martes, 27 de agosto de 2013

Poemita de un Papá (yo) a su hija

Judith:

Llegaste a mi vida un día
con las uñas rosas...
Y yo largas,
Llegaste a mi vida,
Hace ya nueve meses,
Pequeño gusanito de luz incandescente...
Te amo, pequeño rallo de vida,
Te daría... Daré todos mis sueños,
Mis amores, esfuerzos y oraciones.
Mírame un segundo, cosa chica...
Que yo me voy ya, hasta mañana,
Y hasta que mañana te vea sin ti muero...

Wendolino Macías

miércoles, 21 de agosto de 2013

Si me hubieras dejado

Si me hubieras dejado... habría peleado con osos y leones por tus besos, todas las mañanas... Habría cantado "Only you" hasta acabar ronco y exhausto, hasta cavar mi tumba de notas musicales... Habría rondado a tu alrededor cien millones de noches.

Si me hubieras dejado, tan solo un segundo arreglar las cosas, habría tomado mis herramientas y lo hubiera intentado... Habría subido montañas para alcanzar los ingredientes secretos que curan males que sólo tu y yo padecemos... Habría escrito los poemas que te erizan la piel y hacen bailar a los tatuajes de tu espalda.

Si me hubieras dejado, te habría exprimido como un tubo de pasta de dientes, hasta la última gota de tu dulzura... Habría construido pirámides de espejos solo para poder verte de maneras diferentes... Habría mirado los caleidoscopios de tu sonrisa de niña traviesa, meneando tus caderas de loba poderosa.

Si me hubieras dejado, tan solo un segundo más, una milésima más... Sería un segundo más feliz que ahora soy... Iría un segundo atrás en este horrible pesar que me atormenta por las noches... Faltaría un segundo más para curarme...

Si me hubieras dejado, habríamos cambiado el mundo...


Wendolino Macías

domingo, 18 de agosto de 2013

Demasiado Nosotros

Mi bola, tus bolos
Mi lodo, tu lado
Mi moda, tu dama
Mi ama, tú amas
Mi lona, tu Luna
Mi luto, tu lote
Mi zulo, tu celo
Mi copa, tu cupo
Mi pausa, tu pauta
Mi causa, tu casa
Mi visa, tu vida
Mi prisa, tu presa
Mi ruta, tu reto
Mi musa, tu misa
Mi fusta, tu fiesta
Mi tema, tú temes
Mi mito, tu mitin
Mi tema, tu meta
Mi gato, tu gasto
Mi torre, tu reto
Mi sayo, tu sello
Mis rezos, tus rizos
Mi logro, tu logo
Mi horca, tu hogar
Mi harén, tu hangar
Mi horno, tu honra
Mi oferta, tu ofensa
Mis besos, tu base
Mis rimas, tus remos
Mi canas, tu canon

Mi “peros”, tus “para”
Mis trencas, tus trenzas
Mi orbe, tu órbita
Mi argot, tu argolla
Mis náuseas, tu náutica
Mi cúmulo, tu cúpula
Mi bala, tu balada
Mi ojalá, tu hojalata
Mi misterio, tu mística
Mi artefacto, tu artilugio
Mi instinto, tu extintor
Mis gemas, tus gemidos
Mi concepto, tu convenio
Mi recinto, tus recuerdos
Mi espacio, tus esposas
Mi postilla, tu postura
Mis fantasmas, tu fantasía
Mis mendrugos, tú mendigas
Mi dirección, tus directrices
Mi menosprecio, tu menopausia
Mi impotencia, tu importancia


Mi yoyo, tu tutú
Yo tan yo… y tú tan tú;
Y juntos, demasiado nosotros.


Juan Íñigo Gil
15/08/2013



viernes, 16 de agosto de 2013

El Tiempo

Yo pienso que el ser humano es esclavo de su propio progreso.

La coordinación en masa que se necesita para que el mundo que conocemos tenga un cierto orden necesita directamente de un horario bien planificado para que todos entren en un mutuo acuerdo. Pero esto, nos lleva a un ciclo forzoso por el cual estamos condicionados a ir en una sola dirección, porque, si por el contrario intentamos salir de ese ciclo, podemos crear un caos en nuestra vida y en la de los demás. 
Por ejemplo:

Cuando nacemos y tenemos edad suficiente para ir a la escuela, sin quererlo nos introducen en un sistema  organizado con horarios que tenemos que cumplir, aun en contra de nuestra voluntad.

