril de 2014
'Autobiografía'
Al principio uno quiere ser el mejor, luego prefiere ser feliz y finalmente acaba conformándose con ser uno mismo.
martes, 29 de abril de 2014
'Mobiliario de Primavera'
¡Cómo quisiera morir en un día soleado y pasar desapercibido! Realmente me muero de ganas. Mi cadáver en la calle, cómodo, tóxico, y la gente paseando como la Primavera merece, esquivando mis restos. Los niños me saltan y los perros me huelen. Algún gracioso me tira una moneda, los despistados me pisan y los poetas me escriben. Quizás alguien me aparte al lado de la basura pero no haberse escandalizado sino por seguridad para no tropezar. En ese caso me imagino, con los ojos abiertos, sin ver, apilado en la basura haciendo como que miro a la gente pasar, casi esperando una respuesta. Puede que con suerte me usen como espantapájaros en el parque o como piñata si la cosa se tuerce. Sea como fuere, sería parte del mobiliario de la Primavera más soleada, inerte, pudriéndome bajo un cielo tostado y en segundo plano. Natural. Y llegan la música, las miradas, las flores, y no la escucho, no lo veo, no lo huelo, no pueden conmigo, tan sólo están ahí, quedan ahí, conmigo, atravesando mis sentidos muertos, marchitándose conmigo, como todo, contra todos... Para nada. Y me pongo amarillo como los girasoles y mi olor, antes dulce, se evade entre el de la hierba, como un cuadro de Monet o un recuerdo Lorquiano. Como una rima apresurada o un trueno elegante. Muerto en vida, por fin y está vez sí, para siempre.
Juan Íñigo Gil
Abril14
Juan Íñigo Gil
Abril14
4 Poemas de la Filia + El Porno
“Notas verídicas a tiempo real de un acosador enfermo”
Se le ve bastante tonta, nada que no pueda curar, o al menos merecer la pena, una sonrisa bonita. Jersey de lana en Abril, mangas remangadas, bolso de cuero, deportivas y gafas de sol. Joven pero interesante, con tripilla amable y los labios no muy bien pintados. Está pisando una mierda y no se da cuenta, sigue ocupada mirando al frente, mano en la barbilla bajo un sol naranja. Sonriendo, palurdamente feliz. No consigo imaginarla sin las gafas ni esa sonrisa, (qué sonrisa), sería, supongo, como robarle la inocencia a un niño, el alpiste a un cuervo. De manos finas, casi de niña y que mueve rítmicamente, sonriendo de manera tonta, mirando no se qué. De vez en cuando asiente con la cabeza, se recoloca el moño y se muerde los dedos, en ese orden. Saca una botella del bolso, bebe, sexy si no tienes un gran listón, y se le derrama agua por el pecho. Psicomotriz baja, escote mojado. Se da la vuelta, y se me desploman los ojos a media cintura, entre una espalda lisa y unas piernas no muy largas. Arriba, por encima de su nuca, de donde nacen pelos castaños mal sueltos del moño, se dibuja el humo de un cigarro que acaba de prender y decora con tos infantil. Idiotamente bella. Deberían verla, enserio, qué sonrisa, qué estilo, qué tontería, es como mirar a una niña disfrutar chupando un Calipo. Casi místico. Seguramente Dios la hiciera en un alarde bipolar, en un chiste malintencionado que ni él mismo pilló. La creó, seguro, siendo de derechas, en una paja con la izquierda.
'Recuento'
Me quedan, como siempre, los acordes, las riñas y los frenos
el barro, los gritos, las cenizas haciendo piña en el cenicero,
el sarro, los grillos, el morbo gratuito en la televisión,
el rincón como centro y la piedra con la que tropezar la del mechero.
Quedan rastros, restos, riesgos y el embargue del tesoro,
suegra, soga, sombra y sombrero
poetas, pintas, putas, y prisioneros,
y sin embargo, por más que recuento y lo niego, amor,
ya no me quedan palabras para ocultarte que te quiero.
'El Encuentro'
El sol tuesta su espalda desnuda,
me acerco a ella: sudor frío, piel caliente.
La garganta se anuda y el pelo se empalma,
la espalda roja, el tanga verde.
Le toco el hombro y el cuerpo gira ágil,
dócil, fácil, inteligente.
'¿Qué quieres?'
'Sexo y después siesta'.
Mamá me mira y me responde, honesta,
bajándose el bañador,
'Que sea, hijito, la última vez por hoy,
tienes que superar tu complejo de Edipo'
'La Cita'
No me extrañé demasiado cuando en la ducha, enjabonándome la espalda, mi brazo derecho, de repente se cayó. Al fin y al cabo bien claro lo ponía el bote de la medicación, 'Alerta: Pueden caerse miembros'. No me preocupé mucho la verdad, soy zurdo y aún me quedaba el brazo bueno. Además, a mis amigos les pasó igual y al principio choca, pero uno se acostumbra enseguida. Distinto fue cuando en el desayuno mi nariz se desprendió en el bol de cereales, manchando de leche toda la cocina. Me acojoné, la verdad, pero qué iba a hacer, acabé comiéndomela, total, perdí el gusto cuando la nariz decidió independizarse. Y gracias doy de que en ese momento estaba solo, qué vergüenza, el Lunes, en el concierto, al lado de los altavoces bailando se me cayeron las orejas y claro, uno las da por perdido cuando las pisotean una manada de punkies bailando ska. Suerte que domino el lenguaje de signos. Ese día además fue redondo, de vuelta a casa mi pierna izquierda decidió quedarse en el ascensor e iba, como Hansel y Gretel, marcando el camino con los pelos, dientes y uñas que se iban desprendiendo de mi cuerpo. Todo un galán. Hasta las pecas se me han caído y ahora decoran la alfombra y el ombligo andando por el parque, sobre un hormiguero, es ahora piscina de bichos. He perdido también los dedos, no sé dónde y he empapelado la ciudad con carteles con fotos sobre '¿Ha visto estos dedos?'. Tampoco me preocupa mucho, no creas, apenas duele y he leído por Internet que puede volver a crecer. Es lo que tiene la medicina moderna supongo, que para curar 'x' tienes que acabar con 'y'. Y realmente funciona ¿eh?, los análisis dicen que el cáncer de próstata cae en picado, literalmente, así que pronto estaré curado. Lo que no entiendo es que también se use en los transplantes de cambio de sexo, ya sabes, para quitarte el rabo y esas cosas. Es lo que me faltaba por ver, un travesti malforme, a lo Almodóvar... Y aquí y así me ves, cojo, manco, calvo, sin orejas ni uñas ni dedos, como un muñeco de trapo, como un chiste sin acabar. Pero queriéndote, a ti y tu aceptación de mi forma. Siento que nuestra primera cita tras meses de chat sea en estas condiciones, pero tranquila, sigo con mis modales, carisma, gustos, humor y además, con los genitales bien puestos, aguantando. Es por eso por lo que te he traído a este restaurante caro y con facilidades para minusválidos, para agradecerte tu comprensión. Ven dame un beso... Cariño, te... ¿te faltan dientes en la boca?¿Y las pestañas?¿¡Y las orejas!?
'De cine: El Porno'
Triste, si mi vida fuera una porno, sería un corto. Y un monólogo, en blanco y negro, y mudo. Y al final se vería que todo ha sido un sueño.
Juan Íñigo Gil
Abril14
Se le ve bastante tonta, nada que no pueda curar, o al menos merecer la pena, una sonrisa bonita. Jersey de lana en Abril, mangas remangadas, bolso de cuero, deportivas y gafas de sol. Joven pero interesante, con tripilla amable y los labios no muy bien pintados. Está pisando una mierda y no se da cuenta, sigue ocupada mirando al frente, mano en la barbilla bajo un sol naranja. Sonriendo, palurdamente feliz. No consigo imaginarla sin las gafas ni esa sonrisa, (qué sonrisa), sería, supongo, como robarle la inocencia a un niño, el alpiste a un cuervo. De manos finas, casi de niña y que mueve rítmicamente, sonriendo de manera tonta, mirando no se qué. De vez en cuando asiente con la cabeza, se recoloca el moño y se muerde los dedos, en ese orden. Saca una botella del bolso, bebe, sexy si no tienes un gran listón, y se le derrama agua por el pecho. Psicomotriz baja, escote mojado. Se da la vuelta, y se me desploman los ojos a media cintura, entre una espalda lisa y unas piernas no muy largas. Arriba, por encima de su nuca, de donde nacen pelos castaños mal sueltos del moño, se dibuja el humo de un cigarro que acaba de prender y decora con tos infantil. Idiotamente bella. Deberían verla, enserio, qué sonrisa, qué estilo, qué tontería, es como mirar a una niña disfrutar chupando un Calipo. Casi místico. Seguramente Dios la hiciera en un alarde bipolar, en un chiste malintencionado que ni él mismo pilló. La creó, seguro, siendo de derechas, en una paja con la izquierda.
'Recuento'
Me quedan, como siempre, los acordes, las riñas y los frenos
el barro, los gritos, las cenizas haciendo piña en el cenicero,
el sarro, los grillos, el morbo gratuito en la televisión,
el rincón como centro y la piedra con la que tropezar la del mechero.
Quedan rastros, restos, riesgos y el embargue del tesoro,
suegra, soga, sombra y sombrero
poetas, pintas, putas, y prisioneros,
y sin embargo, por más que recuento y lo niego, amor,
ya no me quedan palabras para ocultarte que te quiero.
'El Encuentro'
El sol tuesta su espalda desnuda,
me acerco a ella: sudor frío, piel caliente.
La garganta se anuda y el pelo se empalma,
la espalda roja, el tanga verde.
Le toco el hombro y el cuerpo gira ágil,
dócil, fácil, inteligente.
'¿Qué quieres?'
'Sexo y después siesta'.
Mamá me mira y me responde, honesta,
bajándose el bañador,
'Que sea, hijito, la última vez por hoy,
tienes que superar tu complejo de Edipo'
'La Cita'
No me extrañé demasiado cuando en la ducha, enjabonándome la espalda, mi brazo derecho, de repente se cayó. Al fin y al cabo bien claro lo ponía el bote de la medicación, 'Alerta: Pueden caerse miembros'. No me preocupé mucho la verdad, soy zurdo y aún me quedaba el brazo bueno. Además, a mis amigos les pasó igual y al principio choca, pero uno se acostumbra enseguida. Distinto fue cuando en el desayuno mi nariz se desprendió en el bol de cereales, manchando de leche toda la cocina. Me acojoné, la verdad, pero qué iba a hacer, acabé comiéndomela, total, perdí el gusto cuando la nariz decidió independizarse. Y gracias doy de que en ese momento estaba solo, qué vergüenza, el Lunes, en el concierto, al lado de los altavoces bailando se me cayeron las orejas y claro, uno las da por perdido cuando las pisotean una manada de punkies bailando ska. Suerte que domino el lenguaje de signos. Ese día además fue redondo, de vuelta a casa mi pierna izquierda decidió quedarse en el ascensor e iba, como Hansel y Gretel, marcando el camino con los pelos, dientes y uñas que se iban desprendiendo de mi cuerpo. Todo un galán. Hasta las pecas se me han caído y ahora decoran la alfombra y el ombligo andando por el parque, sobre un hormiguero, es ahora piscina de bichos. He perdido también los dedos, no sé dónde y he empapelado la ciudad con carteles con fotos sobre '¿Ha visto estos dedos?'. Tampoco me preocupa mucho, no creas, apenas duele y he leído por Internet que puede volver a crecer. Es lo que tiene la medicina moderna supongo, que para curar 'x' tienes que acabar con 'y'. Y realmente funciona ¿eh?, los análisis dicen que el cáncer de próstata cae en picado, literalmente, así que pronto estaré curado. Lo que no entiendo es que también se use en los transplantes de cambio de sexo, ya sabes, para quitarte el rabo y esas cosas. Es lo que me faltaba por ver, un travesti malforme, a lo Almodóvar... Y aquí y así me ves, cojo, manco, calvo, sin orejas ni uñas ni dedos, como un muñeco de trapo, como un chiste sin acabar. Pero queriéndote, a ti y tu aceptación de mi forma. Siento que nuestra primera cita tras meses de chat sea en estas condiciones, pero tranquila, sigo con mis modales, carisma, gustos, humor y además, con los genitales bien puestos, aguantando. Es por eso por lo que te he traído a este restaurante caro y con facilidades para minusválidos, para agradecerte tu comprensión. Ven dame un beso... Cariño, te... ¿te faltan dientes en la boca?¿Y las pestañas?¿¡Y las orejas!?
'De cine: El Porno'
Triste, si mi vida fuera una porno, sería un corto. Y un monólogo, en blanco y negro, y mudo. Y al final se vería que todo ha sido un sueño.
Juan Íñigo Gil
Abril14
lunes, 28 de abril de 2014
Wendy te odio, Wendy me odias
Wendy te odio - Wendy me odias
Cinco paredes le han pegado una paliza a mis manos, mientras
estas chillaban, que por favor parasen su incontrolable violencia, profundos
moratones entonan frases para evidenciarlo. No sé si Wendy quiere verme hoy, no
se sí Wendy está de humor para contarme otra de sus historias, la última vez me
dijo “ hey espera, tengo una nueva queja”, así que la dejé dormir un poco más,
liada entre las sábanas de mi cama. Pero hoy no, ambos nos necesitamos.
Tengo miedo de que vuelva a enfadarse, tengo miedo de que
vuelva a gritar hasta quedarse muda, pero me da igual, su cabeza ya reposa
en mi abdomen, y siento como el latido de mi corazón se enrabia contra ella, no
podría decirte si ella me buscó a mí, o yo a ella, da igual, siempre me pegó
bocados en los dedos con sus finos cabellos.
El techo de la habitación está manchado de odio, no importa,
siempre seguirá así, sería extraño que no lo estuviera, te acostumbras al color
blanco, al vacio de su textura, al desencanto de sus formas y sobre todo a él
danzar de los fotones sobre él. Sé que Wendy
está cansada, ayer fumamos marihuana juntos, y eso la agota más todavía, lo sé.
Ayer fue un martes marrón para los dos, estábamos discutiendo en Do menor y me arrancó
el alma una vez más, partió mi voz, y yo la partí a ella, siempre fue humilde y
otoñal, nunca trató de destacar, pero yo la incitaba a pensar, a rajar el aire
con su voz, la incitaba a formar parte de mi odio, la incitaba a recibir mis
golpes. Quise evitarlo, pero es demasiado exótica, me atrae, me llama y voy,
siempre empezamos hablando, pero es inevitable chillar.
No sé si me ha perdonado, no me importa, ahora la acaricio
con la fragancia inconfundible del mayor séptima y parece tranquilizarse, se que
Wendy tiene miedo de salir ahí fuera, y que algún subnormal bajado de tono intente
someterla a un estúpido análisis, que solo hará que su creatividad se reduzca,
pero es fuerte, al menos eso es lo que me cuenta ella, a veces llegó a pensar,
que todo mi dolor es su dolor, y que cuando uno de los dos calla el otro habla.
Seguramente se esté preguntando porque intento hablar con
ella, cuando ya ha amanecido, y el sol no ha pillado bailando nuestro vals
personal una vez más, apuesto a que Wendy también piensa que el mundo es una
mierda, por eso últimamente sus palabras se distorsionan en el ambiente, pero
da igual, es perfecto, es perfecta, somos perfectos, llorar juntos nunca fue tan
bello. Sé que morirá conmigo, si no la destrozo antes.
Villagrán14
miércoles, 23 de abril de 2014
Our wasted time parte 14º
Our wasted time parte 14º
Our wasted time Soundtrack
En casa de Marvin el olor a café se puede percibir en el
aire, son las cinco de la tarde, y sus
hermanas ya han vuelto del jardín de infancia.
—
Hola mamá, ya estoy de vuelta
—
Hola cielo, ¿Qué tal te fue? ¿Algún
inconveniente con la nueva pastilla?
—
No, aunque ahora a parte de preguntarnos si la
habíamos tomado, nos miran los ojos con una especie de lupa
—
¿De veras?
—
Sí, es de lo más extraño
—
No te preocupes, seguro que son pequeños
detalles que necesitan revisar por protocolo, ¿Qué te parece es la clase de este año?
—
Bueno, todo el mundo parece de lo más normal, no
sé , normal
—
¿Normal? ¿Has hecho algún amigo?
—
Esto…amigos, bueno, no. Quiero centrarme en
rentabilizar al máximo mi trabajo, los amigos pueden esperar
—
Así se habla Cariño, personalmente creo que ése,
es el mejor planteamiento posible de cara al nuevo curso, sobre todo teniendo
en cuenta, que cada año, se limita más el número de plazas conforme subes de
curso, apuesto a que vas a dar lo mejor de ti para encontrarte entre los
alumnos a promocionar.
—
Claro mamá
—
Aun así te noto un poco raro, pareces cansado,
más de lo habitual diría yo
—
Bueno, ha sido el primer día, he estado muy
concentrado, así que supongo que tengo un poco de cansancio mental simplemente
—
Bueno, si es así vale, ¿te apetece merendar?