Si te desvías, te dicen que todo es por tu bien, que es para tu futuro, pero ¿Qué pasa si yo no quiero ese futuro?

De todos modos, aunque te resistas, te limitará, te condicionará, y te atrapará en ese ciclo creado por un sistema en el que realmente no tenemos muchas opciones de elección.

El tiempo, algo que es necesario para nosotros, los obsesos del control, y que nos ha llevado a no dar opción, y si se la intentamos dar, te verás con todo en tu contra, y al final te rendirás a él, al tiempo.

Raúl Gutiérrez

Time Issues

Nunca creyó en la existencia del tiempo: El pasado se resumía a esa amalgama de recuerdos, que sabía adulterados por su mente, y que se le antojaban, por tanto, irreales; el presente no dura, en realidad para Él era el paso de futuro a pasado, el mínimo instante en que algo dejaba de ser posibilidad para ser consecuencia... El futuro en cambio siempre fue su favorito... desconocido enemigo para el común de los mortales... Él en cambio sabía que el futuro no era infinito, en cambio había una serie de posibilidades finitas que serían marcadas en el momento adecuado por sus decisiones. El futuro siempre fue su favorito...

Tic tac, tic tac, tic tac... Llego tarde, no sé si es por el helado que paré a tomar cuando ya era casi la hora de salir, que hizo que manchara mi blusa de chocolate y tuviera que cambiarla, o el hecho de tener que parar a echar gasoil del viejo volkswagen golf del 92... Pero... Tic tac, tic tac, tic tac... Sigo llegando tarde. Aceleré el viejo motor, gastando más de lo que quizás podía permitirme, solo pensar en sus ojos, en su boca, en lo que venía en su vientre... La llamada me había pillado durmiendo, y el sueño aun me enlentecía... Tic tac, tic tac, tic tac... No fui capaz de verlo, allí cruzando, tic tac, cinco segundos antes no había pasado nada, cinco segundos más tarde, tampoco. Tic tac, tic tac, tic tac... Pero ese día mientras mi hija nacía yo había matado a alguien...

Wendolino Macías

jueves, 15 de agosto de 2013

Reflexión de un cadáver


Ni los gráficos de los ordenadores más potentes podrían representar la imagen en mi mente de aquella bala atravesando el cráneo de aquella cría de siete años. Ensimismado, miraba hacia abajo en el furgón blindado casi a oscuras, el olor a pólvora y tormento en el aire mustio.

Sería iluso si pensara que con los años la humanidad aprendía de sus errores que se apilan en forma de cadáveres en las puertas de nuestra conciencia, otra guerra, otra batalla, la misma obra, distintos (o los mismos) personajes. Esto me hacía pensar: Si la guerra es tan vieja como la humanidad misma. ¿Por qué nos deshumaniza?  Acabamos siendo dioses o bestias depende del bando que gane o pierda, y de la preferencia del cronista.

Volvía a casa, corrijo, volvía de donde vine, matar por tu hogar al otro lado del mundo te hace dudar antes de agarrar el pomo de tu puerta, que abro, escucho es el tic-tac del reloj de cuco, cada segundo sonaba igual que el siguiente, tan distinto de la realidad.

Mientras deshacía la maleta, tuve un momento de reflexión. Tiene gracia que todo lo que este organizado, controlado, regulado, administrado, adquiere garantía de legalidad moral y como su equivalente desorganizado puede ser hasta ilegal. ¿No es la muerte terrible pero la muerte organizada o “pena capital” el culmen de la justicia? En el orden encontramos legitimidad o sino no habría carnicerías organizadas, cubiertas de razón y gloria que los relojes de arena le van dando con el tiempo.

De pie en una silla atando el cable que sostendría mi cuerpo por el cuello al caer, podía recordar sus lágrimas por sus mejillas, chorros de mocos por la nariz y el cuchillo mohoso que sostenía.


Chris P.J.

Tiempo

Siempre quise creer que era yo quien realmente empujaba al tiempo y no al revés, dividiéndome la vida en un orden milimétricamente tortuoso: actitud, aptitud y ataúd. Y es que mi vida, o lo que fuese, se resumió a 40 años para aprender y otros 40 para olvidar:

Mi infancia fue poesía minimalista
Mi pubertad fue como aguantar un estornudo en mitad de un orgasmo
La adultez se resume a un elefante saltando la comba
Mi vejez fue un réquiem de luces robóticas.

Dicen que la muerte es el eje de la vida
El tiempo es el camino
El miedo el motor
Dios el objetivo
La ciencia la dirección
Y la respuesta el amor.

Y yo, que he vivido insuficientemente demasiado, he moldeado el tiempo tratando de multiplicarlo para quejarme del vivir y para esquivar a la muerte (o viceversa), para temer al futuro, malgastar el presente y huir del pasado, para rematar la vida antes de que ésta se me muriera… para darme cuenta de que era el tiempo quien realmente me moldeaba a mí.

Pero no teman, ya no pueden huir. Están solos, perdidos y a contra reloj, así que saquen su condena de pulsera, sus cadenas y sus prisas, y jueguen a (mal)vivir.
No recen, y sobre todo, no (des)esperen, el tiempo puede con Dios: lo creó, lo cansó y lo mató.
Y es que el tiempo lo cura todo y la verdad no cura nada, y  nada es verdad y todo pasa; y para sobrevivir es mejor ser rápido que bueno o feliz. Y así, llegamos a la primera incoherencia de la existencia: La vida es morir para aprender a vivir.

Pero puede el máximo remedio sea el mínimo común divisor de las desidias
Que las razones que no rimen mueran entre hielos,
Que el único fracaso en la vida sea conformarse y la única virtud saber cómo hacerlo
Tal vez nos salve que Cronos sea impuntual, Cupido un putero y Atenea analfabeta.


Quizás una vida feliz sea aquella en la que el futuro siempre ha hecho más daño que el pasado
Quizás ya no haya tiempo en mí para ser yo
Quizás ya no haya remedio, quizás nunca lo busqué
Porque entendámonos: ¿Quién quiere remedio teniendo poesía?














El tiempo no define, sino difumina.
Con el rostro desdibujado me desplomé buscando un ápice de tiempo; nunca lo tuve tan claro: necesitaba morir.



Juan Íñigo Gil
6/08/2013


Fugaz y mezquino

Cuando llegó el momento de tirar el ancla yo me encontraba en un sucio e improvisado camarote inundado de manuscritos garabateados, fruto de los mil y un enfrentamientos mentales que había librado la noche anterior ; al tiempo que su superficie oxidada relucía bajo el fulgor del amanecer, esta se abría paso entre gotas marinas, apartándolas violentamente; acarició el fondo e inmovilizó una rústica embarcación pesquera no sin paralizar el bailoteo de las olas del alba.
Ya de antaño había deleitado mis pulmones con la brisa de las gaviotas pero esta mañana era especialmente embriagadora. Esta se colaba por la escotilla aireando el campo de batalla cuyo efecto sonoro más notable era el rodar de una botella de ron semivacía.
Yo me encontraba sobre un silla de color ocre, pálido, lánguido, con un abanico de ojeras en los párpados y una expresión rabiosa que acompasaba los trazos débiles de una pluma victoriana.

El problema que abordaba este filósofo matutino, sentencia ilícita que obtuvo con la custodia de sus pensamientos, se trataba de los ''tic tacs'' de su propio reloj de cuerda, martilleos infernales que descolocan el alma de cualquier ser inquieto, incautando sonrisas desde tiempos inmemoriales. Tempus fugit, la visio mortem de un poeta descompuesto: No soy más que un objeto animado cuyo modus operandi consiste en deambular por el espacio-tiempo, evitando confrontación con mis pensamientos que pobremente sostienen la carga del ''todo tiene su fin''. Cada segundo que vivimos es un segundo que consumimos; somos dueños de una frenética actividad temporal capitalista. El vacío de la nada se acerca al tiempo que el barco de la vida se aleja; dicho navío sigue las órdenes de un capitán con los ojos vendados, sin tripulación, perdido y desorientado en el sinfín de un océano aparentemente infinito.

Como si mi sombra fuera, mi problema sin solución me acompañó ''zig-zageando'' a través de las tablas, que entre llantos y chirridos, me dirigían hacia la proa del buque. Un amanecer tan hermoso visto por un ser sórdidamente sombrío y oscuro,la paradoja del vivir. La existencia sería tan burda y aburrida sin interrogantes como estos; Los ebrios pensamientos de este alma en pena se apiñan y crean esta metáfora al tiempo que protagonizan mi historia, la historia de uno de los muchos bucaneros del mar de la vida sometidos al destino de la gran cuenta atrás, una historia trágica, de final predecible como si de un estreno hollywoodiense se tratara; pero descuida, la muerte acecha desde un bastión de incertidumbre, mientras afile su guadaña, apreciemos la belleza y el misterio de la naturaleza que nos circunda.


miércoles, 14 de agosto de 2013

Clockland The end

Clockland 4º parte


¡Bravo! , ¡Magnifico!,! Grandioso!