—
Vale, pero no mucho, tampoco es que tenga
demasiado hambre
Acercándose al frigorífico la madre de Marvin saca tres
yogures de colores, rojo, azul y verde. Le da a elegir de entre los tres, coge
el verde. En el salón sus hermanas están viendo la tele, hay un programa
multicultural puesto, y entusiasmadas se mantienen de rodillas frente al
televisor, repitiendo las frases que el presentador enuncia a coro con el resto
de niños del plató.
—
Sin mi trabajo no soy nada, nadie es nada sin su
trabajo queridos niños, ¿vuestros papás y mamás tienen trabajos verdad?
—
¡sí! — respondían a coro
—
Mi trabajo permite a otros como yo, tener
trabajo, y debemos estar agradecidos queridos niños ¿Vosotros queréis un
trabajo también verdad?
—
¡Sí, Señor Rufus!
—
Muy bien, así me gusta, y bien decidme ¿Sabéis
de que ha llegado la hora?
Casi mecánicamente las hermanas de Marvin se levantan del suelo al grito de “La señorita Angie” , a
continuación entra en el plató una joven de unos veintitantos años, vestida con
un traje a dos colores, azul y amarillo, un brillante sombrero de purpurina
amarilla, unas botas blancas con tacones hasta la altura de las rodillas y un
bastón de caramelos.
Un jolgorio de gritos y palmas infantiles se desata en el
plató, mientras, la señorita Angie con una grandísima y forzada sonrisa comienza
a hablar.
—
¡Maravillosos, sois todos maravillosos, que gran
recibimiento, os quiero mis pequeños!
—
Bueno, Señorita Angie, ¿Qué juegos divertidos
nos ha traído hoy? — preguntó Rufus
—
Verás, como cada semana que vengo, hoy todos
estos niños y niñas podrán demostrar lo bueno que son ¿Por qué sois todos muy
buenos verdad niños?
—
¡Sí, señorita Angie!
—
Así me gusta, hoy haremos dos equipos, como ya
es costumbre, el equipo amarillo y el quipo azul, venid niños id tomando
pañuelos
Una masa de unos dieciocho niños se concentra en torno a aquella
colorida joven y se comienzan a poner
los pañuelos. Una vez que todos se han puesto los pañuelos, se los separa en
dos grupos, y en el centro de coloca una pizarra.
—
Muy bien niños, hoy haremos un concurso de
multiplicaciones, cinco de cada equipo representarán al grupo completo saliendo
aquí y haciendo una cuenta por cabeza, tenéis que elegir a cinco de vuestro
grupo entre vosotros para que os represente, y esos elegidos tendrán que saber
las soluciones
Una serie de cuchicheos y susurros rodea a ambos grupos,
mientras los niños eligen entre sí a sus representantes, el equipo amarillo
toma la iniciativa y ya tiene tres elegidos, la señorita Angie se acerca a
ellos y los ayuda a elegir a los dos restantes, mientras el Señor Rufus ayuda
al equipo azul, el cual tímido y con menos iniciativa parece estar algo más
rezagado, después de unos minutos ambos equipos han elegido a sus
representantes.
—
Primero el equipo amarillo responderá a las
multiplicaciones
Los cincos niños elegidos entre ellos mismos, salen a la pizarra
y cada uno escribe la respuesta correcta que creen a lado de la operación. Una vez
terminado el equipo azul procede de la misma manera y vuelven a sus sitios.
—
¡Muy bien, ahora vamos a ver quién tiene más
respuestas correctas! , a ver… ¡cuatro aciertos para el equipo amarillo! ¡Y a
ver… y sólo dos aciertos para el equipo azul! , ha ganado el equipo amarillo
por dos aciertos! ¡enhorabuena niños!
Habéis demostrado sabiduría a la hora de elegir a vuestro representantes,
—
Y que lo digas Angie, ¿Qué creéis que os ha
ocurrido equipo azul? — Preguntó Rufus agachado junto a uno de los elegidos del
equipo azul.
—
Pues, al principio no sabíamos quién debía salir
a hacer las cuentas, teníamos cinco voluntarios que sabíamos que podrían hacer
bien las operaciones, pero como cuatro de esos compañeros ya habían participado
la semana anterior, pensamos en ceder tres puestos a otros, para que pudieran
participar
—
Muy mal , ahí está el fallo queridos niños,
habéis antepuesto un reparto equitativo de las cosas a la seguridad de vuestros
elegidos, no podéis dejar que una pequeña muestra os represente de mala manera,
debéis elegir a los mejores,
—
Si, tiene razón señor Rufus, nos hemos
equivocado
—
¿Sabéis cual es la consecuencia de eso verdad?
—
Si…— musitó ligeramente el niño entrevistado
—
¡El equipo amarillo se lleva el bastón de
caramelo y estará en la parte alta del plató el resto de la semana! ¡enhorabuena
niños, habéis demostrado vuestra valía!
La señorita Angie, les da el bastón de caramelo y los niños
se posicionan en sus nuevos puestos, los niños con el pañuelo amarillo, señalan
chistosos desde arriba, a los de abajo, mientras estos agachan la cabeza y
otros tantos otros, buscan culpables entre los de su propio grupo, la melodía
del final del programa comienza a sonar y el señor Rufus se despide
—
¡Ha sido otra fantástica tarde cultural, gracias
por visualizar nuestro espacio infantil, y recuerden , para participar solo
tienen que llamar al teléfono que aparece en pantalla, ¡El Show de Rufus vuelve
mañana, con más y mejores emociones!
La cámara hace un barrido final y vuelve a enfocar a los
niños sentados en el plató, se puede observar como un niño del equipo amarillo
empuja a otro, del equipo azul para bajar de la parte superior del plató, los
niños eran hermanos gemelos.
Villagrán14
martes, 22 de abril de 2014
Versos a pupilas
Versos a pupilas
Siempre camino un paso detrás tuya
y tu siempre terminas volando
te pierdes por las alturas
y en el suelo me dejas tirado
Soy un candil que se ha apagado
y tu un mar que ruge bravo
me conformo con tus huellas
mientras pisas por mi siembra
vas matando los despojos
secas llantos en mis ojos
Pones luz en mi cristal si la lluvia lo ha empapado
calas dulce mi pesar, que delirio me has montado
soy la gota de tu mar, la misma que lo ha derramado
manchando todo lo demás, sin importar los desagravios
Siempre pienso, y ya has pensado
mi presente es tu futuro
tu pasado, un sueño raro
ya brillan los atardeceres
como solían hacerlo antaño
no puedo coger tu mano
no merezco tal halago
Dame dos segundos, soñare largo el letargo
de unos versos mal fugados, refugiados en tus labios
acogidos en tus ojos, de esos que reflejan rayos
mientras busco por mis venas, algo más que amor y penas
Soy moneda de mil manos, y tu un lucero divorciado
de una luna que se pierde, cuando el sol ha despertado
eres bemol y sostenido, siempre entras en mi adagio
coso arpeggios infinitos al compás de tus latidos
toco notas de tu pelo, pero ya te has levantado
son las doce la mañana, tu sonrisa nunca calla
vas matando los despojos
secas llantos en mis ojos
Pones luz en mi cristal si la lluvia lo ha empapado
calas dulce mi pesar, que delirio me has montado
soy la gota de tu mar, la misma que lo ha derramado
manchando todo lo demás, sin importar los desagravios
Siempre pienso, y ya has pensado
mi presente es tu futuro
tu pasado, un sueño raro
ya brillan los atardeceres
como solían hacerlo antaño
no puedo coger tu mano
no merezco tal halago
Dame dos segundos, soñare largo el letargo
de unos versos mal fugados, refugiados en tus labios
acogidos en tus ojos, de esos que reflejan rayos
mientras busco por mis venas, algo más que amor y penas
Soy moneda de mil manos, y tu un lucero divorciado
de una luna que se pierde, cuando el sol ha despertado
eres bemol y sostenido, siempre entras en mi adagio
coso arpeggios infinitos al compás de tus latidos
toco notas de tu pelo, pero ya te has levantado
son las doce la mañana, tu sonrisa nunca calla
Villagrán14
sábado, 19 de abril de 2014
'Consejos de un padre'
A mis hijos entrego un mundo donde las frases de autoayuda evitarán la tercera guerra mundial, se tiene más compenetración con la lista de reproducción aleatoria que con tu pareja y la única forma de tener medios es partirse por la mitad. Que disfruten como su padre de que ser ateo signifique ser valiente y por ende un rebelde, de que tengan más ordenada la biblioteca del iTunes que la vida y que Google sepa más de ellos que su madre. Que no lo intenten cambiar pero sobre todo que no lo entiendan. Que se refugien en el arte, la comida o el sexo, o que emigren al centro de Europa, entre los muslos de Merkel, o que se refugien en la farlopa, pero que no lo intenten cambiar, que no sean tan necios.
Y aturdidos, cuando se hayan convertido en unos monstruos más, si quieren mi consejo les diré que no merece la pena ser un hijo de puta amargado si no lo sabes expresar de manera incómoda. Por ejemplo, yo siempre he vivido con la sensación de que la vida se me estaba constantemente corriendo en la cara y ni aún así quedaba satisfecha. Que encuentren, con humor, en el arte la humanidad, en el sexo la divinidad y en el amor la escusa. ¡Ah , el amor, el amor es importante, es la manera más barata de llegar al sexo y no acabar en la cárcel!. Que cuiden el cuerpo y no hagan como su padre, que el único ejercicio durante su juventud fueron las pajas en el baño. Deben entender que la religión es el negocio del tormento y que no hay más cielo que el del paladar cuando el chocolate no se quiere despegar. Última hora, la Iglesia reconoce que si la paja dura menos de 5 minutos no es pecado, es un chiste. Que aprendan a querer (y sobre todo a odiar inteligentemente) o en su defecto a escribir. A fin de cuentas, que se mueran antes de que tengan que matarse y recuerden que el fanfarrón de su padre también vivió como el Guardián entre el Centeno, sólo que él no tenía nada que guardar en un mundo donde había centeno para todos.
Juan Íñigo Gil
Abril14
Y aturdidos, cuando se hayan convertido en unos monstruos más, si quieren mi consejo les diré que no merece la pena ser un hijo de puta amargado si no lo sabes expresar de manera incómoda. Por ejemplo, yo siempre he vivido con la sensación de que la vida se me estaba constantemente corriendo en la cara y ni aún así quedaba satisfecha. Que encuentren, con humor, en el arte la humanidad, en el sexo la divinidad y en el amor la escusa. ¡Ah , el amor, el amor es importante, es la manera más barata de llegar al sexo y no acabar en la cárcel!. Que cuiden el cuerpo y no hagan como su padre, que el único ejercicio durante su juventud fueron las pajas en el baño. Deben entender que la religión es el negocio del tormento y que no hay más cielo que el del paladar cuando el chocolate no se quiere despegar. Última hora, la Iglesia reconoce que si la paja dura menos de 5 minutos no es pecado, es un chiste. Que aprendan a querer (y sobre todo a odiar inteligentemente) o en su defecto a escribir. A fin de cuentas, que se mueran antes de que tengan que matarse y recuerden que el fanfarrón de su padre también vivió como el Guardián entre el Centeno, sólo que él no tenía nada que guardar en un mundo donde había centeno para todos.
Juan Íñigo Gil
Abril14
'Balance'
He perdido la fe entre los libros de historia,
la encontré entre muslos y se me repitió en el postre.
He perdido la pasión y me he quedado sin tabaco.
Perdí la diversión en la tregua,
mis ahorros en un atraco.
a mi hermano en la guerra
y la lengua entre dos nalgas.
Sin sueño ni saña,
ni magia en los abrazos
ni mierda en la suela de los zapatos.
He perdido la lealtad por quererme a mí mismo
(y tampoco mereció la pena),
la esperanza en la condena
la terapia como hobby
y el fin como remedio.
He perdido la poesía por feo,
por el asedio de querer quererte demasiado.
Me he perdido por buscarte
y me he podrido al encontrarte;
cálido, en cruz, tiritante, muerto.
He perdido el cielo por un escenario de seda azul,
perezoso y que me mira valiente, furioso.
Y el viento me esquiva y la tierra retrocede,
se marchita la calma y me acuerdo de lo que perdí,
de las vistas de este pozo, del hambre,
de su piel de corcho, de este suicidio amable.
Y pienso que también he perdido
la agonía, las ganas de morir,
la mediocridad, la sinfonía de los besos que se dan para olvidar.
Por perder he perdido hasta unos kilos de más.
He perdido la gracia que nunca tuve,
el alquiler, la guerra, la espada y la pared.
El ruido, los gritos, los susurros, el silencio.
El miedo, la osadía, el rencor, el recuerdo.
Mis fobias, mi caspa, mis duelos y mi casa en el subsuelo.
Lo he perdido todo y aún me queda nada
y aún habiéndolo perdido,
sin respirar ni merecer,
entre nada, nudos, tontos y tantos,
pienso, soledad, que en realidad,
he salido ganando.
Juan Íñigo Gil
Abril14
la encontré entre muslos y se me repitió en el postre.
He perdido la pasión y me he quedado sin tabaco.
Perdí la diversión en la tregua,
mis ahorros en un atraco.
a mi hermano en la guerra
y la lengua entre dos nalgas.
Sin sueño ni saña,
ni magia en los abrazos
ni mierda en la suela de los zapatos.
He perdido la lealtad por quererme a mí mismo
(y tampoco mereció la pena),
la esperanza en la condena
la terapia como hobby
y el fin como remedio.
He perdido la poesía por feo,
por el asedio de querer quererte demasiado.
Me he perdido por buscarte
y me he podrido al encontrarte;
cálido, en cruz, tiritante, muerto.
He perdido el cielo por un escenario de seda azul,
perezoso y que me mira valiente, furioso.
Y el viento me esquiva y la tierra retrocede,
se marchita la calma y me acuerdo de lo que perdí,
de las vistas de este pozo, del hambre,
de su piel de corcho, de este suicidio amable.
Y pienso que también he perdido
la agonía, las ganas de morir,
la mediocridad, la sinfonía de los besos que se dan para olvidar.
Por perder he perdido hasta unos kilos de más.
He perdido la gracia que nunca tuve,
el alquiler, la guerra, la espada y la pared.
El ruido, los gritos, los susurros, el silencio.
El miedo, la osadía, el rencor, el recuerdo.
Mis fobias, mi caspa, mis duelos y mi casa en el subsuelo.
Lo he perdido todo y aún me queda nada
y aún habiéndolo perdido,
sin respirar ni merecer,
entre nada, nudos, tontos y tantos,
pienso, soledad, que en realidad,
he salido ganando.
Juan Íñigo Gil
Abril14
viernes, 18 de abril de 2014
'La mujer, el deseo y el líquido'
'La mujer'
La mujer, mi mujer, debiera tener cuerdas en la espalda para tocarlas por la noche y ahorcarme por la mañana. Pecas que pudiera mover a mi antojo como imanes en la nevera y tacto con sabores. Mi mujer debiera tener los ojos moldeables, caderas de algodón y lengua con termoregulación. Pestañas como abanico, nalgas duras, de metal, manos contorsionistas. Una niña con madurez sexual y el encanto como el de mamá. La boca un buzón y el cuerpo un diccionario. Un desahogo contrachapado, una adivinanza con la solución en el reverso. Una sonata, un orgasmo tangible, una postal del Edén. Con piernas como carreteras, rodillas inmortales y el pecho acolchado. El ombligo es una anécdota entre carnes blancas, serias, y hay una cuerda de funambulista de cadera a cadera, cruzando sobre un fruto esponjoso, magnético. En ella los dientes debieran ser como un regalo tras una boca curtida, felina. Como bombas blancas ordenadas, como un piano mudo. Lógico, debiera tener una cremallera en la espalda, por lo que pudiera pasar. Con tatuajes vivientes y eco en el útero, su cuerpo una flor y la cama un invernadero. La casa del carmín, el refugio de Caín. La sangre vino, la saliva miel. La mirada el olvido, la sonrisa la fe. En la nalga derecha el copyright y en la izquierda mi autoría. Cada paso un poema y cada baile una explosión, una apología al suicidio. Fugaz, pesada, firme, fugada. Para quien jugar no implique jugársela ni perder perderse. Con jugo, a juego con mis despojos, de ojos de gatas, cuerpo en jarra y gemidos turgentes, como pompas de jabón. De puja y paja, sin gastos y a gatas. Sin prisas ni pausas, ni precios ni pactos, atajos ni altibajos. Sin sino y 'no sé', sin pero ni 'para', ni disgusto, ni discusión.
Sin problemas, y con solución.
'El Deseo'
Lo pienso fríamente y me pregunto, ardiendo, ¿Qué haría yo realmente en ese cuerpo? ¿Cuánto aguantaría sin ahogarme, por cuántos temblores empezaría a querer olvidarla, cuántos delirios para cansarme, para querer matarla? Yo, que soy un perdedor hecho para perderla y ella una recompensa tonta, una perra de buen andar. Yo el cazador y ella la sombra, yo la sed y ella el mar. Y no hay remedio, ni agonía, ni amor ni caridad, sólo el deseo que ruge por agitarla, usar y tirar, porque me quiera sin merecer y me idolatre sin saber mi nombre; porque al final y al cabo, ni ella es tan mujer… ni yo soy tan hombre.