El público se levanto entusiasmado, gritaba el nombre de Tim como si fuera un mesías. Vitoreaban, la música de la orquesta tocaba una marcha triunfal y las luces volvían a encenderse con más potencia y brillo que nunca. La fiesta estaba en su Máximo esplendor y Jack-clock cogió al pequeño Tim y los subió a cuestas y comenzó a bajar del escenario.

Yo mientras atónito contemplaba la imagen de una madre llorando desesperadamente, buscando cobijo en el hombro de su marido, de los ojos del cual dos largos ríos de lagrimas anunciaban una tempestad de dolor ininteligible, mientras que abrazando a su mujer con fuerza miraba la ya fría y blanquecina mano, de su hijo de apenas 3 años, vencido en vida por el tiempo que aliado junto con la leucemia habían hecho que la carrera de su vida terminase antes de lo previsto.

Margaret se fue directamente para seguir a la multitud enloquecida ansiosa de compartir la hazaña y me dejó allí solo como a un reloj de pared al que nadie le da cuerda, mientras se sume en el polvo de su propia herramienta. La imagen me destrozó me fui cuanto antes pude y tomé el primer autobús a Chelsea , encerrado en mi locura volví a la mesilla de noche donde siempre me dejaba Charles , podía verlo dormir , no quería que se despertara, ¡no!.

Quería que durmiera para siempre, no podría soportar convertirme en un “inmortal” viendo una tragedia como la del inconsciente Tim, no, no podía. Todo aquello me había superado demasiado…así que me dirigí al cuarto de baño, puse el tapón en el lavabo y lo llené de agua caliente.
 Cuando ya había llegado casi al borde, abrí  mi esfera de vidrio dejando mis mecanismos y agujas expuestos al exterior y lancé una última mirada hacia la cama de Charles, el cual dormía plácidamente.
En mi mente un solo epitafio “no Charles, no seré yo quien acabe tu tiempo”.

Y dicho esto como una nota mental me lancé al lavabo, me iba sumergiendo lentamente, notaba como el agua caliente recorría cada una de mis tuercas, manillas, y ruedas dentadas…me sumía lentamente en aquella marea de óxido infinita, pero me sumía feliz, cobarde, con ética, pero feliz. El agua caliente fue mi sedante y me perdí para siempre de aquel mundo encarnizado y frío.

 Villagrán13


Clockland parte 3

    Clockland 3º parte 



-¿Cómo te llamas pequeño?

El relojito se sacó el chupete azul de la boca y entre gimoteos infantiles acertó a pronunciar    “Tim”. El público se deshizo en una tremenda ovación por la ternura que les inspiró aquel pequeño reloj tan tierno.

-¡Míralo Steven! , es todo un logro que con esa edad haya alcanzado ya la inmortalidad ¿no te parece?.
- Si bueno, no me parece muy adecuado que le den un título tan gigantesco a un reloj que ni siquiera es consciente de su cometido en la vida.

- ¡Pero qué grotesco eres Steven!, más quisiéramos nosotros poder dejar de trabajar ya, son muy pocos los afortunados que pueden disfrutar de tales oportunidades. Y como buenos relojes debemos alegrarnos por ello, venga va alegra esa cara, te recordaba mucho más alegre en el instituto.

Podría haber contestado a Margaret perfectamente, pero apostaría a que la hubiera chafado y hubiese provocado que se largara dejándome un bofetón en el vidrio. Aunque me encantaría haberle soltado un “pues yo te recordaba menos odiosa en el instituto”.  Si soy completamente sincero Margaret y yo tuvimos siempre un rollito raro en el instituto, estaba claro que había química entre nosotros, pero nunca llegamos a resolver esa tensión amorosa que tanto hacía que nos atrajésemos, me acuerdo  que Margaret había sido el típico Viceroy tímido que andaba perdida por los pasillos, nos conocimos y nos hicimos amigos, pero fue entonces cuando apareció ese cabeza-hueca de Jack-clock , la absorbió de tal manera que la había convertido en lo que veis ahora , una reloj estúpida sin conocimiento de causa y moral.