'El líquido'
Hay agua estancada en mi boca. Agria, negra. Reposa con calma tapada por una manta de polvo frío, tambaleándose como un soldado herido antes de morir, casi rebosando por mis labios púrpuras y metiéndose entre mis dientes de madera, rodeándolos en un mar infecto, pudriéndolos. Sospecho que habrá huevos dentro, de libélulas tal vez. Cucarachas, lo más probable. Me pica, muevo la lengua para remover el jugo de cadáver y el eco invade mi boca, balanceando la campanilla y anidando entre las llagas. Retumba vivo entre mil sabores, como una llamarada de agonía en una síntesis de asfixia, como si el ratón dominara su situación en el cepo. Lo noto crecer, invade mi nariz, desciende por la garganta, florece por los ojos, cayendo al suelo lento, casi consciente, disolviendo la alfombra. Llega al corazón, pero no se para, se apiada y sigue, me rellena el cuerpo hasta los pies, rebosando por la piel y bañándome completamente. No se me ve, no noto nada.
Y por primera vez, me siento lleno.
Juan Íñigo Gil
Abril14
La mujer, mi mujer, debiera tener cuerdas en la espalda para tocarlas por la noche y ahorcarme por la mañana. Pecas que pudiera mover a mi antojo como imanes en la nevera y tacto con sabores. Mi mujer debiera tener los ojos moldeables, caderas de algodón y lengua con termoregulación. Pestañas como abanico, nalgas duras, de metal, manos contorsionistas. Una niña con madurez sexual y el encanto como el de mamá. La boca un buzón y el cuerpo un diccionario. Un desahogo contrachapado, una adivinanza con la solución en el reverso. Una sonata, un orgasmo tangible, una postal del Edén. Con piernas como carreteras, rodillas inmortales y el pecho acolchado. El ombligo es una anécdota entre carnes blancas, serias, y hay una cuerda de funambulista de cadera a cadera, cruzando sobre un fruto esponjoso, magnético. En ella los dientes debieran ser como un regalo tras una boca curtida, felina. Como bombas blancas ordenadas, como un piano mudo. Lógico, debiera tener una cremallera en la espalda, por lo que pudiera pasar. Con tatuajes vivientes y eco en el útero, su cuerpo una flor y la cama un invernadero. La casa del carmín, el refugio de Caín. La sangre vino, la saliva miel. La mirada el olvido, la sonrisa la fe. En la nalga derecha el copyright y en la izquierda mi autoría. Cada paso un poema y cada baile una explosión, una apología al suicidio. Fugaz, pesada, firme, fugada. Para quien jugar no implique jugársela ni perder perderse. Con jugo, a juego con mis despojos, de ojos de gatas, cuerpo en jarra y gemidos turgentes, como pompas de jabón. De puja y paja, sin gastos y a gatas. Sin prisas ni pausas, ni precios ni pactos, atajos ni altibajos. Sin sino y 'no sé', sin pero ni 'para', ni disgusto, ni discusión.
Sin problemas, y con solución.
'El Deseo'
Lo pienso fríamente y me pregunto, ardiendo, ¿Qué haría yo realmente en ese cuerpo? ¿Cuánto aguantaría sin ahogarme, por cuántos temblores empezaría a querer olvidarla, cuántos delirios para cansarme, para querer matarla? Yo, que soy un perdedor hecho para perderla y ella una recompensa tonta, una perra de buen andar. Yo el cazador y ella la sombra, yo la sed y ella el mar. Y no hay remedio, ni agonía, ni amor ni caridad, sólo el deseo que ruge por agitarla, usar y tirar, porque me quiera sin merecer y me idolatre sin saber mi nombre; porque al final y al cabo, ni ella es tan mujer… ni yo soy tan hombre.
'El líquido'
Hay agua estancada en mi boca. Agria, negra. Reposa con calma tapada por una manta de polvo frío, tambaleándose como un soldado herido antes de morir, casi rebosando por mis labios púrpuras y metiéndose entre mis dientes de madera, rodeándolos en un mar infecto, pudriéndolos. Sospecho que habrá huevos dentro, de libélulas tal vez. Cucarachas, lo más probable. Me pica, muevo la lengua para remover el jugo de cadáver y el eco invade mi boca, balanceando la campanilla y anidando entre las llagas. Retumba vivo entre mil sabores, como una llamarada de agonía en una síntesis de asfixia, como si el ratón dominara su situación en el cepo. Lo noto crecer, invade mi nariz, desciende por la garganta, florece por los ojos, cayendo al suelo lento, casi consciente, disolviendo la alfombra. Llega al corazón, pero no se para, se apiada y sigue, me rellena el cuerpo hasta los pies, rebosando por la piel y bañándome completamente. No se me ve, no noto nada.
Y por primera vez, me siento lleno.
Juan Íñigo Gil
Abril14
domingo, 13 de abril de 2014
'Compilación'
'Los monstruos también queremos querer'
Eres tú mi trauma favorito, la música la terapia y la violencia el refugio. Hablo desde mi cueva, a oscuras y afilando las garras, con mi piel de lagarto y mis ojos de oso. Como un reflejo difuso, señorial, exquisito, con un complejo de Edipo mayor que el de Jesucristo y bañado en mil lamparones de semen que me llegan hasta los calcetines. Y te miro, al fondo, atada, cálida, y no sé si estoy a ciegas o deslumbrado. Tú, que tan bien te sienta gritar así, que pareces comprender que los monstruos también queremos querer, recuerda mi cara cuando te resople en la nuca, no la pierdas, y entiende lo bien que combina el color de las cenizas con el del carmín de tus labios, la belleza en el contraste del verde de mis tripas con el azul de tu ojos, del negro de mi agonía con el gris de tu calma, mi querer quererte y tu resistencia a ser querida.
'Fluir'
Que fluya, como los ruidos a oscuras del cine o por la garganta el café. Los ruidos de ultratumba, como la sangre al río o el silbido entre las paletas de una niña.
Que escape, dulce, impasible, como agua por el desagüe o el humo en la ciudad, como las letras de Dylan, los ecos roncos en la caracola de la mar. La revolución en las calles, la seda por los muslos o el suicidio en el lavabo. Como un brote de sangre, la vida, cuesta arriba, fluyendo boca abajo.
'Religión'
La vida es un don y yo muy torpe, por eso Dios, líbrame de mí antes de que lo haga yo a mi manera.
'De(s)precio'
Háblame de libertad comiendo en un McDonalds o de Dios en la cama.
De la paz desde las trincheras y la igualdad desde un palco.
Habla de medidas, luchas de clase y economía mientras tomamos un tinto
y luego dime, cariño, sinceramente, por cuánto se la chuparías a Clinton.
'Ayunas'
'Lo que perdemos con el tiempo es lo que ganamos con la muerte' Pensaba fumando en ayunas, deseando por fin ganar algo.
'Puta'
La 'puta' no lo es por cómo se viste sino por cómo se desnuda.
'Memoria'
Estoy deseando que inventen la memoria táctil para poder dejarte ir.
'Con-tacto'
La vida me tiene el mismo trato que Mazinger Z haciéndome un tacto rectal. ¡Puños fuera!.
'Sexo oral con una monja'
Cuando lo abrí aún olía a sacristía antigua y sin embargo allí no encontré nada sagrado, aunque bien reconozco que aquello debiera ser como abrir la tumba de Jesucristo al tercer día, porque el olor era similar. Tenía el tacto recio, como de retablo mal pulido o la entrada al arca de Noé. Me apresuré a soplarlo como soplaban los antiguos dioses, a lavarlo con saliva como Jesús a los discípulos y a toquetear mientras se retorcía como un arbusto ardiendo, ansioso, como esperando una nueva plaga. Mientras oraba como sacándole brillo a las puertas del cielo se me ocurrió el chiste de que aquello valdría como prólogo de la biblia, y puestos a pensar, me imaginé que Dios debió hacerlo parecido con María, pero mucho peor, ni comparar en tareas mecánicas mis manos de pianista con su pico de paloma. Mientras tanto, ella pareció haber aprendido la lengua de Sodoma y Gomorra de golpe por las cosas que susurraba. Si la vieran las demás hermanas, antes de unirse al festín, la acusarían de exorcismo. Juro que no debiera hacer más calor en el infierno que bajo es sotana ni tierras más blancas que las aquellas carnes. Paré de repente al escuchar un grito que juraba 'Ave Purísima', y tras pensar el chiste 'más bien Conejo Bendito' -siempre fui muy chistoso- resulté bañado en aquella pila bautismal. Era la primera vez que la Iglesia, tras darme de comer, me invitaba al postre. Salí empapado de entre esos muslos de mármol como patas de Cordero, y al alzar la mirada como un ser piadoso, como el que espera un perdón divino, me encontré a aquella hija del Demonio resoplando, colorada y con el pelo suelto, bebiendo de vino tinto sagrado y pidiéndome un piti.