-Bueno ya lo han escuchado señoras y señores, “ Tim” el nombre de nuestro campeón de campeones , como medida extraordinaria vamos a proyectar la foto que denota el triunfo de nuestro querido Tim , es una ocasión que lo merece y que pasará a la historia .

El auditorio se oscureció y la gente estaba expectante y armando un grandioso estruendo de palmas y halagos en voz alta. De repente la imagen de la gloriosa victoria de Tim apareció en la pantalla.

SILENCIO.

REPITO.

SILENCIO.

 Esa palabra es lo único que resonaba entre la multitud ahora acallada y con el corazón encogido, tan solo el tic-tac de todos los presentes resonaba tímidamente entre las mesas y los veladores. Nadie enunció palabra, frase o ruido… todo se concentró en aquella imagen. Una imagen que se quedaría grabada de por vida en el reflejo de mi esfera, una imagen que me enmudeció y paralizo como un veneno lento y doloroso.

Villagrán13

Clockland parte 2

Clockland 2º Parte

-Bueno he llegado un poco tarde, pero cuéntame ¿Qué tal están los premios y la gala de jubilación este año?
- Pues como cada año, los jubilados suben se hacen la foto y bajan, después tendremos la cena de despedida y cada uno de vuelta a la tierra a seguir trabajando…aunque creo que jack-clock ha comentado algo de un último jubilado muy especial que está a punto de llegar…

-¡Ho!, adoro a ese hombre, Jack-clock …es tan elegante y galán, ¿a ti no te parece un hombre encantador?
- umm…no sabría decirte con exactitud, parece que sobre-actúa con todo este rollo de las jubilaciones y eso
- ¡tienes que estar de broma Steven!
-No en serio, obsérvalo. Esta súper serio ahora mismo, solo sonríe (o al menos hace como que sonríe) de cara al público subido en el escenario.
-¡Estas celoso! , jajaja. ¡Dios Steven estás celoso de Jack-clock!

Margaret había conseguido poner mi segundero rojo de vergüenza.
-          Déjate de tonterías, sabes que eso es una completa tontería…

¡Y aquí está señoras y señores el último Jubilado! , por favor adelante sube al escenario.
En el fondo de la sala había un pequeño reloj de juguete de colorines y con dibujitos infantiles, que cogido de la mano de un Piaget que resultaba ser su mamá, comenzaba a andar por la dorada alfombra de la sala. Los vítores y aplausos ponían la banda sonora acompañando al joven reloj hacía el escenario. Yo me encontraba congelado por completo, lo que allí pasaba me estaba superando por momentos y enfrentaba mi corazón y mi alma en una pelea profundamente dolorosa.

-¡ qué mono es¡, si todavía lleva chupete y todo, ¡me lo comería a besos!
- Si , es realmente sorprendente…( no estaba en absoluto de acuerdo con la efusividad de Margaret, pero en clockland si dabas tu opinión y esta resultaba demasiado anacrónica para con todo los que te rodeaban tendrías problemas).

-Ven aquí hijo, sube por aquí. Así con cuidado, muy bien dame la mano “ Jack-clock había tomado la mano del niño y lo había ayudado finalmente a terminar de subir la escalinata del escenario". Yo aun no salía de mi asombro, aunque no me iba nada ese rollo de celebraciones, comprendía que se jubilaran los relojes antiguos y que había pasado décadas junto a sus amos…pero aquel pequeño reloj , algo me escama y recorre mis mecanismos haciéndolos rechinar en mi interior.

Villagrán13

Clockland parte 1

Clockland 1º parte

¡Bienvenidos amigos y amigas! sean todos  bienvenidos a esta grandiosa cita mundial, como ya saben en nuestra cita de cada año podremos exponer y argumentar sobre nuestra labor y experiencia, que con tanto gusto ponemos al servicio de nuestros queridísimos seres humanos.
Soy Jack-clock y me congratula darles la enhorabuena por haber podido asistir una vez más a nuestro querido certamen, veo que algunos habéis envejecido, pero amigos míos ¿no es si no esa nuestra verdadera labor?, ¿envejecer y hacer envejecer?

¡Por supuesto que sí , fue así desde antaño y así seguirá siendo. Ahora sin más dilación pasemos a entregar los diplomas a aquellos que se jubilan este año y que han cumplido con indudable honor su cometido!
La estancia estaba completamente llena, todos nos dimos cita allí y el jolgorio pedía entusiasmando la entrega de premios, los premios se entregaban a aquellos relojes que ya habían cumplido con su misión y que ya viejos agotados y moribundos, volvían a Clockland para entregarse como trofeo del tiempo.

Estos sujetos eran muy variados, este año las jubilados serían un Lotus, un barbudo de blanca barba Casio, un reloj de pared francés qué vestía magníficamente con un traje propio de Vito Corleone y otros pocos más que también habían cumplido sumisión y sus respectivos amos yacían muertos, lo que los convertía automáticamente en uno de los “inmortales”.

Cuando ya habían subido todos al escenario y habían recibido su estatuilla correspondiente, que por cierto “la estatuilla era un grandísimo reloj de bolsillo, aplastando a un ser humano que con una cara más bien de conformidad aceptaba su hora”. Una vez que todos sonreían al fotógrafo, que inmortalizaría aquellos vidrios llenos de arrugas y sonrientes por haber alcanzado el paraíso. Comenzaron a bajar, pero de repente Jack-clock con el micro en la mano subió de nuevo al escenario y chillo rápidamente:

¡Amigos esperen! El congreso del tiempo ha avisado de una noticia grandiosa, en poco menos de un tic-tac estará aquí un último jubilado muy especial, pido fervorosamente que esperemos un poco más para recibirle con todo nuestro tesón y amabilidad.

 Y allí estaba yo, en medio de toda aquella celebración y rodeado de aquella chusma temporal que se enorgullecía de su trabajo y destino. Soy un reloj normal, concretamente un  Rolex , al menos yo quiero considerarme normal, no me gustan esas castas que hay entre relojes, no pienso que sea mejor que otros relojes, a fin de cuenta todos estamos divididos por el mismo denominador común, y es precisamente “ el tiempo” . La herramienta para la que fuimos creados. Por cierto mi nombre es…
-¡Hola Steven!
-¿Margaret? ¿Pero qué haces aquí?, si me dijiste que no tenías pensamiento de venir?
-¡Sorpresa! ,¿No te lo esperabas verdad?
-¡En absoluto, me has dejado las manecilla heladas! , por favor siéntate estoy solo en este velador y nadie me acompaña.


                     Villagrán13

Ruedas dentadas

Zacarías nunca lo supo, pero esa cucharada de la rica sopa que había preparado su madre no llegó a su boca. Juliette no pudo averiguar quién era el asesino en el capítulo de Se ha escrito un crimen que estaba viendo aquella tarde, porque se congeló la imagen. Y ella también. El despertador de Katherine no sonó, por lo que no tuvo que despertarse una mañana más con mal humor. Ni tuvo ni pudo. La bala que estaba a punto de atraversarle nunca llegó a tocar el cuerpo de Sentwali, ni siquiera se separó un centímetro más del fusil del que había salido disparada milisegundos antes. Aun así, no podríamos decir que por ello disfrutó más de su vida.

En alguna parte, un mecanismo había dejado de funcionar. Concretamente, el muelle que impulsaba un peculiar juego de engranajes se había destensado completamente, y no hubo nadie allí para darle cuerda antes de que sucediera. La más singular de las piezas, rotulada con el nombre "instantes", en letras plateadas, era un finísimo hilo líquido del cual nadie podía decir si estaba compuesto de minúsculas gotas o si era un flujo continuo. Ésta impulsaba una serie de engranajes dentados con los nombres de "microsegundos", "segundos", "minutos", "horas", "días", "años" (con un mecanismo corrector especial para los bisiestos), "siglos", "milenios" y finalmente "eones", que era una gran piedra ovalada y rudimentaria con forma cambiante.

Cuando llegaron los operarios encargados de la máquina, trataron de reaundar la marcha, pero les fue imposible darle cuerda ahora que absolutamente todo estaba parado. La esfera de Petri rotulada "Universo de prueba #10748" había dejado de funcionar, y nada restablecería el curso del tiempo.
- Jefe, ¿qué hacemos?
- No sé... Apaga y enciende, seguro que funciona.





lunes, 5 de agosto de 2013

Tema para la semana

"El tiempo"
Vale cualquier género, formato, extensión, e interpretación sobre el tema. La idea es unir distintas maneras de tratarlo.
Si no eres autor del blog, envíanoslo a blogredactos@gmail.com. Gracias!