Alabada sea la carne, Sor Magdalena.
Juan Íñigo Gil
Abril14
Eres tú mi trauma favorito, la música la terapia y la violencia el refugio. Hablo desde mi cueva, a oscuras y afilando las garras, con mi piel de lagarto y mis ojos de oso. Como un reflejo difuso, señorial, exquisito, con un complejo de Edipo mayor que el de Jesucristo y bañado en mil lamparones de semen que me llegan hasta los calcetines. Y te miro, al fondo, atada, cálida, y no sé si estoy a ciegas o deslumbrado. Tú, que tan bien te sienta gritar así, que pareces comprender que los monstruos también queremos querer, recuerda mi cara cuando te resople en la nuca, no la pierdas, y entiende lo bien que combina el color de las cenizas con el del carmín de tus labios, la belleza en el contraste del verde de mis tripas con el azul de tu ojos, del negro de mi agonía con el gris de tu calma, mi querer quererte y tu resistencia a ser querida.
'Fluir'
Que fluya, como los ruidos a oscuras del cine o por la garganta el café. Los ruidos de ultratumba, como la sangre al río o el silbido entre las paletas de una niña.
Que escape, dulce, impasible, como agua por el desagüe o el humo en la ciudad, como las letras de Dylan, los ecos roncos en la caracola de la mar. La revolución en las calles, la seda por los muslos o el suicidio en el lavabo. Como un brote de sangre, la vida, cuesta arriba, fluyendo boca abajo.
'Religión'
La vida es un don y yo muy torpe, por eso Dios, líbrame de mí antes de que lo haga yo a mi manera.
'De(s)precio'
Háblame de libertad comiendo en un McDonalds o de Dios en la cama.
De la paz desde las trincheras y la igualdad desde un palco.
Habla de medidas, luchas de clase y economía mientras tomamos un tinto
y luego dime, cariño, sinceramente, por cuánto se la chuparías a Clinton.
'Ayunas'
'Lo que perdemos con el tiempo es lo que ganamos con la muerte' Pensaba fumando en ayunas, deseando por fin ganar algo.
'Puta'
La 'puta' no lo es por cómo se viste sino por cómo se desnuda.
'Memoria'
Estoy deseando que inventen la memoria táctil para poder dejarte ir.
'Con-tacto'
La vida me tiene el mismo trato que Mazinger Z haciéndome un tacto rectal. ¡Puños fuera!.
'Sexo oral con una monja'
Cuando lo abrí aún olía a sacristía antigua y sin embargo allí no encontré nada sagrado, aunque bien reconozco que aquello debiera ser como abrir la tumba de Jesucristo al tercer día, porque el olor era similar. Tenía el tacto recio, como de retablo mal pulido o la entrada al arca de Noé. Me apresuré a soplarlo como soplaban los antiguos dioses, a lavarlo con saliva como Jesús a los discípulos y a toquetear mientras se retorcía como un arbusto ardiendo, ansioso, como esperando una nueva plaga. Mientras oraba como sacándole brillo a las puertas del cielo se me ocurrió el chiste de que aquello valdría como prólogo de la biblia, y puestos a pensar, me imaginé que Dios debió hacerlo parecido con María, pero mucho peor, ni comparar en tareas mecánicas mis manos de pianista con su pico de paloma. Mientras tanto, ella pareció haber aprendido la lengua de Sodoma y Gomorra de golpe por las cosas que susurraba. Si la vieran las demás hermanas, antes de unirse al festín, la acusarían de exorcismo. Juro que no debiera hacer más calor en el infierno que bajo es sotana ni tierras más blancas que las aquellas carnes. Paré de repente al escuchar un grito que juraba 'Ave Purísima', y tras pensar el chiste 'más bien Conejo Bendito' -siempre fui muy chistoso- resulté bañado en aquella pila bautismal. Era la primera vez que la Iglesia, tras darme de comer, me invitaba al postre. Salí empapado de entre esos muslos de mármol como patas de Cordero, y al alzar la mirada como un ser piadoso, como el que espera un perdón divino, me encontré a aquella hija del Demonio resoplando, colorada y con el pelo suelto, bebiendo de vino tinto sagrado y pidiéndome un piti.
Alabada sea la carne, Sor Magdalena.
Juan Íñigo Gil
Abril14
sábado, 12 de abril de 2014
P.H.E
P.H.E
Perfect harmony of education
A bass sound in the silence of the night
too many shouts together make me shine
there's no bastards to fuck me over
just a bottle wich make'em older
Give'em all the they used to have
or they'll try to catch anoher one
to make their world even false
my eyes never saw so many dorks
I'm the worst notice you can recive
I will be the words from your desires
I can try to love all the things I like
spit over your face will make me fine
Why you walk over your lies
all us know you are just a clown
please get back and let to cry
you're they need , they just need folks
Chaos could be a little of mine
God forgive , but he hates i'm alive
How many debts you have to pay
I'll be waiting, i'll be okay
It's was so easy to say
"you've lost your time again"
you just show your face
to make the rest see their pain
Villagran14
sábado, 5 de abril de 2014
'Problemario'
'Como Nada'
Nada como destrozar una vida mediocre con una idea perfecta,
como mi visión podrida del mundo a juego con el color de mi ropa interior,
como asumir que la apatía es la venganza de la inteligencia,
que la verdadera revolución comienza por odiarse a uno miso.
'Mis amores'
De todos mis amores
los más románticos, los de peor desenlace
los más sexuales, los indeseados
los más caros, los de saldo y esquina
los más reales, los más mentirosos
los más efectivos, los imposibles.
'En pompa'
El mundo en pompa
y el ninfómano bloqueado,
el artista describiéndolo
el niño asustado
el político privatizando
el matemático con la calculadora
y el religioso rezando.
El mundo en pompa,
y sólo el sociópata usando condón.
'No hay lugar'
Como un Robinson Crusoe en las llagas de tu cuerpo.
Soy un extraño en mi vida y un refugiado en la tuya.
Moribundo, ansioso, deseando que haya lugar en la utopía para el arte
en el arte para la muerte,
en tu muerte para mí.
Juan Íñigo Gil
Abril14
Nada como destrozar una vida mediocre con una idea perfecta,
como mi visión podrida del mundo a juego con el color de mi ropa interior,
como asumir que la apatía es la venganza de la inteligencia,
que la verdadera revolución comienza por odiarse a uno miso.
'Mis amores'
De todos mis amores
los más románticos, los de peor desenlace
los más sexuales, los indeseados
los más caros, los de saldo y esquina
los más reales, los más mentirosos
los más efectivos, los imposibles.
'En pompa'
El mundo en pompa
y el ninfómano bloqueado,
el artista describiéndolo
el niño asustado
el político privatizando
el matemático con la calculadora
y el religioso rezando.
El mundo en pompa,
y sólo el sociópata usando condón.
'No hay lugar'
Como un Robinson Crusoe en las llagas de tu cuerpo.
Soy un extraño en mi vida y un refugiado en la tuya.
Moribundo, ansioso, deseando que haya lugar en la utopía para el arte
en el arte para la muerte,
en tu muerte para mí.
Juan Íñigo Gil
Abril14
'Minucias'
Microcuentos y otros descartes
- Tardó más en elegir qué ponerse que en quitarse la ropa después de cenar.
- Al ponerle el anillo pensó: ‘Manos grandes, las va a necesitar.’
- ‘No todo va a ser pensar’ me mentía mientras te pensaba desnuda.
- El día que llovió horizontal culparon al inventor del paraguas.
- ¿Llora la princesa por ser fea, porque no quiere serlo o porque llorar la hace fea?
- Dios os la tiene jurada porque quiere suicidarse y lo creasteis inmortal.
- A las escamas de tu recuerdo le siguió el plumaje de tu anhelo y la piel de tu ausencia.
- Desolado, nadie creyó al ninfómano cuando pidió un abrazo.
- Recuerdo. Resolver. Revólver.
- Ella de polvos con prisa y yo de polvo en la repisa.
- Cuando lo arrestaron le temblaban las manos menos que cuando firmó matrimonio y más que cuando apretó el gatillo.
- El liricista del tejado, cansado de poesía, aprovechó su sitio para ver escotes desde las alturas.
- Siempre seré yo pero nunca seré mío, siempre fuiste mía porque nunca fuiste tú.
- La mató para añadir una nueva voz a las de su cabeza.
- Liebre libra Lunes, liebre lame liendres, liebre ladra lunas, liebre labra libre.
- Bipolar, se hizo escritor para jugar con las palabras que tienen doble sentido.
- Y como aquel amor era increíble, no se lo creyó.
- Y hallo llaves y huyo de llamas y ahuyento el llanto aullando a llagas.
- Y entre tanto me entretengo, me entreno para el estreno jugando un tango con mis dedos (Micropaja)
-Ojos de muerte, ojeras de vida, pestañas prometidas, pupila nodriza, párpados guardianes y un guiño de partida.
- Cuando despertó, el narrador seguía allí, espiándola tras la mirilla.
- Asiste el poeta, asiente el genio y asume el tonto.
- Mujer florero y hombre armario buscan hogar para tirar la casa por la ventana.
- Recordarte es coger aire antes de ahorcarse
- No será tan buena la vida cuando nadie repite...
- Microcuento del Violador Impotente: Cuando le bajó la falda, tan solo levantó la voz.
- Borracho, aquel día descubrí que el amor podía ser capicúa.
- La perdiz se hizo caníbal para poder ser feliz.
- No te respondí por estar demasiado ocupada secándome lo mucho que me la sudaba tu pregunta.
- Tengo el alma empapada de lo mucho que me suda la polla.
- Aquella minifalda no tapaba sus piernas pero sí mis carencias.
- Fundió al hombre hojalata con solo una mirada.
- 20 años jugando a las pajas y sigo perdiendo.
- Funambulista con estrés se lleva el trabajo a casa.
- Lo que importa es el interior y en el mío sólo hay grasa y semen.
- Hay vida tras la muerte pero allí tampoco hay nada que hacer.
- Casi es más importante aprender a temer que a amar, olvidarte a tenerte que olvidar.
Barbies y Mafaldas.
Me bastó un Ken para saber que en el amor más vale un beso que mil palabras, una falda corta que una conversación larga. Mejor depilada que sincera, tener compañía a tener un compañero… Me bastó con desmaquillarme el alma para saber que vosotras tan Barbies y yo tan Mafalda.
Juan Íñigo Gil
2013
- Tardó más en elegir qué ponerse que en quitarse la ropa después de cenar.
- Al ponerle el anillo pensó: ‘Manos grandes, las va a necesitar.’
- ‘No todo va a ser pensar’ me mentía mientras te pensaba desnuda.
- El día que llovió horizontal culparon al inventor del paraguas.
- ¿Llora la princesa por ser fea, porque no quiere serlo o porque llorar la hace fea?
- Dios os la tiene jurada porque quiere suicidarse y lo creasteis inmortal.
- A las escamas de tu recuerdo le siguió el plumaje de tu anhelo y la piel de tu ausencia.
- Desolado, nadie creyó al ninfómano cuando pidió un abrazo.
- Recuerdo. Resolver. Revólver.
- Ella de polvos con prisa y yo de polvo en la repisa.
- Cuando lo arrestaron le temblaban las manos menos que cuando firmó matrimonio y más que cuando apretó el gatillo.
- El liricista del tejado, cansado de poesía, aprovechó su sitio para ver escotes desde las alturas.
- Siempre seré yo pero nunca seré mío, siempre fuiste mía porque nunca fuiste tú.
- La mató para añadir una nueva voz a las de su cabeza.
- Liebre libra Lunes, liebre lame liendres, liebre ladra lunas, liebre labra libre.
- Bipolar, se hizo escritor para jugar con las palabras que tienen doble sentido.
- Y como aquel amor era increíble, no se lo creyó.
- Y hallo llaves y huyo de llamas y ahuyento el llanto aullando a llagas.
- Y entre tanto me entretengo, me entreno para el estreno jugando un tango con mis dedos (Micropaja)
-Ojos de muerte, ojeras de vida, pestañas prometidas, pupila nodriza, párpados guardianes y un guiño de partida.
- Cuando despertó, el narrador seguía allí, espiándola tras la mirilla.
- Asiste el poeta, asiente el genio y asume el tonto.
- Mujer florero y hombre armario buscan hogar para tirar la casa por la ventana.
- Recordarte es coger aire antes de ahorcarse
- No será tan buena la vida cuando nadie repite...
- Microcuento del Violador Impotente: Cuando le bajó la falda, tan solo levantó la voz.
- Borracho, aquel día descubrí que el amor podía ser capicúa.
- La perdiz se hizo caníbal para poder ser feliz.
- No te respondí por estar demasiado ocupada secándome lo mucho que me la sudaba tu pregunta.
- Tengo el alma empapada de lo mucho que me suda la polla.
- Aquella minifalda no tapaba sus piernas pero sí mis carencias.
- Fundió al hombre hojalata con solo una mirada.
- 20 años jugando a las pajas y sigo perdiendo.
- Funambulista con estrés se lleva el trabajo a casa.
- Lo que importa es el interior y en el mío sólo hay grasa y semen.
- Hay vida tras la muerte pero allí tampoco hay nada que hacer.
- Casi es más importante aprender a temer que a amar, olvidarte a tenerte que olvidar.
Barbies y Mafaldas.
Me bastó un Ken para saber que en el amor más vale un beso que mil palabras, una falda corta que una conversación larga. Mejor depilada que sincera, tener compañía a tener un compañero… Me bastó con desmaquillarme el alma para saber que vosotras tan Barbies y yo tan Mafalda.
Juan Íñigo Gil
2013
viernes, 4 de abril de 2014
'El Funambulista'
¡Qué sorpresa cuando el funambulista se bajó la bragueta y empezó a meneársela en mitad del espectáculo! Al principio, no os voy a engañar, el público, siempre moralista, decente y con razón, no se lo podía creer. La abuela se ajustaba las gafas, el niño se escondía tras la espalda de su padre, quien reñía a la madre por mirar, aquel señor calvo, disimulando con cara de asco, sacó unos prismáticos, y otros, la mayoría, simplemente se quedaron atónitos. Mientras tanto el showman, porque recuerden que aquello era un show, seguía a lo suyo, sacudiéndose el bastón entre focos y musiquilla tonta de circo, con movimientos rítmicos y la mirada casi perdida hacia arriba, iluminada por mil luces de colores. Entre el batir de sus castañas y aquella música se fundieron los abucheos que surgieron tras la sorpresa de manera repentina, impulsados cuando el señor que reñía a la madre por mirar comenzó a insultar para parar aquella atrocidad. Rápidamente se le sumaron otros sectores de la grada, incluidos los otros matrimonios, las parejas de jóvenes, los negros, los niños, los calvos y hasta el grupito de monjas de la Caridad, que aprovecharon sus pasteles artesanales para tirárselos sin éxito al sudoso hombre de la cuerda. No crean que los insultos duraron poco o fueron de levedad, aunque al protagonista así le debió resultar, pues con la mano que no tenía libre pedía más, aplaudiendo incluso contra su pierna. Esto pareció calar en un sector de la grada, que ante tal elegancia y majestuosidad interpretó aquel acto como parte del espectáculo, sabiendo integrar tal hecho en el show como una metáfora o una alegoría, siendo además un extra de dificultad tremendo para un hombre que está sobre una cuerda a 20 metros. Por eso, supongo, comenzaron a aplaudir como locos, ovacionando a hombre de las alturas con halagos y piropos. El resto del público, poco a poco, al ver que la intensidad creciente y mayoritaria de este grupo, fueron uniéndose a él como por arte de magia, pasando de la insultos a los ánimos, del asco a la sonrisa expectante. El funambulista, hasta entonces casi en segundo plano, al ver tal apoyo empezó a aligerar el ritmo, subiendo incluso la mano libre en señal de victoria, cerrando el puño. Abajo todos expectantes esperaban ansiosos el clímax del show (El calvo incluso abrió la boca).
Iban todos al compás, creando un ambiente victorioso de palmas rítmicas que tapaban la música, in crescendo, esperando el regalo. Y el regalo vino cuando el funambulista apretó fuerte los ojos y gemió sordamente, como mareándose, salpicando de júbilo y alegría a todo aquél público solemne, decente y racional. Y es que el público siempre lleva la razón. El estadillo de palmas fue increíble, indescriptible. La gente de pie, algunos de rodillas y tragando saliva, las monjitas arrojándole la ropa interior, las parejas abrazándose, blancos limpiando a negros, los niños tomando fotos...
Si por un casual son tan incrédulos como para pensar que me lo estoy inventando o simplemente exagero (quizás también requieran un chorreazo de leche desde las alturas), mejor no les contaré cuando el funambulista, crecido por su éxito rotundo, decidió bajarse los pantalones y, a 20 metros de alturas, ponerse en cuclillas mirando hacia el público.
Juan Íñigo Gil
Abril14
Iban todos al compás, creando un ambiente victorioso de palmas rítmicas que tapaban la música, in crescendo, esperando el regalo. Y el regalo vino cuando el funambulista apretó fuerte los ojos y gemió sordamente, como mareándose, salpicando de júbilo y alegría a todo aquél público solemne, decente y racional. Y es que el público siempre lleva la razón. El estadillo de palmas fue increíble, indescriptible. La gente de pie, algunos de rodillas y tragando saliva, las monjitas arrojándole la ropa interior, las parejas abrazándose, blancos limpiando a negros, los niños tomando fotos...
Si por un casual son tan incrédulos como para pensar que me lo estoy inventando o simplemente exagero (quizás también requieran un chorreazo de leche desde las alturas), mejor no les contaré cuando el funambulista, crecido por su éxito rotundo, decidió bajarse los pantalones y, a 20 metros de alturas, ponerse en cuclillas mirando hacia el público.
Juan Íñigo Gil
Abril14
miércoles, 2 de abril de 2014
Our wasted time 13º parte
Our wasted time 13º parte
Our wasted time Soundtrack- Playground
Las vallas del colegio no son
excesivamente altas, tienen metro y medio de muro y arriba una pequeña reja de
un metro, rellena con placas de cristales azules y amarillos. Se pueden
observar a través del muro, las personas de las otras categorías.
El patio del
recreo es un lugar desolador, reina un completo silencio, y muy de vez en
cuando se puede escuchar el susurro de alguna conversación, los alumnos casi no
se comunican los unos con los otros, puesto que los niveles de exigencia son
altos y se crea una fuerte competencia, que conforme crecen. se acentúa aun
más.
En el patio de recreo del primer
departamento, los niños juegan unos con otros, charlan y se ríen. Se puede
observar un ambiente mucho más suave y limpio, unos juegan al futbol, otros a
baloncesto y pequeños corros, se promulgan a lo largo y ancho del patio. En
ellos niñas y niños juegan juntos y cantan canciones, parece que no haya ni un
ápice de vergüenza y prejuicios entre ellos, parecen felices.
Marvin se encuentra absorto,
mirando el panorama. Se acuerda de sus otros años en el colegio, y siente una
ligera nostalgia, ahora tiene que dar la talla, no tiene tiempo para deslices
estúpidos, tiene que estar al cien por cien, no hace otra cosa que pensar en
ello.
No quiere ser uno de los cinco que echen para atrás al acabar el curso,
su deseo es encontrarse entre los diez seleccionados, para ascender un escalón más
como estudiante y como persona, poder
disfrutar de una especial valoración por el resto del mundo, siempre lo atrajo
de sobremanera. Pegado a una pared y
cabizbajo, dejando que su flequillo rubio le tape la línea de visión, Marvin
comienza a escuchar una conversación de unos compañeros de su clase.
Es un grupo de tres, parece haber
un cabecilla, que lleva el hilo de la conversación, pero cambia de boca
constantemente
—
Es una mierda que el muro, que nos separa de la
categoría tres sea tan alto, me encantaría ver a las tias que hay allí, dicen
que son como ángeles— comentó el cabecilla
—
Si, estaría bien, ¿por qué tendremos que conformarnos con ver a esos inútiles de la
primera categoría?, se pasan el día dando saltitos y haciendo el ganso, son
sumamente infantiles
—
Es extraño, parece como si los recreos
estuvieran escalonados, los primeros no ven a nadie, nosotros vemos a los
segundos pero no a los terceros, y los terceros lo ven todo ¿Qué pensarán de
nosotros, cuando nos miren desde ahí arriba?
—
¡Seguro que todas las tías se pasan la media
hora de recreo poniéndome ojitos!
—
¿Pero qué dices?— se ríe el segundo de los tres—
¿Te has fijado bien?, si se fijasen en alguien, sería con toda seguridad en mí.
Tengo mucha más envergadura que tú
—
¡Tú lo que estás es gordo, ni envergadura ni
nada, Cerebro Tom, eso es lo que vale!
¡Deberías ponerlo más en práctica, seguro que ahora mismo te están
escuchando decir bobadas!
—
Sí Tom, hoy en día la fuerza no vale, tienes que
ser más listo que el resto, tienes que ser mejor que el resto, el resto tiene
que saber que es “el resto” y como tal doblegarse a la inteligencia de los
adaptados, ¿Es eso lo que quieres Tom? ¿Quieres ser un paria más? — Se
carcajean ambos
—
¡No estoy gordo!, ¡estáis envidiosos de mí,
simplemente! , y no aguantáis que os haga sombra
—
¡Eso Tom! , eso es lo único que haces, ¡Dar
sombra!, podrían colocarte encima de una de las canastas de baloncestos de la
categoría uno, para que les dieras sombra en verano, ¡Puto gordo!
—
¡No me llames gordo!, !Que os jodan a los dos!—
acto seguido se marchó
—
Joder Terry te has pasado
—
¿Qué me he pasado?, no…me parece que tu tampoco
lo entiendes, mi querido Arthur—y le cogió la cabeza con una mano
—
¡Esto!, ¿Ves? Es nuestro pasaporte a la
categoría tres, aquí no van a seleccionarte por tu cara bonita, aquí pesan
nuestros cerebros, y el que más pese es el ganador. El ser humano no está hecho
para convivir en igualdad Arthur, siempre tiene que haber un escalafón
superior, y yo quiero estar ahí ¿Me entiendes Arthur? ¡Mírame!
—
Si, si, lo he entendido Terry, ¡me haces daño!
—
Vale, veo que lo captas, ¿Vamos a buscar a Tom?
—
¿Qué?
¿Quieres ir a buscar a ese perdedor, en serio? La mitad de los que están
aquí son carroña, que acabarán en un puesto comercial de mierda, o tras el
mostrador de alguna compañía ofreciendo artículos de cosmética y parafarmacia
—
Creía que Tom era nuestro amigo, ya sabes… aquí
la gente no suele hacer amigos, al menos nosotros nos habíamos entendido bien
desde el principio
—
Solo nos sentamos juntos en un banco de pupitres
Arthur, eso no significa que seamos amigos, pero bueno…tampoco me queda otra
opción, sino me mataría el aburrimiento
Descolocado, Arthur se muestra
nervioso, e intenta reconducir el hilo de la conversación para poner pies en
polvorosa.
—
Si estas en lo cierto, aquí todo es muy aburrido,
—
Nunca te pregunté tu opinión
—
Ha… bueno quizás podríamos ir a buscar a Tom,
seguro que está intentando consolarse con las magdalenas de la cafetería, ¡que
estúpido! ¿No te parece?
—
Mira, por fin has dicho algo medianamente
agradable para mis oídos en lo que va de mañana, claro vallamos, seguro que ese
tonel, puede soportar más desmoralizaciones de las que aparenta soportar
Una sonrisa cruel se dibuja en
sus caras, Arthur, habiéndose arrastrado
un poco, comprueba que Terry mínimamente le rinde un poco de su favor, cuando le
comen la oreja.
—
¿No te parecen gilipollas?— una voz femenina y
reconocible para Marvin se desliza a su izquierda
Marvin despega los ojos del suelo
y se encuentra directamente a Tracy ante sus ojos
—
¡Tú!
—
¡Yo! , ¡muy bien! ¿Estamos jugando a los
pronombres personales? No lo sabía
—
¡Tú...!! Tú ! —Marvin casi no articula palabra
—
¡Joder, haber si va a resultar que tú también eres
gilipollas! ¿Yo qué? ¡Habla!, o al menos intenta decir algo coherente
—
¡Tú eres la que ha contradicho a la señorita
Cassie! ¡Vete! , no quiero que me vean contigo, van a pensar que soy como tú
—
¿Y cómo soy? , si puede saberse
—
Eres rebelde y borde , además tratas de reventar
la clase a cada dos por tres, ¡en matemáticas estabas tarareando cancones y
molestando a toda la clase!
—
¡Había terminado esa mierda de ecuaciones
lineales…estaban chupadas
—
Estaban chupadas, estaban chupadas… ¿lo ves? ¡eres idiota!
—
No seré tan idiota cuando las terminé antes que
tu ¡Lento!
—
¡Ha!, ¡¿Olvídame quieres?!
—
¡Tú mandas coleguita!
—
¡ Eres un Bicho raro! Y no soy tu coleguita
Marvin se aleja de Tracy a pasos agigantados, ésta se queda
donde él estaba y se limita a verlo alejarse, tiene una sonrisa de oreja a
oreja, si algo le gustaba a Tracy era exactamente eso, sacar a la gente de quicio
y hacerlas explotar. Era su hobbie personal desde hacía años, en un mundo con
una sociedad tan competitiva, chinchar a la gente era sumamente fácil, con el
hecho de mostrarse diferente ya resultaba grotesco a la vista de los demás.
Villagrán14
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